Giuseppina Strepponi1815 – Nacimiento en Lodi (Italia) de la soprano GIUSEPPINA STREPPONI. Estudió en el Conservatorio de Milán; debut en Adria, 1834. Cantó en Trieste (1835) y Viena (Amina y Adalgisa, 1835). En la Scala, 1839, cantó Lucia, Elvira (I Puritani) y Adina, impulsó la producción del Oberto de Verdi y creó el rol de Abigaille en Nabucco (1842). También creó el rol titular de Adelia de Donizetti, Roma, 1841. Casada con Giuseppe Verdi en 1859. GIUSEPPINA STREPPONI falleció en Sant’Agata, cerca de Busseto, el 14 de noviembre de 1897 a los 82 años de edad.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

—————————-

Dvorak1841 – Nacimiento en Nelahozeves, cerca de Kralupy (Checoeslovaquia) del compositor ANTONIN DVORÁK. Luego de recibir lecciones de Franz Hancke, estudió con Pitsch en la Escuela de Órgano de Praga, graduándose en 1859 y siguiendo una carrera como violinista, aprendiendo el repertorio operístico mientras tocaba para el Teatro Provisional de Praga (más tarde Teatro Nacional) y componiendo. Por 1877, su música había despertado la atención de Brahms, quien patrocinó la publicación y gestionó contratos en Europa. Desde 1892 hasta 1895, se desempeñó como director del Conservatorio Nacional de Música de Nueva York, luego pasó sus últimos años en Praga.
Las primeras óperas Dvorák, fuertemente influenciadas por Wagner, no fueron representadas en su tiempo: Alfred (1870, representada en 1938) y la comedia Rey y Carbonero (1871). Esta última fue reescrita completamente en un estilo folklórico y representada en 1874; Dvorák siguió esta simple veta con intensidad en Los amantes obstinados (1874, representada en 1881), Vanda (1875, revisada en 1879) y El campesino astuto (1878). En la ópera trágica Dmitri (1882) y en El Jacobino (1887), regresó a las ricas texturas y la continuidad wagneriana. Katia y el diablo (1899), Rusalka (1900) Y Armida (1904) las tres óperas que siguieron fueron concebidas con mayor despliegue sinfónico. Aunque las óperas de Dvorák sólo raramente alcanzan la cualidad dramática de su mejor escritura instrumental, siempre se distinguen por su intensidad emocional, generosa invención lírica, rítmico vigor y perfecta artesanía. ANTONIN DVORÁK falleció en Praga, el 1º de mayo de 1904.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

—————————-

Ninon Vallin1886 – Nacimiento en Mantalieu-Varcien (Francia) de la soprano NINON VALLIN. Hizo sus primeros estudios en Lyon, con Mme. Mauvarnay, y luego se trasladó a París para perfeccionarse con Mme. Héglon. En la capital francesa participó en representaciones de Le martyr de Saint-Sébastien, de D’annuzio-Debussy, a pedido de éste último, quien le confió las partes cantadas de la obra, en 1911. Inmediatamente tuvo una audición con Carré, que le permitió realizar su debut en la Opéra-Comique como Micaela (Carmen). Habiéndose convertido en favorita de ese público, interpretó en años sucesivos sus títulos más famosos, entre los que descollaron Manon (Massenet) y La Bohème.
En 1916, a causa de un desentendimiento con el director Cheusi, se apartó momentáneamente de esa compañía. Emprendió entonces su primer viaje a Sudamérica (1916). Con un interesante contrato para el Colón de Buenos Aires, donde se presentaría también en 1917 y 1918 (retornando en 1921 y 1923-25). Allí cantó su repertorio habitual, pero fue también una exquisita Zerlina (Don Giovanni). En 1919 se sumó a la compañía que actuaba en el Teatro Coliseo.
En 1917 fue recibida triunfalmente en la Opéra-Comique, una vez solucionado el problema administrativo. Ese mismo año debutó en La Scala con gran éxito, en títulos como Marouf de Rabaud, Il segreto di Susanna de Wolf-Ferrari, y Mignon (protagonista). En 1920 pasó a integrar el elenco de la Opera de París, cantando Faust, La damnation de Faust y Thaïs. Sin embargo, la Salle Favart seguiría siendo por muchos años el centro de su actuación, con puntos destacables en Le Nozze di Figaro (la Contessa), Pagliacci, Le Roi d’Ys (Rozzen), La vida breve y Werther.
En 1928 con su celebérrima Charlotte, festejó la milésima representación de la ópera massenetiana. Vivamente interesada por las obras de sus contemporáneos, fue primera intérprete de numerosos personajes de óperas de D’Erlanger y Leroux; además, estrenó en París La Maria Egiziaca de Respighi.
En 1931 y 1936 volvió al Colón de Buenos Aires, y en 1934 cantó Carmen -la protagonista- y Faust en la Opera de San Francisco. En 1935 se presentó en Nueva York, Washington y Moscú.
Al principio de su carrera se la conocía como Ninon Vallin-Pardo. Antes de retirarse definitivamente de la escena adquirió una hermosa casa de campo (“La Sauvagère”), que se convirtió en un centro cultural y docente de permanente atracción, en las cercanías de Lyon.
En 1954 se radicó en Montevideo, para hacerse cargo de la cátedra de canto del novísimo Conservatorio Nacional de Música, y al año siguiente dictó clases particulares en la residencia de unos amigos. Entre sus alumnos uruguayos más destacados figuran Raquel Satre, Raquel Adonaylo, Jorge Botto y Alba Tonelli. NINON VALLIN falleció en Lyon, el 22 de noviembre de 1961.
Soprano lírica por excelencia, Ninon Vallin poseyó una voz cálida y mórbida que sabía utilizar sabiamente al servicio de los personajes que interpretaba. Dueña de una natural y cultivada musicalidad, abordó diversos autores con plena comprensión de cada estilo. Supo descollar en papeles tan diferentes como Mimí y Thaïs, Zerlina y Carmen, Salud y Butterfly.
De todas formas, su timbre claro y pastoso lucía más en heroínas como Marguerite, Louise, Micaela y Antonia, de las que fue la mejor intérprete de su tiempo. Era, además, excelente actriz y refinada concertista.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

—————————-

Richard Strauss1949 – Fallecimiento en Garmisch-Partenkirchen (Alemania) del compositor RICHARD STRAUSS a los 85 años. RICHARD STRAUSS había nacido en Munich (Alemania) el 11 de junio de 1864. Era hijo de un destacado músico antiwagneriano profesor de trompa de la orquesta de la Corte de Munich. Su itinerario partió del romanticismo wagneriano, pasó por el feroz naturalismo y llegó a un neoclasicismo suave y sabio. Fue un talento precoz; sus primeras composiciones orquestales (entre ellas destellos de genio como Till Eulenspiegel, Don Juan, Muerte y transfiguración) y su enorme maestría como director de orquesta le aseguraron una posición descollante. Había aprendido conducción con Hans von Büllow y ocupó la dirección musical de la orquesta de la Corte de Berlín (1898-1910) y la codirección de la Opera del Estado de Viena (1919-24). A partir de los 30 años comenzó a interesarse por el teatro musical. Pero ni Guntram (1894) ni Feuersnot (1901), ambas con una fuerte influencia wagneriana, le aportaron un éxito duradero. El éxito apareció más tarde, de manera sensacional, con Salomé (1905) no exenta de una cuota de escándalo por la audacia de sus armonías y escenas, Strauss dio un giro radical hacia el naturalismo. A partir de su asociación con el joven poeta austríaco Hugo von Hofmannstahl (1874-1929) se produjo una de las simbiosis de talentos más provechosas de la ópera. La primer producción de ambos artistas fue Elektra (1909) una disonante exploración de mórbida psicología, a la que siguió Der Rosenkavalier (1911) una comedia del siglo dieciocho con la incursión anacrónica con el ritmo del vals vienés, Ariadne auf Naxos (1912) donde se combinaba la ópera seria con la commedia dell’arte. Otros trabajos conjuntos fueron: Die Frau ohne Schatten (1919), Die Ägyptische Helena (1928) y Arabella (1933) una suerte de recreación del Rosenkavalier. Hofmannsthal no alcanzó a vivir lo suficiente para ver el éxito de su última obra ya que falleció el 15 de julio de 1929. En 1924 Strauss había compuesto Intermezzo con libretto propio, retornando a la colaboración con Hofmannsthal para la última obra en común. Strauss encontró un nuevo colaborador en otro gran poeta: Stefan Zweig. Con él produjo Die schweigsame Frau (1935) pero el estreno se vio enturbiado por odiosas disputas políticas. A pesar de los intentos para seguir con la colaboración de Zweig, la asociación con este escritor “no ario” se consideró “intolerable”. Los libretos de la vejez del maestro fueron escritos por Joseph Gregor, también austríaco: Daphne (1938), Der Friedenstag (1938) y Die Liebe der Danae (1944), no estrenada hasta 1952. Su última ópera Capriccio, fue escrita por el compositor, con casi ochenta años ya, en 1942, es decir, en plena guerra, en colaboración con su director de orquesta favorito, Clemens Krauss.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

—————————-

Wolfgang Windgassen1974 – Fallecimiento en Stutgard (Alemania) del tenor WOLFGANG WINDGASSEN a los 60 años de edad. Wolfgang Windgassen había nacido en Annemasse (Saboya francesa) el 26 de junio de 1914. Pertenecía a una familia musical en la que el padre, Fritz, había sido tenor wagneriano altamente valorado. La madre, Wally von der Osten, había descollado como soprano dramática. La tía materna, Eva, interpretó a Octavian en el estreno de Der Rosenkavalier (Dresde, 1911). Wolfang estudió primeramente con su padre para luego ingresar al Conservatorio de Stuttgart y entrenarse con Maria Ranzow y Alfons Fischer. Luego de pertenecer durante algunos años al equipo técnico de la ópera de esa ciudad debutó a los veintiséis años como Don Alvaro en La forza del destino en Pforzheim (1941). Casi de inmediato fue llamado a filas y luchó en el frente hasta el término de las hostilidades. En el otoño de 1945 Windgassen reinició sus actividades en la Opera del Estado de Stuttgart con el protagonista de Les Contes d’Hoffmann y en 1953, en gira con la compañía, se presentó en el Teatro Champs Elysées como Walther. Su permanencia allí duró hasta 1972. Entre ese año y 1974 fue director de la principal institución lírica de esa ciudad. Otros personajes que encarnó en esos primeros años de experiencia fueron Turiddu (Cavalleria), Il Duca di Mantova (Rigoletto), Tamino (Zauberflöte), Max (Der Freischütz), Florestán (Fidelio) y Don José (Carmen), además de las óperas de Lortzing. En 1947 se sintió con fuerzas para llegar al Wagner de Die Meistersinger enfrentándose exitosamente al rol de Walther y en 1951 abordó el Sigmund de Die Walküre. Después de ver a Windgassen en La Belle Helene de Offenbach, Wieland Wagner le ofreció participar en 1951 en el primer Festival de Bayreuth que se ofrecía en la posguerra. Los títulos elegidos fueron Parsifal (protagonista) y Das Rheingold (Froh). De esta manera comenzó la destacada carrera internacional del tenor y una feliz asociación con el templo wagneriano. Actuó allí todos los años hasta 1970 y los papeles más frecuentados fueron Siegfried y Tristan, cantados por primera vez en 1953 y 1957 respectivamente. En ese período se convirtió en el heredero oficial de Max Lorenz, resaltando por sobre otras condiciones el carácter lírico de sus interpretaciones. Los teatros de varios países se abrieron para Windgassen luego del triunfo de Bayreuth. Estuvo en La Scala en enero de 1952 como Florestán en Fidelio en un elenco también integrado por Marta Mödl (Leonora), George London (Don Pizarro), Lisa Della Casa (Marzelline) y Otto Edelmann (Rocco) bajo la dirección de Karajan. Volvió a la compañía en enero de 1953 para protagonizar Lohengrin con el mismo maestro y las actuaciones de Schwarzkopf (Elsa), Mödl (Ortrud). Neidlinger (Telramund), Edelmann (Heinrich) y Metternich (Herald). En febrero de 1955 regresó para el Siegmund de Walküre junto a Mödl, Rysanek, Hoffmann, Weber y Hotter. En abril de 1959 se conoció allí su Tristán, otra vez con Karajan y la Isolde de Birgit Nilsson. También cantó en Génova. En 1954 Windgassen debutó en la Opéra de París como protagonista de Parsifal y volvió al año siguiente como Florestán y en 1966/67 como Tristán. Otras ciudades francesas que lo apreciaron fueron Estrasburgo (Der Ring des Nibelungen, 1953 y 1963; Tristan y Lohengrin), Niza y Toulouse. El Covent Garden de Londres lo conoció en 1954 en las ropas de Tristan. Esa sala también le fue propicia y regresó entre 1956/60, 1962 y 1966 siendo frecuente intérprete de las versiones completas del Anillo wagneriano. Otros teatros que lo aplaudieron fueron la Opera de Viena (donde algunas veces cantó el papel de Loge) y el Liceo de Barcelona donde actuó en 1955 y 1961. En la Opera de Stuttgart, su sede habitual, interpretó el protagonista de Rienzi, un título wagneriano poco frecuentado por él (1957). La presencia de Windgassen en el Metropolitan se ciñó a algunas representaciones de Die Walküre, Siegfried y Götterdämerung en la temporada1956/57. Creyendo que no le daban todas las oportunidades que merecía, no volvió a la compañía. En 1967 viajó a Buenos Aires para participar como Siegfried en Der Ring des Nibelungen dirigido por Ferdinand Leitner y en el que participaban Birgit Nilsson y Gwyneth Jones, su última actuación fue en 1969 (Parsifal). A Partir de 1970 se dedicó a la puesta en escena.
Windgassen brilló en el mundo de la ópera wagneriana durante décadas como uno de los más perfectos intérpretes de las principales partes de tenor. Sus aptitudes vocales y escénicas fueron destacadas por los entendidos y diversos públicos lo colmaron de aplausos luego de extenuantes jornadas canoras. Aun así, señalaron que sus condiciones no eran aptas para la totalidad de las obras de Wagner. La voz se caracterizó por un agradable metal tenoril especialmente adaptada para las frases mórbidas y los momentos líricos y elegíacos. La emisión era espontánea y dúctil, aunque no estaba especialmente dotado para los cambios colorísticos. Fue ideal intérprete de Parsifal, Walther, Tristán y Lohengrin. En Siegmund y Siegfried se notaba una cierta carencia de arrojo que Windgassen compensaba con su aguda inteligencia, el dominio del estilo y el absoluto control de la técnica. También se acercó al Florestán de Fidelo y otros títulos como Aida, Fra Diavolo, Frau ohne Schatten, Elektra, Iphigenie in Tauride, Ariadne auf Naxos, Der Freischütz y Euryanthe. Windgassen fue heredero de Lauritz Melchior con características vocales diferentes. Cantaba con gran ahorro de medios y sin aparente fatiga, y su arte estaba privilegiado por una acrisolada musicalidad. Sin estar especialmente dotado para la escena en un principio, adquirió luego una práctica actoral envidiable bajo la tutela de Wieland Wagner.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS

—————————-

Erich Kunz1995 – Fallecimiento en Viena (Austria) del barítono ERICH KUNZ a los 86 años de edad. ERICH KUNZ había nacido en Viena el 20 de mayo de 1909. Estudió con Duhan y Lierhammer en Viena; debutó en Troppau, 1933. Miembro de la Opera del Estado de Viena desde 1941; cantó frecuentemente en Salzburgo, también en Glyndebourne (Guglielmo, 1948) y Bayreuth (Beckmesser, 1951). Debutó en el Metropolitan como Leporello, en noviembre de 1956, cantando en dos temporadas de la sala neoyorquina (Faninal y el Figaro mozartiano). También cantó operetta en la Volksoper de Viena.
Dice Valenti Ferro: “En el Teatro Colón de Buenos Aires se presentó en la temporada 1949 con Leporello (Don Giovanni) y Beckmesser (Die Meistersinger). Destacado barítono de la Opera de Viena y distinguido intérprete de cámara, en quien las condiciones de cantante -que administraba inteligentemente un órgano vocal de magro volumen, claro como color y de limitada extensión- se conjugaban con una aguda sensibilidad artística y un sentido musical altamente desarrollado. Los roles buffos estaban hechos a su medida, como probó no solamente en el campo de la ópera sino en la opereta vienesa de la que fue un conspicuo intérprete. Se ha intentado trazar un paralelo entre ERICH KUNZ y Mariano Stabile, basado en el estilo de canto que tuvieron que adoptar dado su escaso material vocal y, al mismo tiempo, por la admirable capacidad de ambos para trazar sus personajes.”

Fuentes:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA
Valenti Ferro, Enzo – LAS VOCES – TEATRO COLON: 1908-82