Aureliano Pertile1885 – Nacimiento en Montagnana, cerca de Padua (Italia) el tenor AURELIANO PERTILE. De niño cantaba en la iglesia con voz de contralto. En 1906 comenzó serios estudios de canto en Padua, bajo la guía de V. Orefice. Debutó en el Teatro Eretenio de Vicenza como Lionelo en Martha, en febrero de 1911; posteriormente se perfeccionó en Milán con Bavagnoli, y ya durante su carrera, con Fugazzola hasta 1913. Su formación fue escrupulosa y le permitió hacer una gran carrera con medios vocales muy pobres, pero manejados sabiamente con la ayuda de una buena técnica. Otro factor que ayudó a su triunfo fue su innegable instinto interpretativo.
El 3 de mayo de 1911 se realizó el estreno italiano de Quo Vadis, de Nogues; Pertile interpretó la parte de Vinicio, y los críticos quedaron favorablemente impresionados por el excelente fraseo y la elegante personificación escénica. En su siguiente presentaicón -Dal Verme, en 1912- tuvo ocasión de cantar Pagliacci y Andrea Chénier; en 1913 hizo su primera gira a Sudamérica. Actuó en Chile, Argentina y Uruguay. Luego siguieron contratos con el Massimo de Palermo y en el San Carlo de Nápoles. En 1915 cantó en el Costanzi de Roma y en el Regio de Turín. En 1916 cantó Tosca en el Comunale de Bolonia; y, finalmente, el 22 de febrero del mismo año debutó en La Scala con Francesca da Rimini. Este teatro habría de convertirse en el centro de actividad sólo más tarde, y llegó a la cima durante el célebre período toscaniano.
En 1917, en Génova, fue designado por Puccini para funciones de La Rondine; en 1918 cantó Un ballo in maschera, en el Colón con gran éxito; y en 1920 sobresalió en la Arena de Verona con Mefistofele y Aida. Su actuación en el Metropolitan pasó casi inadvertida: doce funciones en diciembre de 1921 de los siguientes títulos: Tosca, Manon Lescaut, Louise, Cavalleria rusticana, Boris Godunov, Aida y Pagliacci. La presencia de otros colegas de gran fuste impidió todo posible asentamiento de Pertile en Nueva York.
Cuando Toscanini lo llamó a La Scala, ya era un artista formado y experimentado. Se presentó el 22 de mayo de 1922 como Fausto, en Mefistofele, y cosechó grandes elogios. En la temporada siguiente fue un convincente Lohengrin y un apasionado Des Grieux pucciniano. Luego cantó Die Meistersinger, Louise y Lucia di Lammermoor; en esta última, su Edgardo tuvo magnífico relieve. Siempre en La Scala brilló en La Traviata, Aida e Iris en 1923. En 1925 se presentó en La Bohème e Il Trovatore, y en 1927 en Tosca y Pagliacci.
Allí interpretó treinta y cinco óperas durante catorce temporadas consecutivas. En 1924 participó en el estreno del Nerone de Boito, y en 1935 del de Mascagni. También cantó en la primera representación absoluta de Sly de Wolf-Ferrari.
Fue primer tenor de La Scala hasta 1940. En otros teatros tuvo ocasión de lucir sus cualidades y probarse en el Otello de Verdi, aunque nunca se pudo decir que fuera un verdadero tenor dramático.
Se retiró de la escena con el Nerone de Boito, en Roma, en 1946, y se dedicó a la enseñanza en el Conservatorio de Milán y en la Escuela de Perfeccionamiento de La Scala.
AURELIANO PERTILE falleció en Milán, el 11 de enero de 1952 a los 66 años de edad.
La voz de Pertile no era agradable: opaca en algunos sectores, metálica en otros, áspera en todos los pasajes, gutural en casi toda la gama. Como contrapartida de esos defectos, el cantante era músico, expresivo, mesurado, dotado de una magnífica condición escénica y, además, un verdadero profesional.
No llama la atención que haya sido un protegido de Toscanini, quien según se ha dicho, prefería las voces “feas” como las de Pertile y Peerce para seguir siendo él el centro de los espectáculos. Nosotros nos inclinamos a pensar que la versatilidad y la musicalidad eran las condiciones que importaban al célebre director.
Los discos de este tenor son buenos, y lo muestran siempre como un excelente artista; la voz, en cambio, es a veces demasiado desagradable.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Pierette Alaire1921 – Nacimiento en Montreal (Québec, Canadá) de la soprano PIERRETTE ALARIE. Mientras estudiaba canto con Victor Issaurel, debutó en 1938 en Les Variétés lyriques con la opereta La hostería del caballito blanco. Además, cantó el rol de Marie en La Fille du Régiment y el rol titular de Mireille. Una beca le permitió concurrir al Curtis Institute of Music de Filadelfia para completar sus estudios con Elisabeth Schumann.
Habiendo ganado las Metropolitan Opera Auditions of the Air, ALARIE hizo su debut en el Metropolitan Opera en diciembre de 1945, como Oscar en Un Ballo in Maschera dirigida por Bruno Walter. Posteriormente cantó en dicho teatro el rol de Olympia en Les Contes d’Hoffmann y Blonchen en Die Entfuhrung aus dem Serail, entre otros.
ALARIE se casó con el tenor francés-canadiense Léopold SIMONEAU, en 1946. Ambos se habían conocido en Montréal a principios de 1940.
ALARIE y SIMONEAU regresaron a Francia en 1949 donde la soprano debutó en la Opéra Comique en París. Cantó los roles principales de las siguientes óperas: Les Pêcheurs de Perles, Lakmé, Il Barbiere di Siviglia, Lucia di Lammermoor, Rigoletto. Cantando juntos ALARIE y SIMONEAU obtuvieron celebridad en Europa y fueron invitados a los principales festivales: Aix-en-Provence, Salzburgo, Glyndebourne, Edimburgo, como también a los principales teatros de ópera como Viena y Munich.
ALARIE realizó una importante carrera en Norteamérica, apareciendo tanto en ópera como en recitales en San Francisco, Filadelfia, Nueva York, Nueva Orleans, etc. En Canadá, ALARIE actuó frecuentemente en televisión, en Radio-Canada y la CBC. También actuó regularmente en la Canadian Opera Company de Toronto y en la Vancouver Opera. ALARIE ofreció su última actuación tuvo lugar en noviembre de 1970, en Montreal, en el oratorio El Mesías de Handel; en esa oportunidad cantó junto a su esposo.
Después de retirarse del canto, ALARIE se dedicó activamente a la enseñanza, desempeñándose primero en la Ecole Vincent d’Indy de Montréal y más tarden en el Banff Centre. ALARIE fundó con su esposo la Canada Opera Piccola en Victoria, BC en 1982.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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1926 – Estreno en Dresde de la ópera en tres actos CARDILLAC de Paul Hindemith (1895-1963); sobre libreto de Ferdinand Lion, basada en la historia Das Fräulein von Scuderi de E.T.A. Hoffmann.
Intérpretes de la premiére: Born, Merrem-Nikisch, Hirzel, Burg, dirigidos por Fritz Busch.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Piero Cappuccilli1929 – Nacimiento en Trieste (Italia) el barítono PIERO CAPPUCCILLI. Hizo sus estudios en su ciudad natal con Luciano Donaggio. Debutó allí en 1951 y seguidamente cantó un Scarpia en el Teatro alla Pergola de Florencia. Luego se presentó como Tonio (Pagliacci) en el Nuovo de Milán (1957) y poco después fue huésped del Comunale de Florencia. La Scala de Milán lo apreció mucho desde su primera presentación como Enrico (Lucia di Lammermoor, 1964).
En años sucesivos su actuación allí ha sido casi permanente, pudiéndose destacar las siguientes presentaciones preservadas a través de la grabación del vivo. En 1968 cantó Hermann (Lorelei) junto a Suliotis y Cecchele. En 1973 en Un Ballo in Maschera con Gencer, Guglielmi, Lazzarini y Merighi, mientras que en 1974 encontramos una Favorita, coprotagonizada por Fiorenza Cossotto y Luciano Pavarotti. En 1975 se lució como Ezio (Attila) junto a Ghiaurov, Orlandi-Malaspina y Lucchetti. Al año siguiente su actividad en la principal sala milanesa fue exhaustiva, destacándose sus intervenciones en Aida, con Caballe, Bumbry y Bergonzi, dirigidos por Schippers, Luisa Miller junto a la misma soprano y Pavarotti, y Otello, con un elenco integrado por Domingo y Freni, bajo la conducción de Carlos Kleiber. A partir de 1977 se afianzó con otro Ballo (Verrett, Obratzsova, Pavarotti guiados por Claudio Abbado) y con su Rodrigo de Don Carlo (Freni, Obratzsova, Ghiaurov y Carreras, también con Abbado al podio). En 1978 cantó La forza del destino junto a Caballé, Nave, Carreras, Ghiaurov y Bruscantini. En 1978 fue Gérard en Andrea Chénier con Carreras y Tomowa-Sintow, repitiendo el personaje junto a Martinucci y Evstatieva a lo largo de la misma temporada. Terminaremos esta reseña milanesa con su apertura de la temporada 1970/71 con el Monforte de I vespri siciliani, coprotagonizadas por Renata Scotto, Gianni y Ruggero Raimondi y la batuta de Gavazzeni.
Otros importantes teatros italianos se beneficiaron con la artisticidad de Cappuccilli. En el San Carlo de Nápoles fue el Duque de Nottingham (Roberto Devereux, 1964; Gencer, Bondino y Rota), Figaro en (Barbiere di Siviglia, 1968; Casoni, Kraus y Paolo Washington), Simon Boccanegra (1970; Maragliano, Prevedi y Ghiaurov) y Renato (Un ballo in maschera, 1972; Maragliano, Lazzarini y Spiess). En el teatro La Fenice de Venecia cantó Don Carlo (1973; Ricciarelli, Cossotto, Lucchetti y Ghiaurov), mientras que de la Arena de Verona se conservan documentos sonoros de La forza del destino (1967; Gencer y Cecchele) y Ernani (1972; Corelli, Raimondi y Gordoni). En el Massimo de Palermo interpretó La Gioconda (1970; Gencer y Raimondi) y en Catania, Ernani (Gencer, Bergonzi y Raimondi) e I Puritani (Kraus, Maliponte y Raimondi), ambas en 1972. De sus exitosas actuaciones italianas también podemos destacar una Traviata de Macerata (1987; Soviero e Ichihara).
En Francia actuó por primera vez en 1960 en Enghien, siguiendo Vichy (1961), Burdeos (1962), la Opera de París (1974, Il Trovatore; 1978, Simon Boccanegra y 1983), Niza y Orange (ambas en 1985). Cappuccilli debutó en el Covent Garden en 1967 como Germont (La Traviata) junto a Mirella Freni y Renato Cioni. Posteriormente se lo aplaudió como Carlo en Ernani (1972; Papantoniou, Merolla y Ghiaurov) y como Barnaba (La Gioconda, 1983; Dimitrova y Domingo). Otro lugar de permanente y exitosa presentación fue el Festival de Salzburgo, al que llegó en 1975 invitado por Herbert von Karajan para Rodrigo de Don Carlo (Ghiaurov, Freni, Ludwig y Domingo). En 1977 cantó Il Trovatore (Leontyne Price, Ludwig y Bonisolli) y en 1979, Amonasro (Aida; Freni, Horne y Carreras); volvió en 1980 para el mismo título, siempre bajo la conducción de Karajan. En Viena cantó Rigoletto en 1970 (Scotto y Pavarotti), volviendo para Il Trovatore en 1977 y 1978, con elenco similar al de Salzburgo. En 1976 cantó La Traviata en Zurich, junto a Chiara y Gianni Raimondi, y al final del segundo acto emitía un Si bemol agudo. Finalizando con las actuaciones europeas podemos mencionar un Andrea Chénier de Berlín (1970; Corelli y Casapietra), un Trovatore de 1974 y presentaciones en Hamburgo y Montecarlo.
Luego de la aislada función en el Metropolitan, Cappuccilli volvió a Norteamérica en 1969 a efectos de cantar en la Opera de Chicago. Entre sus éxitos más señalados en esa compañía hay que citar La Traviata (1970; Caballé y Gedda), I due Foscari (1972; Ricciarelli y Franco Tagliavini), otra Traviata (1975; Cotrubas y Kraus) y Un ballo in maschera (1986; Chiara, Pavarotti y Cossotto). Washington lo conoció en 1976 con Macbeth (Verrett, Garaventa y Ghiaurov) y Simon Boccanegra (Kabaivanska, Lucchetti y Ghiaurov), mientras que en Filadelfia fue aplaudido a través de otro Macbeth (1984; Stapp). En la Opera de San Francisco cantó Pagliacci en 1986, junto a Soviero y Mauro.
Antes de su debut en Buenos Aires, Cappuccilli había sido aplaudido en Río de Janeiro en 1964 donde cantó una Traviata en compañía de Leyla Gencer y Flaviano Labò. De su primera y exitosa presentación en el Colón quedó un valioso testimonio de un Trovatore estelar (Bergonzi, Leontyne Price y Cossotto). El principal escenario argentino lo recibió hasta 1992 en otros títulos de su repertorio. Cappuccilli cantó Simon Boccanegra en Tokyo (1976; Ghiaurov y Merighi). Dentro de su exhaustiva actividad lírica se debe mencionar también el filme de Il Trovatore que hiciese la RAI en 1962 con los ya consagrados Antonietta Stella y Carlo Bergonzi, y la Azucena de Adriana Lazzarini.
En 1959 Walter Legge eligió a este joven barítono para acompañar a Maria Callas en sus segundas ediciones de Lucia di Lammermoor y La Gioconda, que a la postre fueron las últimas realizadas en momentos de gloria. Los aficionados se sintieron defraudados con su decisión ya que a pesar de tener un timbre agradable y una notoria musicalidad, el cantante no estaba del todo listo para las grandes líneas belcantistas ni para los arrebatos del preverismo. Su participación mejoró en partes menos comprometidas como las de Masetto (Don Giovanni) y Antonio (Le Nozze di Figaro), encomendadas por Legge a Carlo Maria Giulini y adornadas con las estrellas mozartianas más célebres del momento. Sin embargo, la década siguiente iba a presenciar un continuo desarrollo de las dotes artísticas de Cappuccilli, que pudimos apreciar a cabalidad al presenciar su debut en el Teatro Colón en mayo de 1969. Allí brilló como un aislado astro en el pobre espectáculo con que los Sutherland-Bonynge hacían su primera presentación argentina. Poco después de esa Traviata conformó por segunda vez al público con el Conde di Luna (Il Trovatore) junto a luminarias como Bergonzi, L. Price y Cossotto.
En los años setenta nuestro artista se convirtió en el barítono más solicitado para el repertorio verdiano y su voz llegó a una espléndida madurez. Los sonidos se presentaron parejos, redondos, extendidos hacia los extremos del registro y triunfantes en la zona del pasaje. La línea de canto se mostró soberana y el natural buen gusto sirvió para limpiar muchas partes de énfasis innecesarios y amaneramientos. Cappuccilli fue siempre convincente como actor y aseguró en todos los casos una perfecta captación de sus personajes. Con su advenimiento quedó establecida nuevamente la línea de nobleza baritonal de Mario Ancona, Pasquale Amato, Carlo Galeffi y Giuseppe Taddei, que sería continuada después por Leo Nucci. Los norteamericanos siguieron apegados al estilo impreso por Leonard Warren y su continuador (e imitador) Sherril Milnes, lo que hizo que Cappuccilli viera reducida su actuación en el Met a una aislada función de La Traviata de marzo de 1960, precisamente un par de semanas después de la muerte de Warren sobre el escenario de ese teatro.
PIERO CAPPUCCILLI falleció en Trieste el 12 de julio de 2005 a los 75 años de edad.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS

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Bryn Terfel1965 – Nacimiento en Pantglas (Gales) del barítono BRYN TERFEL. Hijo de un granjero (se enteró de la existencia de otro barítono galés llamado Delme Bryn-Jones, por lo que TERFEL eligió Bryn Terfel como su nombre profesional). TERFEL mostró un gran interés y talento por la música a una muy temprana edad. Un amigo de la familia le enseñó a cantar, somenzando con canciones tradicionales galesas. Después de ganar numerosas competencias de canto, TERFEL se mudo a Londres en 1984 e ingresó al Guildhall School of Music and Drama, del cual se graduó en 1989, ganando la Medalla de Oro. Obtuvo el segundo puesto detrás de Dmitri Hvorostovsky en el Cardiff BBC Singer of the World Competition el mismo año, sim embargo ganó el Lieder Prize.
En 1990, TERFEL hizo su debut operístico como Guglielmo en Così fan tutte en el Welsh National Opera, y después en la misma temporada cantó el rol protagónico enle nozze di Figaro, el rol con el que hizo su debút en el English National Opera en 1991.
TERFEL debutó en Estados Unidos como Figaro en el Santa Fe Opera. En 1992, debutó en el Royal Opera House, Covent Garden como Masetto en Don Giovanni, con Thomas Allen en el protagónico. TERFEL saltó a la fama cuando canto el papel de Jochanaan en la ópera Salome de Strauss en el Festival de Salzburgo de 1992. TERFEL debutó como Figaro en la Ópera Estatal de Viena. El mismo año, también firmó un contrato exclusivo con Deutsche Grammophon, y regresó a the Welsh National Opera cantando el rol de Ford en Falstaff. En 1993, grabó el rol de Wilfred Shadbolt en The Yeomen of the Guard, de Gilbert y Sullivan. TERFEL afirmó que le gustaría grabar “un álbum de arias de Gilbert y Sullivan”.
En 1994, TERFEL cantó el rol de Figaro en Covent Garden, e hizo su debut en el Metropolitan Opera con el mismo rol. También cantó la Octava sinfonía de Mahler en el Ravinia Festival bajo la batuta de James Levine.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre