Giovanni Pergolesi1710 – Nacimiento en Jesi (Italia) del compositor GIOVANNI BATTISTA PERGOLESI. Estudió música en Jesi con Francesco Santini, y luego viajó a Nápoles, donde estudió a partir de 1725 con Gaetano Greco entre otros. Pasó gran parte de su vida en la corte de Nápoles.
Mientras estuvo en París, en 1725, comenzó la llamada “Guerra de los bufones” entre verdaderos pilares de la ópera seria francesa como Jean-Baptiste Lully y Jean-Philippe Rameau y partidarios de la nueva ópera cómica italiana. Pergolesi fue considerado como modelo del estilo italiano durante esta controversia, que dividió a la comunidad musical de París durante dos años.
Con problemas de salud desde pequeño (se cree que sufría de espina bífida), PERGOLESI falleció en Pozzuoli (Italia) el 16 de marzo de 1736 a los 26 años, aparentemente de tuberculosis.
Pergolesi fue uno de los más importantes compositores de la “opera bufa” temprana (ópera cómica). Su ópera seria “Il prigioner superbo” incluye un segundo acto cómico, Intermezzo, la Serva Padrona , (La Campesina o La criada patrona) (1733) que se ha convertido en una pieza muy popular por derecho propio.
Entre otras obras operísticas se encuentran “La conversión y muerte de San Guillermo” (1731), “El fraile enamorado” (1732), considerada su ópera más importante, “L’Olimpiade” (1735) e “Il Flaminio” (1735). Todas ellas estrenadas en Nápoles, salvo “L’Olimpiade” que lo fue en Roma.
Pergolesi también escribió música sacra, incluyendo una Misa en Fa. Su obra de este estilo más conocida es, sin duda, su Stabat Mater, para soprano, contralto y orquesta. Fue elegida como reemplazo de la escrita por Alessandro Scarlatti para las representaciones de Viernes Santo en Nápoles. La obra ha permanecido popular, convirtiéndose en la más editada e impresa del siglo XVIII, y arreglada o adaptada por un gran número de otros compositores, incluyendo a Johann Sebastian Bach, que la usó como base de su Salmo “Tilge, Höchster, meine Sünden”, BWV 1083.
También compuso muchas obras seculares, incluyendo una sonata y un concierto para violín.
Un considerable número de obras atribuidas a Pergolesi han demostrado ser falsas; aparentemente otros autores menos conocidos de la Escuela Napolitana publicaban con mención de su nombre, por motivos meramente especulativos, o publicitarios. La mayoría de las piezas del ballet Pulcinella de Igor Stravinski, quien ostensiblemente reescribió temas atribuidos a Pergolesi, se sabe hoy en día que corresponden a obras de otro origen. Los “Conciertos armónicos” fueron, por ejemplo, compuestos por Unico Wilhem van Wassenaer.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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Grace Bumbry1937 – Nacimiento en St Louis (Missouri, EE. UU.) de la mezzosoprano y soprano GRACE BUMBRY. Estudió en la Universidad de Boston y con Lotte Lehmann en Santa Barbara. Debutó como Amneris (Aida) en la Opera de París, 1960. En 1961, se convirtió en la primera artista negra en presentarse en Bayreuth, como Venus en Tannhäuser. Debutó en el Covent Garden (Eboli, 1963), Chicago (Ulrica, 1963) y Salzburgo (Lady Macbeth, 1964). Debutó en el Metropolitan Opera como Eboli (1965). Comenzó a agregar roles de soprano a su repertorio en 1970. Intervino en más de 200 representaciones en el Metropolitan Opera que incluyen roles en ambas categorías vocales, entre ellos Carmen, Amneris, Salomé, Tosca, Venus, Gioconda y Bess. Se ha presentado en La Scala de Milán (Jenufa, 1974), Viena (Santuzza, 1970) y Roma.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Peter Seiffert1954 – Nacimiento en Dusseldorf (Alemania) del tenor PETER SEIFFERT. Estudió en la Musikhochschule de su ciudad natal. Debutó en 1978 en la Deutschen Oper am Rhein de Düsseldorf. En 1979 obtuvo el segundo lugar en la competencia de la German Music Council de Bonn. En 1982 cantó Tamino, Don Ottavio y otros roles lírico-ligeros en la Deutsche Oper de Berlín. Invitado por la Opera de Munich en 1983, fue nombrado Kammersänger de dicho teatro. Su voz evolucionó y se orientó hacia el repertorio wagneriano y en 1988 cantó Parsifal en Covent Garden de Londres. Ha cantado en el Festival de Salzburgo, y en 1996 debutó en el de Bayreuth como Walther en Die Meistersinger; de 2001 a 2005 cantó allí Lohengrin. En 2005 cantó Lohengrin en el Teatro Real de Madrid. Está casado con la soprano Petra Maria Schnitzer y a menudo ha actuado en recitales con ella (Liceu, Barcelona, 2006); en 2007 cantaron juntos en el Festival de Salzburgo en Der Freischutz, de Weber.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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Von Matacic1985 – Fallecimiento en Zagreb (Yugoslavia) del director LOVRO VON MATACIC. Había nacido en Susak (Yugoeslavia) el 14 de febrero de 1899. Estudió piano, órgano y dirección en el Conservatorio de Viena. Desde 1908 hasta 1911 fue miembro del coro de niños cantores de Viena y más tarde, en 1916, viajó a Colonia (Alemania) para dirigir una orquest en esa ciudad.
Después de la II Guerra Mundial fue nombrado director de la Ópera de Skoplje, en la República yugoslava de Macedonia, y a partir de 1956 fue director de las óperas de Berlín y Dresde, antes de ser director musical de la ópera de Viena hasta 1964. En 1974 fue nombrado director de la Orquesta Nacional de ópera de Montecarlo.

Fuente:
Artículo aparecido en Diario El País – http://www.elpais.com/

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Ramon Vinay1996 – Fallecimiento en Puebla (México) del tenor RAMÓN VINAY. Había nacido en Chillán (Chile) el 31 de agosto de 1911. Su padre era francés y su madre chilena. Los primeros estudios de Vinay se desarrollaron en el Escuela Normal de Chillán, para luego trasladarse con su familia a Francia, donde completó su educación. Entre las actividades formativas que cumplió se puede citar la de violinista en la orquesta del conservatorio. Su historia en relación al canto partió en la ciudad de México donde se instaló con los suyos. Se trasladó al país azteca en 1928 para trabajar en el negocio de su padre. Después se presentó a un concurso de aficionados donde fue notado por un miembro de la Opera de la capital mexicana. Luego de estudiar con José Pierson debutó en el Teatro Nacional el 16 de septiembre de 1931 como el Rey Alfonso XI (La Favorita). Otros personajes surgidos en la cuerda de barítono después de un paréntesis de siete años (1938) fueron Amonasro (Aida), Barnaba (La Gioconda), el Conte di Luna (Il Trovatore), Scarpia (Tosca), Silvio (Pagliacci), Germont (La Traviata) y Rigoletto.
A doce años de su debut, Vinay se dirigió hacia el repertorio dramático de tenor. Su primer acercamiento a este terreno se produjo en México (junio, 1944) con el moro verdiano. El Don José (Carmen) le sirvió para hacerse conocer en City Center de Nueva York (septiembre, 1945) y en el Metropolitan en febrero de 1946. A fin de ese año abordó el Radamés (Aida) con motivo de una gira de la compañía. En diciembre de 1946 se presentó como el protagonista de Otello, mientras que en febrero de 1948 cantó Canio (Pagliacci) y Julien (Louise). En noviembre de 1949 encarnó a Samson y a fines del año siguiente apareció su primer personaje wagneriano para el público neoyorquino: Tristan. El próximo fue Tannhäuser en diciembre de 1953. En 1954 fue Herodes (Salomé) y a principios de 1957 cantó Loge (Das Rheingold), Siegmund (Die Walküre) y Siegfried (Götterdämerung). En marzo de 1958 abordó Parsifal. En las últimas etapas de su carrera en el Met interpretó Egisto (Elektra, 1961) y Don Bartolo (Barbiere di Siviglia, 1966).
Convertido en un favorito de los Estados Unidos, Vinay se incorporó a la Opera de San Francisco en 1949, nuevamente a través de Don José. En 1950 fue Tristan junto a la Isolde de Kirsten Flagstad. Ese mismo año fue el moro para la Desdemona de Tenata Tebaldi. En 1951 se repitió el capolavoro verdiano con una distribución similar a la de Toscanini (Nelli y Valdengo), esta vez con la conducción de Cleva. Un paréntesis se abrió hasta 1965, cuando volvió en la modalidad de barítono para encarnar al Doctor Schön en Lulú de Berg. También hizo allí su primer Don Bartolo. En 1966 fue Varlaam en Boris Godunov y se acercó (por primera vez en Norteamérica) al Falstaff verdiano.
Vinay debutó en La Scala el 26 de diciembre de 1947. Se inauguraba la temporada con Otello bajo la dirección de Victor De Sabata y su nombre fue sugerido cuando Beniamino Gigli se negó a abordar el personaje principal. Los coprotagonistas fueron Maria Caniglia y Gino Bechi. La empresa se repitió en febrero de 1949, esta vez con la Desdemona de Tebaldi. Los milaneses conocieron inmediatamente su Don José con la Carmen de Fedora Barbieri. Con esta misma cantante coprotagonizó Samson et Dalila en enero de 1950. En septiembre de ese año viajó con la compañía al Covent Garden para tres presentaciones de Otello (Tebaldi, Bechi). En 1951 fue Griska en La Leyenda de la Ciudad Invisible de Kitej de Rimsky-Korsakov. En abril de 1952 regresó a Samson (dirigido por De Sabata) para la Dalila de Barbieri y en mayo de 1954 protagonizó Cyrano de Bergerac de Alfano junto a De’Cavalieri y Panerai. En el mismo mes de 1955 cantó por última vez Samson en Milán, esta vez con la Simionato.
Vinay también triunfó en otras prestigiosas salas italianas: San Carlo de Nápoles, Lírico de Turín y Opera de Roma. Su fama quedó establecida a través del rol de Otello, que cantó doscientas cincuenta veces a lo largo de su carrera. El moro también lo introdujo en Salzburgo (1951) además de París y Niza (1958). A partir de 1952 se convirtió en habitual huésped de Bayreuth, encarnando hasta 1957 las partes de Tristan, Parsifal, Siegmund y Tannhäuser; en 1962, hizo su único papel baritonal: Telramund de Lohengrin. El Covent Garden, que ya lo había oído en Otello, lo apreció en ítems wagnerianos desde 1953 a 1960. Allí también cantó Iago (1963), Amfortas (1965), Michele y Gianni Schicchi (1966). En Marsella fue Siegmund (1959).
Ramón Vinay debutó en su patria en 1948 a través de exitosas presentaciones de Otello (Caniglia y Damiani) y Carmen (Barbieri, Rina Gigli y Damiani), presentándose en 1951, 1952 y 1956. En 1966, el Teatro Municipal realizó primer Festival Lírico donde Vinay (ya instalado en la cuerda baritonal) fue un puntal, esta vez como Scarpia. En 1967, actuando también como regista, fue Escamillo (Carmen) y Falstaff. En 1969 Vinay cantó Iago en Otello y se reservó el último acto para vestir las ropas del protagonista. Fue su adiós a la escena.
En el Teatro Colón se presentó en 1958 cantando un histórico Otello dirigido por Sir Thomas Beecham (Stella y Taddei), además de Samson et Dalila.
Este artista chileno de notable proyección internacional tuvo sus primeros brillos y su ingreso definitivo a la fama a raíz de la transmisión del Otello verdiano por la NBC neoyorquina (diciembre, 1947) dirigido por Arturo Toscanini. Ese acontecimiento no sólo tuvo importancia por la aparición de un protagonista ideal, sino que afianzó a Vinay en una cuerda que lo recibía con reticencia y que le permitía moverse en un medio limitado. Los aplausos premiaron las magníficas condiciones expresivas, la musicalidad y el carisma, sin importar mayormente la cortedad del registro, la nasalidad y la dureza de su emisión. Se privilegió siempre la vigorosa declamación y la fina delineación de cada uno de sus personajes.
El peregrinaje de Vinay por la cuerda de barítono se produjo antes y después de las glorias tenoriles (Canio, Tristan, Samson, Don José, además del citado Otello). En la mitad del camino el artista se encontró muy cómodo con algunas partes wagnerianas que aprendía con encomiable esmero y a las que podía llegar a través de un volumen considerable. Ese tenor wagneriano encontró más eco que el barítono intérprete de Scarpia, Iago o Falstaff, a los que faltaba densidad vocal. Siempre fue difícil ubicar a Vinay en una clasificación definitiva, lo que poco importó a la legión de sus admiradores. El pasaje por papeles como el Don Bartolo rossiniano fue bastante controvertido. Allí, la ausencia del enfoque belcantístico fue un factor primordial para el resultado más modesto.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS