hOtto Nicolai1810 – Nacimiento Königsberg (Prusia, hoy Alemania) del compositor OTTO NICOLAI. Estudió con Zelter y Klein en Berlín, y con Baini en Roma. Compuso en Italia, sus primeras óperas (en idioma italiano): Enrico d’Inghilterra (1839), Il Templario (1840) e Il Proscritto (1841), con ellas obtuvo un suceso temporario; luego trabajó en Viena (1841) y Berlín (1848) donde compuso su obra más conocida Die Lustigen Weiber von Windsor (1849) que se estrenó el 19 de marzo de 1849 en la Opera Real de Berlin. Apenas dos meses después, NICOLAI falleció en esa ciudad, el 11 de mayo.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Titta Ruffo1877 – Nacimiento en Pisa (Italia) del barítono TITTA RUFFO. Se llamaba, en realidad, Ruffo Cafiero Titta. Luego de un breve período de estudios en Santa Cecilia de Roma, tomó clases particulares con Sparapani y Casini; a pesar de ello se lo puede considerar un autodidacto, lo que se reflejó siempre en su canto algo descuidado. Debutó en el Costanzi de Roma, en el papel del Heraldo de Lohengrin (1898). En la temporada 1899-1900 se presentó en el Carlo Felice de Génova con La Traviata y Rigoletto y en el Regio de Parma. Luego recogió éxitos en Sudamérica (Santiago: Otello, La Africana, 1900; Teatro de la Opera de Buenos Aires: Zazá). En 1903 debutó en el Covent Garden cantando Il Barbiere di Siviglia y Lucia di Lammermoor; se retiró de la compañía luego de un sonado incidente con Nellie Melba, quien lo juzgó “demasiado joven e inexperto para Hamlet”. Ruffo diría años despúes: “Melba es demasiado vieja para Ofelia”. Su debut en La Scala no le proporcionó las satisfacciones que esperaba (Rigoletto, 1904). La fama se la trajeron nuevamente Zazá, en el Lírico de Milán (1904), y un contrato en San Petersburgo. En 1907 se concretó su primera aparición en Hamlet, en Lisboa, ópera que siempre cantó en italiano. Desde ese momento se convirtió en favorito de todos los públicos, incluidos los de las dos Américas. De 1921 a 1929 actuó en el Metropolitan. Volvió con frecuencia a Buenos Aires, donde realizó su despedida de la escena con Tosca y Hamlet (1931).
TITTA RUFFO falleció en Florencia, el 6 de julio de 1953.
La voz poderosamente baritonal de este artista dominó el panorama lírico durante varias décadas. Hoy mismo es casi una leyenda. Aparentemente poseyó una garganta de la que surgieron los sonidos más poderosos que se puedan imaginar. Sin embargo, el concepto ampliamente difundido de que Ruffo fue, por lejos, el mejor barítono de su generación -y hasta de todos los tiempos- nos parece exagerado e injusto con otros colegas contemporáneos, quizá más sutiles, mesurados y estilistas que él. Grabó discos para las compañías Pathé, His Master’s Voice y Victor. A través de ellas descubrimos una voz voluminosa y timbrada, cuya característica principal no es precisamente la bellaza sino la pujanza de emisión. Las interpretaciones son siempre interesantes y extravertidas, destacándose los fragmentos verdianos, entre ellos el magnífico dúo Si, pel Ciel con Caruso. Este dúo muestra el contagioso vigor del Iago ocasional, aunque el mismo Caruso luce más baritonal que de costumbre. Sin embargo, debemos decir que la voz de Ruffo y sobre todo su manera demasiado enfática de cantar no se adecuaban especialmente a los fragmentos de conjunto, ya que el timbre tan personal se resistía a amalgamarse con otras voces. Se dice siempre que Ruffo era un artista dotado de gran magnetismo. Eso no lo podemos comprobar ya; no lo imaginamos un cantante del tipo de Chaliapin, sino un artista de estilo antiguo y de extroversión vocal e interpretativa más superficial y efectista que verdaderamente dotada de fundamento. Su estilo de canto -si se puede definir así- le sirivió para hacer su exitosa carrera y dejó deslumbrados a muchos públicos con la voz portentosa y ruda. Sin embargo, desilusionó a aquellos que pretendían mayor sutileza en el canto y mayor rigor estilístico. En este terreno iban a surgir airosos, con voces menos potentes, barítonos como Giuseppe De Luca y Carlo Galeffi.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Ileana Cotrubas1939 – Nacimiento en Galati (Rumania) de la soprano ILEANA COTRUBAS. Estudió con Constantin Stroëscu en Bucarest y más tarde en la Academia de Música de Viena; debutó como Yniold (Pélleas) en Bucarest, 1964. En Salzburgo, debutó como el segundo niño (Zauberflöte, 1967); más tarde cantó Sebastienne y Pamina allí. Mientras cantaba en la Opera de Frankfurt (1968-71) hizo su debut en Glyndebourne (Mélisande, 1970) y en el Covent Garden (Tatiana, 1971). Debutó en París (Manon de Massenet, 1974) y como Mimí en la Opera Lírica de Chicago (1973), La Scala también como Mimì reemplazando a Mirilla Freni (1975) y en el Metropolitan (23 de marzo de 1977) donde cantó: Gilda, Violetta, Ilia (Idomeneo), Tatiana y Micaela.
Se retiró de la escena en 1990 dedicándose desde entonces a la enseñanza, dictando clases magistrales y entrenando a prometedores jóvenes cantantes. Una de sus alumnas ha sido Angela Gheorghiu.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA