1727 – Nacimiento en Bitonto (cerca de Bari, Italia) del compositor TOMMASO TRAETTA. Fue alumno de Porpora en Nápoles, de 1738-41, estudiando luego con Durante y debutando con una ópera a los 24 años. Tuvo altos cargos en Parma y actuó en Viena, Venecia, Roma, etc. De las 16 óperas escritas para Parma, Ifigenia en Táuride, especialmente, abrió nuevos caminos; siguieron, igualmente triunfales Armida (para Viena) y algunas óperas cómicas (para diferentes ciudades italianas). En 1765 fue nombrado director del Conservatorio de Venecia, dedicándose a la composición religiosa. En 1767 lo hallamos en Munich, en 1768 en Rusia, donde actuó durante seis años en la corte, ejecutando, entre otras, su Antígona. Luego se fue para Londres y, finalmente, para Venecia, donde estrenó sus últimas obras. Al lado de su producción lírica, que hizo de él uno de los más célebres operistas de su tiempo, posee el oratorio Salomón, una pasión, un Stabat Mater, misas, motetes, etc. Trató de renovar el espíritu de la ópera, siendo en cierto sentido un precursor del reformador Gluck.
Otras óperas: Farnace (1750); I pastori felici (1753); Ezio (1753); Le nozze contrastate (1754); Il buovo d’Antona (1756); Ippolito e Aricia (1759); Stordilano, principe di Granata (1760); Armida (1760); Sofonisba (1761); La francese a Malagher (1762); Didone abbandonata (1764); Semiramide riconosciuta (1765); La serva Rivale (1767); Amore in trappola (1768); L’isola disabitata (1769); L’Olimpiade (1770); Germondo (1776); Il cavaliere errante (1777); La disfatta di Dario (1778); Artenice (1778).
TOMMASO TRAETTA falleció en Venecia (Italia) el 6 de abril de 1779.

Fuente:
Pahlen, Kurt – DICCIONARIO UNIVERSAL DE LA MÚSICA

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1904 – Estreno en el Stadttheater de Elberfeld de la ópera en tres actos, un prólogo y un epílogo KOANGA de Frederick Delius (1862-1934), sobre libreto de C. F. Keary, basado en el relato de George Washington Cable (1844-1925). Original en inglés, traducido luego al alemán por el compositor y su esposa.

Argumento: La acción se desarrolla en una plantación del Mississippí. Palmira, una mulata, rechaza a un capataz, Simón Pérez; está enamorada de Koanga, un príncipe de la tribu. Para el matrimonio es necesario el permiso del propietario de la plantación, don José Martínez, que consiente. Durante los festejos de la boda, Pérez rapta a Palmira. Koanga, tras un encuentro con el propietario, huye al bosque. Allí, con la colaboración de un brujo vudú, pide que la peste caiga sobre sus opresores. Palmira se desespera en manos de Pérez; Koanga llega a tiempo para salvarla de su agresor, pero los dos hombres se matan mutuamente. Palmira toma el puñal de Koanga y se da muerte.

Fuente:
Bertelé, Antonio [et alt.] – ENCICLOPEDIA DEL ARTE LIRICO

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Conchita Supervia1936 –  Fallecimiento en Londres (Gran Bretaña) de la  mezzosoprano CONCHITA SUPERVÍA. Había nacido en  Barcelona (España) el 9 de diciembre de 1895. Muy joven aún hizo su debut en Buenos Aires, en 1910, cantando Bianca di Beaulieu, de Stiattesi, Los amantes de Teruel, de Breton y la Lola de Cavalleria rusticana. Se trasladó luego a Italia. En 1911 cantó Carmen, en el Petruzelli de Bari; ese año, en el Costanzi de Roma, participó en un acontecimiento musical: el estreno italiano de Der Rosenkavalier; cantó la parte de Octavian.
En 1912 fue aplaudida en el Liceo de Barcelona con Carmen y Samson et Dalila. La ópera de Bizet le abriría las puertas de los principales teatros del mundo, como La Fenice de Venecia en 1913, el Auditorium de Chicago en 1916, el Comunale de Bolonia en 1921, la Opera-Comique de París en 1932 y el Casino de Montecarlo en 1934. Por otra parte, el papel de Carmen se había convertido en su favorito. Sin embargo, la Supervía debería descollar fundamentalmente como mezzosoprano de coloratura; ya en 1914 cantó una brillante Rosina, en el Liceo de Barcelona, y luego siguieron éxitos resonantes con La Cenerentola, en el Comunale de Bolonia, en 1921, y en el Regio de Turín, en 1922, y L’Italiana in Algeri, Turín, en 1925 y Liceo de Barcelona, en 1929.
Con estos títulos rossinianos habría de presentarse luego muchas veces en París, entre 1929 y 1934, y en el Covent Garden. Entre 1925 y 1929 cantó en La Scala títulos como Hänsel und Gretel, Der Rosenkavalier (Octavian) y Le Nozze di Figaro (Cherubino).
Constituyó uno de esos casos difíciles de clasificación vocal, ya que si bien era decididamente una soprano, nunca se apartó del repertorio de mezzo.
La voz de Supervía era limitada de volumen y excesivamente clara; los agudos carecían de pujanza y en los centros la emisión era sumamente caprina. No obstante ello, su condición artística la elevó junto a las colegas de más alto rango. Poseedora de una técnica vocal envidiable, se hizo ideal intérprete de las heroínas rossinianas, dejando una senda y un ejemplo para varias sucesoras, como la Berganza, que se especializaron en ese repertorio.
Su figura y su rostro poseían una singular belleza, que sumada a una chispeante personalidad hicieron de ella una Carmen, una Rosina y una Cenerentola ideales. Fue una artista muy popular, y su prematura muerte causó consternación entre sus admiradores.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO