Adelina Patti1919 – Fallecimiento en la ciudad galesa de Breckock (Inglaterra) de la soprano ADELINA PATTI a los 76 años de edad. ADELINA PATTI había nacido en Madrid (España) el 18 de febrero de 1843. Sus padres fueron el tenor Salvatore Patti y la soprano Caterina Chiesa Berrilli. Mientras ésta última cantaba Norma, debió interrumpir la función para dar a luz a Adelina en la capital española. Con sus hermanas Amalia y Carlotta cultivó el canto desde muy joven. Imitó a su madre en un primer momento, demostrando desde un principio unas condiciones naturales de primer orden. A los seis años, radicada su familia en los Estados Unidos, comenzó a estudiar canto con su cuñado Maurice Strakosch, y a los ocho años tuvo un éxito fulminante al interpretar en público un fragmento de La Sonnambula.
Durante un período continuó presentándose como niña prodigio. Hizo luego un paréntesis en su actividad, mientras se dedicó a realizar serios estudios de canto con Elisa Valentini, con su hermanastro Ettore Berrilli y con Emanuele Muzio. Su segundo debut se produjo en la Opera Italiana de Nueva York con Lucia di Lammermoor, en noviembre de 1859, con el seudónimo de “Little Florida”.
La temporada siguiente sirvió a Patti para adquirir más fama y enriquecer su repertorio con Il Barbiere di Siviglia, Moisè, La Sonnambula, I Puritani, Don Pasquale, L’elisir d’amore, Linda di Chamounix, la Zerlina de Don Giovanni, La Traviata y Rigoletto. Además cantó ocasionalmente Ernani e Il Trovatore.
Se hizo conocer en varias ciudades de los Estados Unidos. En mayo de 1861 se presentó en el Covent Garden; luego siguieron éxitos en Madrid, San Petersburgo, París, Viena y Berlín. En 1868 se casó con el Marqués de Caux, escudero del emperador Napoleón III. Sus maridos posteriores serían el tenor Nicolini y el Barón sueco Rolf Cederström, que era mucho menor que ella.
Favorita indiscutida de todos los públicos, descollaba en Faust, Romeo et Juliette, La Traviata e Il Barbiere di Siviglia. Se había convertido, sin duda, en la cantante más popular de su época. Desde 1875 comenzó a cantar con su segundo marido; a partir de 1893 dedicó la mayor parte de su tiempo a dar conciertos, espaciando sus presentaciones escénicas. Sólo en el Covent Garden participó en veinticinco temporadas consecutivas, interpretando más de treinta papeles de Rossini, Bellini, Donizetti, Verdi, Gounod y Meyerbeer. Fue también la primera intérprete londinense de Aida y Juliette.
En 1897 concluyó su carrera teatral con La Traviata y Lucia di Lammermoor, en Montecarlo. En 1908 cantó Il Barbiere di Siviglia en el teatro privado de Jean de Retszké en París. Finalmente en 1914, en el Albert Hall de Londres, tuvo lugar su última aparición en público, en un concierto a beneficencia de la Cruz Roja. La voz de Adelina Patti, de color y características lírco-dramáticas, se extendía del do grave al fa sobreagudo; no poseía un volumen descomunal pero era timbrada e incisiva. Dominaba la técnica de coloratura con pasmosa facilidad, lo que le permitió encarnar con total éxito la vasta gama de heroínas románticas de Rossini, Bellini y Donizetti. Su órgano vocal era también mórbido, pastoso y aterciopelado, y todas sus ejecuciones tenían un preciosismo increíble de trinos, escalas, cambios de registro y ataques.
Al principio de su carrera había sido una cantante poco comunicativa, pero luego llegó a convencer en los enfoques de sus personajes. La idolatría de sus públicos aumentó su divismo; se permitió poses de reina y caprichos casi infantiles; también se la acusó de ser una persona sin sentimientos.
Las seis grabaciones que dejó para el sello G. & Typewriter de Gran Bretaña son decepcionantes; sin embargo, se debe tener en cuenta la edad de la artista -que había pasado los sesenta años y los cuarenta de carrera-, además de lo rudimentario del proceso.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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1921 – Fallecimiento en Neustrelitz (Alemania) del compositor ENGELBERT HUMPERDINCK a los 67 años de edad. ENGELBERT HUMPERDINCK había nacido en Siegburg cerca de Bonn (Alemania) el 1 de septiembre de 1854. Luego de estudiar en el Conservatorio de Colonia con Hiller, Gernsheim y Jensen, y en Munich con Lachner y Rheinberger, asistió en la preparación de la premiére de Parsifal (1882), se convirtió en maestro musical de Siegfried Wagner y ocupó cargos docentes en Frankfurt (1890-1900) y Berlin (1900-20). Su primer trabajo para la escena fue el cuento de hadas en forma de ópera Hänsel und Gretel (1893), el cual fue un inmediato triunfo. En 1897 compuso la música incidental para la obra de Rosmer Königskinder, la cual expandió y transformó en otro cuento de hadas en forma de ópera (1910). En estas obras, el aparato musical wagneriano no sobrecargó la frescura e ingenuidad del tema. Otras óperas: Die sieben Geislein (1895), basado en Grimm; Dornröschen (1902), basado en Perrault; Die Heirat wider Willen (1905), basado en Dumas: Die Marketenderin (1914).

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Josephine Barstow1940 – Nacimiento en Sheffield (Inglaterra) de la soprano JOSEPHINE BARSTOW. Estudió en la Universidad de Birmingham y en el London Opera Centre; debut como Mimí, Opera For All, 1964. Cantó con Sadler’s Wells (1967-68) y la Welsh National (1968-75). En el Covent Garden (debut como una Sobrina, Peter Grimes, 1969), creó el rol de Denise en Knot Garden de Tippett (1970), la Joven Mujer en We Come to the River de Henze (1976) y Gayle en The Ice Break de Tippett (1977). Con Sadler’s Wells, cantó Jeanne (Die Teufel von Loudon de Penderecki, 1973), además de Violetta, Natasha (Guerra y Paz de Prokofiev) y Salomé. En el Metropolitan debutó como Musetta (marzo, 1978). También ha cantado en la Opera de Santa Fe. Josephine Bastow se presentó en el Teatro Colón en 1980 como Lady Macbeth.
Dice Valenti Ferro: “Soprano lírica con ligeros, muy ligeros rasgos de “spinta”. Su voz es extensa y de grato color y canta admirablemente. Posee una técnica de coloratura de rara perfección, es afinada y enfrenta con valentía y seguridad los pasajes vocales más comprometidos. Aunque su voz no tiene peso dramático, Barstow logra crear a través de ella, con una expresión intensa y sincera, el clima del drama. En definitiva, este es el secreto de la interpretación. Sentir plenamente la música y el drama y lograr transmitirlo para que el propio oyente lo sienta.”

Fuentes:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA
Valenti Ferro, Enzo – LAS VOCES – TEATRO COLON: 1908-82