Jacques Halevy1799 – Nacimiento en París (Francia) del compostior JACQUES FROMENTAL HALÉVY. Estudió con Cherubini en el Conservatorio de París y con Méhul. Su primer suceso para la escena fue Clari (1828), para María Malibrán. Luego de varias óperas cómicas, compuso la grand ópera La Juive (1835); el suceso de esta obra y de la ópera cómica L’Eclair (1835) le permitió entrar en la Academia de Música en 1836 y contribuyó a su nombramiento en 1840 como profesor de composición en el Conservatorio, donde entre sus alumnos se contarían Gounod y Bizet. Sus posteriores trabajos (algunos con librettos de Scribe) nunca repetirían aquellos triunfos. Experto en el uso del color local, efectos de masas y orquestación, Halévy fue uno de los primeros compositores en usar el nuevo cromatismo en los instrumentos de bronce. Otras óperas: Charles VI (1843) y La Reine de Chypre (1846); óperas cómicas: Les Mousquetaires de la Reine (1846) y Le Val d’Andorre. JACQUES FROMENTAL HALEVY falleció en Niza, el 17 de marzo de 1862.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Lina Pagliughi1907 – Nacimiento en Nueva York (Estados Unidos) de soprano LINA PAGLIUGHI. Alentada Luisa Tetrazzini, estudió con Gaetano Bavagnoli, en Milán; debutó como Gilda (Rigoletto) en el Teatro Nazionale (Milán, 1927).  Cantó roles de coloratura en numerosas ciudades de Italia y Sudamérica hasta 1960, en especial Lucia, Sinaide en Mosè in Egitto (La Scala, 1937).  Debutó en el Covent Garden como Gilda, en 1938.  Se retiró de la escena en 1957, dedicándose a la enseñanza.
LINA PAGLIUGHI falleció en Rubicone (Italia) el 2 de octubre de 1980.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Dolores Pérez1928 – Nacimiento en Madrid (España) de la soprano DOLORES PÉREZ. Hija de padres artistas. Su madre, Purificación Cayuela, actuó varias temporadas en el Teatro Real de la capital de España; su padre, Juan Pérez Berchman, excelente barítono y maestro repetidor, dio conciertos por todo el continente europeo, hasta que, al unirse ambos en matrimonio se retiraron de la escena, dedicándose a la enseñanza del canto.
A la edad de once años, Dolores comienza a dar conciertos demostrando excepcionales aptitudes artísticas, por lo que sus padres deciden que no vuelva a actuar en público y dedicarla seriamente al estudio para que pueda poseer una vasta cultura musical. Fue alumna de Carmen Seco en la Escuela de Arte Dramático.
Al cumplir los dieciséis años ya tiene aprendidas todas las óperas de repertorio para soprano lírica. Entonces la oye el maestro Annovazzi, sacando la consecuencia, después de la audición, que es la primera vez que no ha perdido el tiempo escuchando a un cantante. La envía al empresario Barnú, quien la contrata sin oírla, simplemente orientado por las referencias del maestro, formando parte de su gran compañía de ópera italiana. Objeta solamente este empresario sobre el apellido “Pérez” que por ser tan español resulta vulgar para una artista y desde entonces adopta el de Lily Berchman. Debuta en el Teatro Rosalía de Castro de La Coruña con Madama Butterfly, triunfando clamorosamente por sus extraordinarias dotes de cantante y causando sensación por no existir precedentes de una Madama Butterfly tan extremadamente joven.
A partir de este debut sus actuaciones son numerosísimas. Resaltan también sus versiones de La Bohème, Pagliacci, Fausto y Mefistófeles.
En octubre de 1953 toma parte en el Concurso Internacional de Canto de Vercelli. En dicho concurso se inscribe, como es natural, con su verdadero nombre y apellidos, Dolores Pérez Cayuela, citando también el seudónimo de Lily Berchman, pero en Italia suena mejor “Pérez” que “Berchman”. Pérez es tan español como ella y les agrada, por lo tanto hacen caso omiso de Lily y se entusiasman con la voz aterciopelada y acariciadora de Dolores que en sus agudos vibra con insuperable potencia. En Italia, cuna del “belcanto”, valoran esta joya artística, aclamándola todos los intelectuales reunidos en Vercelli al proclamarla triunfadora entre los mejores cantantes de las treinta y ocho naciones que concursaron. Al recibir el premio firma para la temporada de Vercelli 1954-55 en combinación con la Scala de Milán, para cantar La vida breve y Fausto. Una semana después de recibir este gran premio de canto gana el extraordinario de declamación de la Real Escuela Superior de Arte Dramático de Madrid.
Seguidamente es contratada para estrenar en el San Carlos de Nápoles la ópera Sakuntala, del maestro Alfano, quien no había decidido antes su estreno por no hallar quien encarnase a la protagonista que él concibiera, pero al oír a Dolores cree que su voz y temperamento se ajusta a su creación. Aprende la difícil partitura en catorce días causando extrañeza su gran cuadratura musical y el 22 de enero de 1954 se presenta en el Teatro San Carlos de dicha ciudad con el estreno de la mencionada ópera, donde vuelve a triunfar clamorosamente, dedicándole toda la prensa italiana elogios excepcionales. En ese año se le otorgó en España el Premio Nacional de Interpretación.
En la temporada 1956-57 debutó en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, en la ópera Goyescas. En la temporada siguiente cantó Gianni Schicchi, y en 1965 regresó al coliseo de Las Ramblas para cantar el papel de Liù en Turandot. Intervino en las sucesivas temporadas líricas del Teatro de La Zarzuela, mereciendo destacarse su participación en el II Festival de Opera organizado por los Amigos de la Opera donde, en mayo de ese mismo año, encarnó el rol principal en la memorable exhumación de la ópera del compositor vasco Jesús Guridi Amaya, con Pedro Lavirgen, Pablo Vidal e Inés Rivadeneyra.
Posteriormente ciñó su voz a las tesituras de mezzo-soprano, llegando a convertirse en una de las más afamadas intérpretes del personaje de Aurora la Beltrana en Doña Francisquita.
Guardó celosa su vida particular. Desaparecidos sus padres quedó completamente sola. Decidió poner fin a su carrera y, sorprendentemente, se ocupó también de borrar sus huellas profesionales. De los últimos años de su vida se conoce poco. Motivos personales la llevaron a buscar refugio en Alicante, donde se dedicó a la enseñanza, ejerciendo la cátedra de canto en el Conservatorio, plaza que obtuvo por oposición.
DOLORES PÉREZ falleció en Madrid el 27 de agosto de 1982.

Fuente:
http://www.lazarzuela.webcindario.com/

Página dedicada a esta cantante:
http://lilydolores.tripod.com/index.htm

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Giuseppe Anselmi1929 – Fallecimiento en Zoagli (Italia) del tenor GIUSEPPE ANSELMI. Había nacido en Catania (Sicilia, Italia) el 17 de noviembre de 1876.  A los trece años se presentó en público como concertista de violín en su ciudad natal. Luego realizó una serie de conciertos en varias ciudades de Italia meridional, incursionando también en la opereta, con resultados negativos.
Decidido ya por el canto, debutó en Atenas con Cavalleria rusticana, en 1896. Giulio Ricordi le aconsejó entonces que estudiara con Mancinelli, a quien confió su formación vocal. Este celebrado maestro habría de encaminarlo hacia un éxito seguro: ya en 1901 cantaba en el San Carlo de Nápoles y en el Covent Garden.
En 1902, fue ovacionado en Buenos Aires, Lisboa, Varsovia y Odesa; en 1904, San Petersburgo lo proclamó único sucesor de Angelo Masini. Ese mismo año haría su triunfal entrada en Alla Scala como el Duca di Mantova en Rigoletto; sin embargo, las próximas aclamaciones se producirían en España, donde fue muy admirado.
Su repertorio era vasto, sin muchas incursiones en el terreno específicamente dramático. Alternaba títulos como Los pescadores de perlas y Romeo y Julieta, con Iris y Amica de Mascagni, Tosca, Eugenio Oneguin y Fedora. En alguna ocasión abordó el Canio de Pagliacci sin integrar esta ópera a su actividad corriente.
Ciertos especialistas consideran que el abandono del “canto di grazia” para ocuparse del verismo ayudó a que su carrera se abreviara. Luego de su retiro de la escena, instituyó una escuela de canto en Zoagli (Villa “La Paccianella”).
Tuvo gran ascendiente sobre el sexo femenino, ya que sabía dar una especial expresión a las frases de amor; y además tenía una figura muy agradable.
Su voz fue cálida e instrumental, y se prestaba tanto para las inflexiones lánguidas como para los acentos más fervorosos. Se lo recuerda especialmente como Werther, Des Grieux –de Massenet- y Romeo.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO