Gaetano Donizetti1848 – Fallecimiento en Bérgamo (Italia) del compositor GAETANO DONIZETTI.  Había nacido en esa misma ciudad el 29 de noviembre de 1797. Donizetti forma con Bellini y Rossini el brillante triunvirato del bel canto de la gran época de la ópera, entre 1820 y 1840. Fue una época romántica (DONIZETTI nació el mismo año que Schubert), que además tuvo afición por la suntuosidad, el teatro resplandeciente y las voces carismáticas. DONIZETTI nació en el seno de una familia muy sencilla. Estudió con Mayr en Bérgamo y más tarde con el padre Mattei en Bolonia. En 1818 se estrenó Enrico di Borgogna, su primer ópera. Luego viajó por media Europa y llegó a escribir cuatro óperas por año. Que no las pudiera pulir hasta los menores detalles se comprende en razón de esa rapidez; pero se comprende también si se piensa en la superficialidad general con que solían producir los autores italianos de entonces. Incluso Rossini, cuya facilidad para componer era comparable a la de Mozart, tuvo que recurrir a toda clase de estratagemas (como utilizar varias veces una misma obertura, hacer que alumnos o ayudantes compusieran las partes secundarias, etc.) para poder cumplir sus contratos. Así ocurrió también con DONIZETTI, que en 27 años de creatividad escribió la increíble cantidad de 70 óperas. Cuando trabajaba con verdadero afán creaba obras brillantes: Anna Bolena (1830), L’elisir d’amore (1832), Lucrezia Borgia (1833), Maria Stuarda (1834), Lucia di Lammermoor (1835), Roberto Devereux (1837), La Fille du Régiment y La Favorita (ambas en 1840), Linda di Chamounix (1842), Don Pasquale y Don Sebastiano (ambas en 1843) y Caterina Cornaro (1844) prueban que el compositor dominaba tanto el gran estilo teatral de Meyerbeer, con su pathos a menudo algo vacío, como el humor sutil y rico en ocurrencias. Vivió en París, que en esa época era el lugar de reunión de los compositores de ópera más importantes y uno de los principales centros musicales. Allí le tocó vivir la tragedia. A los cuarenta años fue presa de la locura. A partir de 1845 su estado fue irrecuperable. Se le intentó trasladar a su patria (en 1847), pero murió sin recuperar la lucidez. DONIZETTI poseía, como Bellini, su gran rival (cuya aparición lo estimuló a una creación cada vez más intensa, a un modo de trabajo cada vez más riguroso), el don de la melodía, la capacidad de producir belleza musical.
Otras óperas: Gemma di Vergy (1826), Le convenienze ed inconvenienze teatrali (Viva la mamma!) (1827), Parisina (1833), Marino Faliero (1835), Il Campanello di notte (1836), Maria di Rudenz (1838), Les Martyrs (1840; Poliuto, 1848), Maria Padilla (1841), Maria di Rohan (1843), Rita (estrenada en 1860).

Fuentes:
Pahlen, Kurt – DICCIONARIO DE LA ÓPERA
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

——————————–

1876 – Estreno en el Teatro Alla Scala de Milán de la ópera en cuatro actos “LA GIOCONDA” de Amilcare Ponchielli (1834-1886), sobre libreto de Tobia Gorrio (anagrama de Arrigo Boito, 1842-1918) basado en el drama “Angelo, tirano de Padua”, de Víctor Hugo.
Intérpretes de la premiére: Mariani-Masi; Biancolini-Rodríguez; Barlani-Dini; Julián Gayarré; Aldighieri; Maini; dirigidos por Franco Faccio.

Fuente:
Bertelé, Antonio [et alt.] – ENCICLOPEDIA DEL ARTE LIRICO

Libreto bilingüe italiano-español:
Website Kareol – http://www.supercable.es/~ealmagro/kareol/obras/gioconda/gioconda.htm

——————————–

Raoul Jobin1906 – Nacimiento en Québec (Canadá) del tenor RAOUL JOBIN. Estudió canto con Emile Larochelle en la Universidad de Laval, continuándolos luego en París con Mme d’Estainville-Rousset.  Debutó en la Opera de París el 3 de julio de 1930, como Tybalt en Roméo et Juliette.
Muy pronto cantó los roles principales de tenor tanto en la Opéra y la Opéra-Comique, como en algunas ciudades de Francia: Lyon, Toulouse, Bordeaux, Marsella, etc.  Cantó principalmente el repertorio francés, con ocasionales incursiones en el repertorio italiano. Con el estallido de la guerra, regresó a América del Norte.
Debutó en Metropolitan Opera de Nueva York el 19 de febrero de 1940, como des Grieux en Manon de Massenet. Permaneció con la compañía hasta 1950, donde cantó algunos roles al lado de cantantes como Lily Pons, Bidu Sayao, Licia Albanese, Rise Stevens, y dirigido por Wilfrid Pelletier y Thomas Beecham, entre muchos otros. Realizó presentaciones regulares en San Francisco, Chicago, Boston, Nueva Orleans, etc., también se presentó en la ciudad de México City, Río de Janeiro, y Buenos Aires.
Finalizada la guerra, regresó a París en 1947, donde cantó exitosamente su primer rol wagneriano, Lohengrin. Más tarde cantó el rol de Walther en Die Meistersinger von Nurnberg con igual éxito. Creó el rol de Fabrice Del Dongo en La Chartreuse de Parme de Henri Sauguet.
Posteriormente, JOBIN dividió su tiempo entre Europa y America, manteniendo el alto  nivel de sus roles habituales y agregando nuevos roles, hasta su retiro en 1958.
Comenzó a enseñar canto en el Conservatorio de Música de Montréal, y más tarde en la ciudad de Quebec. Una de sus alumnas más prestigiosas fue la mezzosoprano Huguette Tourangeau.
RAOUL JOBIN falleció en Quéec el 13 de enero de 1974.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

——————————–

Franco Corelli1921 – Nacimiento en Ancona (Italia) del tenor FRANCO CORELLI. La voz de Corelli fue la de un típico tenor spinto, resonante y llena de vibraciones. No forzó sus medios tratando de enfrentar partes ajenas a sus posibilidades. En un principio el color era más oscuro y carente de suficiente brillo pero ya se destacaba por la amplitud del sonido, que a veces se resentía por una exagerada cobertura del pasaje. En esos días su canto carecía de flexibilidad y había muchas notas duras. Su línea de canto no era interesante y recurría mucho a los efectos demagógicos de antaño. Luego de su famoso “Il Pirata” milanés (1958, con Callas) se notó un esfuerzo en mejorar el fraseo, acercándose a la vez al repertorio más agudo que se había quedado huérfano al acabarse las grandes voces del pasado. En ese período Corelli cuidó más su tendencia a los sonidos “caprinos” y en gran medida logró controlar ese defecto. Sin embargo su voz nunca fue enteramente adecuada para los preciosismos belcantísticos, las frases con dinámica muy variada y el canto matizado de los personajes líricos. En cuanto a su temperamento debemos decir que, contrariamente a los enfoques intelectuales de un Domingo, estuvo librado a un instinto que no siempre le ayudó en la búsqueda de los diferentes estilos. Por eso fue el polo opuesto de artistas como Carlo Bergonzi, quien a cambio de cierta falta de arrojo supo dotar a las obras que abordó de una cuota relevante de musicalidad y cuidado estilístico.
Los consejeros de Corelli lo empujaron a empresas imposibles como la ópera francesa (“Faust”, “Werther” y “Romeo et Juliette”) y a personajes puccinianos (como Rodolfo) a los que no podía llegar a través del enfoque vocal o una compenetración interpretativa espontánea. A causa de estos errores Corelli ha sido un cantante muy criticado, quizá en demasía, ya que hay que respetarlo y admirarlo como un fenómeno vocal comparable sólo a Gigli. Por otra parte, ambos fueron los últimos en poder dar entregas verosímiles de Andrea Chénier, un personaje que en las últimas décadas cayó en la más absoluta orfandad a pesar de haber sido abordado por los principales tenores.
Fue alumno del Liceo Musical Rossini de Pesaro y en 1950 ganó un concurso organizado por el Maggio Musicale Fiorentino. En 1951 debutó como Don José en “Carmen” en Spoleto. Su debut en La Scala fue como Licinio en “La Vestale” (1954) junto a Maria Callas. En la Scala cantó entre otros roles: Loris de “Fedora”(1956) con Callas; Radamés de “Aida” (1956/57); Canio de “Pagliacci”(1957); Gualtiero en la reposición de “Il Pirata” con Callas y Bastianini (1958); Calaf en “Turandot” con Birgit Nilsson (1958/59); “Andrea Chenier” (1960); “Poliuto” con Callas y Bastianini (1960); la reposición de “Les Huguenots” con Simionato, Sutherland y Ghiaurov (1961). En el Covent Garden debutó en 1957 con Cavaradossi de “Tosca”. En el Metropolitan debutó con Manrico de “Il Trovatore” con la también debutante Leontyne Price (1961); interpretando hasta 1974: Calaf (en una “Turandot” dirigida por Stokowski junto a Nilsson y Moffo), “Don Carlo”, Enzo de “La Gioconda”, “Andrea Chenier”, “Ernani”, Cavaradossi, Maurizio di Sajonia de “Adriana Lecouvreur”, Rodolfo de “La Boheme”, Don Alvaro de “La forza del destino”, Turiddu de “Cavalleria Rusticana” entre otros. Su apostura de galán fue aprovechada por Rudolf Bing para la reposición de “Romeo et Juliette” (1967) a pesar del divorcio total entre su modalidad y la esencia del canto francés. Su romance con el público del Metropolitan continuó con Don José de “Carmen” (1968), una rara incursión en el Edgardo de “Lucia di Lammermoor”(1971) y Werther (1971). A partir de ese año cantó en diversas ciudades de Estados Unidos, en la Arena de Verona, en el San Carlos de Lisboa, en Londres y Viena hasta 1976. Luego actuó muy poco y dio su último recital en 1981.
FRANCO CORELLI falleció en Milán (Italia) el 29 de octubre de 2003.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – Callas y 99 Contemporáneos

——————————–

Walter Berry1929 – Nacimiento en Viena (Austria) del bajo-barítono WALTER BERRY. Dedicado primero a estudiar ingeniería, estudió canto con Hermann Gallos en la Academia de su ciudad natal. Debutó en la Opera de Viena como solista en el oratorio dramático “Juana de Arco en la hoguera” de Honegger (1950). En Salzburgo debutó como Masetto (Don Giovanni, 1953). Participó en varios estrenos mundiales (Penélope de Liebermann, Irische Legende de Egk, El Proceso de Einem). Debutó en los Estados Unidos en la Opera de Chicago (Figaro, Nozze, 1957). Debutó en el Metropolitan como Barak (La mujer sin sombra, 1966). Intervino en 10 temporadas del Met interpretando a Telramund (Lohengrin, 1966), Wotan (Walküre, 1967), Barón Ochs (1969), Leporello, Pizarro y Alfonso. Debutó en el Covent Garden con Barak (1976). En Francia cantó en Aix-en-Provence (Papageno, 1958), en Niza (Scarpia, 1961) y en la Opéra de París (Wozzeck, 1966; Barak, 1972 y 1980). Desde 1961, Berry participó activamente en los cuadros de la Opera de Berlín. También fue importante su incursión en el terreno del recital, donde compartió cartel con Christa Ludwig, quien fue su esposa entre los años 1957 y 1970. Ambos participaron en temporadas del Teatro Colón de Buenos Aires. Cantante de muy destacada actuación en las últimas cuatro décadas, poseyó una voz timbrada y muy bien proyectada que le permitió acercarse a un repertorio signado por la versatilidad. En él no faltaron los principales títulos de Mozart, Johann y Richard Strauss, así como obras capitales de la creación contemporánea.
WALTER BERRY falleció en Viena el 27 de octubre de 2000.

Fuentes:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA
Patrón Marchan, Miguel – CALLAS y 99 CONTEMPORÁNEOS

——————————–

Marian Anderson1993 – Fallecimiento en Filadelfia (Estados Unidos) de la contralto MARIAN ANDERSON.  Había nacido en esa misma ciudad el 17 de febrero de 1897. Comenzó a cantar a los 6 años en un coro. Fregó escaleras por unos pocos centavos y cuando ahorró tres dólares pudo comprase un violín. A los 11 años canta en un coro de mayores. (“Me aprendía la parte de todos. La parte de bajo la cantaba una octava más alta y no tenía problemas en dar el Do de pecho”).
Gana un concurso para cantar como solista en el Lewisohn Stadium de Nueva York. Luego su maestro la hace interpretar Lieder alemanes en el Town Hall. Algún tiempo después se marchó a Chicago y a Europa. En 1925, tras obtener un premio en una competición, actuó en la Filarmónica de Nueva York.
Su fama creció durante la gira de conciertos que dio por Europa a comienzos de la década de 1930 obteniendo grandes éxitos en Inglaterra, Francia, Belgica, Escandinavia y la Unión Sovietica. Cuando al regreso en 1939 la organización Hijas de la Revolución le impidió dar un recital en el Constitution Hall de Washington reservado sólo a artistas blancos, para desagraviarla, la primera dama Eleanor Roosevelt le organizó un concierto histórico en la plaza del Monumento a Lincoln congregando mas de 75,000 espectadores. La cantante retornó al mismo sitio en 1961 para inaugurar la presidencia de John Kennedy. Ya habia cantado para la inauguracion del presidente Dwight D. Eisenhower y lo volveria a hacer para Lyndon Johnson.
Su tardío debut de 1955 en el Metropolitan Opera House, como Ulrica en Un ballo in maschera de Verdi, fue la primera representación de una solista afroamericana en el Metropolitan abriendo el camino a una generación de cantantes negros en la ópera de Estados Unidos como Leontyne Price, Grace Bumbry, Martina Arroyo, Kathleen Battle, Simon Estes, Reri Grist, Barbara Hendricks y Jessye Norman.
El famoso manager de artistas Sol Hurok la llevó en giras no sólo por Europa sino por Sur América, Israel, el lejano Oriente, Marruecos y Tunez, and Tunisia. Se calcula que más de 6.000.000 de espectadores la vieron cantar en más de 1,500 auditorios. En 1964-65 emprendió una gira de despedida que culminó en el Carnegie Hall de New York.
Fue admirada por Arturo Toscanini quien proclamó: “Una voz así se oye una en un siglo”.
En 1958 la nombraron delegada de los Estados Unidos en las Naciones Unidas y en 1972 recibió el Premio por la Paz.
En el año 1991 fue galardonada con un Grammy por su trayectoria musical.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre