Riccardo Stracciari1875 – Nacimiento en Caseleccio di Reno (Italia) del barítono RICCARDO STRACCIARI. Estudió canto en el Conservatorio de Bolonia, y en 1894 integró el coro de la compañía de operetas de Giovanni Gargani. Debutó en el Teatro Comunale de Bolonia en La resurrección de Cristo de Perosi, alternándose con Kaschmann. Luego de foguearse en teatros de provincia, en 1900 se presentó en el San Carlos de Lisboa con La Africana, y en la misma temporada interpretó por primera vez La Traviata y Aida. En Chile actuó en 1901, 1904 y 1912. Ya en Italia, se hizo escuchar en 1904-05 en La Scala, en Aida, La Wally, Loreley, La reina de espadas, La traviata y Resurrección de Franco Alfano. En 1905 cantó por primera vez en el Covent Garden, en Aida, La Traviata, Rigoletto e Il Trovatore, y en el Costanzi de Roma: Guglielmo Ratcliff, y el estreno italiano de Amica, ambas de Mascagni. En 1906 debutó como Germont en el Metropolitan; siguieron luego Lucia di Lammermoor, Aida, Fausto, La Africana, Cavalleria Rusticana, Madama Butterfly, Rigoletto, La Bohème, Pagliacci, Manon Lescaut e Il Trovatore, todos repartidos en sólo dos temporadas. En 1908 volvió a La Scala, y se presentó en la Opera de París, con motivo de una reposición de La Vestale de Spontini. En todo ese tiempo cantó durante muchas temporadas en Madrid, Barcelona, Buenos Aires (Teatro Colón; 1913 y 1928). Volvió a los Estados Unidos en 1917-18. En este último país actuaría en el Auditorium de Chicago y en el Lexington Theatre de Nueva York. Su actividad en Italia se extendió hasta 1935, en las grandes salas, y hasta 1942 en teatros de menor jerarquía.
RICCARDO STRACCIARI falleció en Roma, el 10 de octubre de 1955. Poseyó una voz poderosa y homogénea, que le permitió abordar con comodidad el vasto dominio del repertorio italiano, desde fragmentos belcantistas hasta declamaciones veristas. En muchas oportunidades fue definido como “barítono nobile”, por el fraseo elegante y el cuidado estilístico. No obstante, en algunos papeles como Amonasro e Il Conte di Luna, la vehemencia, al estilo Ruffo, desvirtuaba su hermoso timbre. Cantó más de mil veces y realmente se sentía en la piel de los personajes que interpretaba. La voz que nos dejan oír las viejas grabaciones Fonotipia y Columbia luce pareja y suntuosa en la mayoría de los casos, y lo coloca, sin ninguna duda, entre los primeros barítonos de su generación, como De Luca, Scotti, Galeffi, Ruffo, Danise y Amato.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Frieda Hempei1885 – Nacimiento en Leipzig (Alemania) de la soprano FRIEDA HEMPEL. Hizo sus estudios de piano en su ciudad natal, pero en 1902 se dirigió a Berlín para estudiar canto con Selma Nicklass-Kemper en el Conservatorio Stern, donde estuvo entre 1903 y 1905. En 1904 había recibido ya una oferta de Conried para debutar en el Metropolitan, pero su maestra le aconsejó no aceptarla. A comienzos de 1905 debutó en Breslau con La Traviata, Die Zauberflöte e Il Barbiere di Siviglia. Participó en el espectáculo Sueño de una noche de verano, montado por el célebre regista Max Reinhardt, quien después -1935- haría una película sobre esa obra que sería un clásico del cine. Recibió, entonces, una ayuda del káiser Guillermo II para presentarse en Berlín con Las alegres comadres de Windsor, en el papel de Frau Fluth. Este auspicioso evento tuvo lugar el 28 de agosto de 1905. Cantó luego en teatros de provincia, y llegó finalmente a Bayreuth en 1906 y 1908, donde desempeñó papeles comprimarios. En mayo de 1908 debutó en el Covent Garden y en Munich. Su contrato con la Opera de Berlín se extendió hasta 1912, habiéndose colocada a la cabeza de los artistas de esa sala. Abarcó la casi totalidad del repertorio ligero de coloratura; pero también fue la Mariscala en el estreno berlinés de Der Rosenkavalier, en abril de 1911, y Zerbinetta en Ariadne auf Naxos, en 1913. En 1909 había aparecido en la Opera de Montecarlo, y en 1910 en la de París. Por esa época encarnó el papel de la Reina de la Noche en Die Zauberflöte, en Leipzig y Salzburgo, con enorme éxito. El 27 de diciembre de 1912 debutó en el Metropolitan como Margarita en Los Hugonotes, con Caruso, Destinn, Scotti y Didur. En esa sala recogió la herencia de Sembrich; cantó, además, Il Barbiere di Siviglia, Die Zauberflöte, Les Contes d’Hoffmann, La Traviata, Rigoletto, Lucia di Lammermoor, Un Ballo in Maschera (Oscar), Der Rosenkavalier (Marschallin), Euryanthe, Marta, Los pescadores de perlas, L’elisir d’amore, Le Nozze di Figaro, La Fille du Regiment y Crispino e la comare. En febrero de 1919 se despidió del Metropolitan con La Traviata. En 1912 se presentó en San Francisco, en la gira anual de la Opera de Chicago. Desde entonces su actividad se desarrolló sólo en conciertos. En 1920, celebrando el centenario del nacimiento de Jenny Lind, repitió el programa del debut de su antecesora en América. Apareció en público exactamente vestida como ella. Esta idea tuvo sensacional acogida, y la Hempel la repitió en varias giras, incluso en Inglaterra y Alemania, hasta 1926.
FRIEDA HEMPEL falleció en Berlín, el 7 de octubre de 1955.
Fue una soprano lírica excepcionalmente dotada para el canto de agilidad. Tenía un registro sobreagudo que llegaba hasta la nota sol. Su musicalidad fue impecable y su movimiento escénico excelente. Fue una actriz sobria y distinguida. Había grabado discos para la Odeón y además, para His Master’s Voice de Berlín, Victor y Edison de los Estados Unidos. Se puede decir que son en general buenos, pero la emisión de agudos sin vibrato sigue aún pareciéndonos la característica más negativa del canto de ese tiempo.

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Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Hughes Cuenod1902 – Nacimiento en Corseaux-sur-Vevey (Suiza) del tenor HUGUES CUÉNOD. Estudió en Basilea y Viena; debutó en “Jonny spielt auf” de Krenek en el Théâtre des Champs-Elysées, en París, en 1928. Debutó en La Scala (1951), Glyndebourne (1954), Covent Garden (1954). Conocido por roles de carácter, y por su interpretación de música antigua  y canciones francesas. Creó el rol de Sellem en “The rake’s progress”, en 1951. Debutó en el Metropolitan de Nueva York como el Emperador Altoum (“Turandot”), el 12 de marzo de 1987 a los 85 años de edad.  Después de retirarse de la escena se dedicó a la enseñanza del canto. Fue distinguido con el premio “World of Song” al cumplir 100 años.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Wolfgang Windgassen1914 – Nacimiento en Annemasse (Saboya francesa) del tenor WOLFGANG WINDGASSEN. Pertenecía a una familia musical en la que el padre, Fritz, había sido tenor wagneriano altamente valorado. La madre, Wally von der Osten, había descollado como soprano dramática. La tía materna, Eva, interpretó a Octavian en el estreno de Der Rosenkavalier (Dresde, 1911). Wolfang estudió primeramente con su padre para luego ingresar al Conservatorio de Stuttgart y entrenarse con Maria Ranzow y Alfons Fischer. Luego de pertenecer durante algunos años al equipo técnico de la ópera de esa ciudad debutó a los veintiséis años como Don Alvaro en La forza del destino en Pforzheim (1941). Casi de inmediato fue llamado a filas y luchó en el frente hasta el término de las hostilidades. En el otoño de 1945 Windgassen reinició sus actividades en la Opera del Estado de Stuttgart con el protagonista de Les Contes d’Hoffmann y en 1953, en gira con la compañía, se presentó en el Teatro Champs Elysées como Walther. Su permanencia allí duró hasta 1972. Entre ese año y 1974 fue director de la principal institución lírica de esa ciudad. Otros personajes que encarnó en esos primeros años de experiencia fueron Turiddu (Cavalleria), Il Duca di Mantova (Rigoletto), Tamino (Zauberflöte), Max (Der Freischütz), Florestán (Fidelio) y Don José (Carmen), además de las óperas de Lortzing. En 1947 se sintió con fuerzas para llegar al Wagner de Die Meistersinger enfrentándose exitosamente al rol de Walther y en 1951 abordó el Sigmund de Die Walküre. Después de ver a Windgassen en La Belle Helene de Offenbach, Wieland Wagner le ofreció participar en 1951 en el primer Festival de Bayreuth que se ofrecía en la posguerra. Los títulos elegidos fueron Parsifal (protagonista) y Das Rheingold (Froh). De esta manera comenzó la destacada carrera internacional del tenor y una feliz asociación con el templo wagneriano. Actuó allí todos los años hasta 1970 y los papeles más frecuentados fueron Siegfried y Tristan, cantados por primera vez en 1953 y 1957 respectivamente. En ese período se convirtió en el heredero oficial de Max Lorenz, resaltando por sobre otras condiciones el carácter lírico de sus interpretaciones. Los teatros de varios países se abrieron para Windgassen luego del triunfo de Bayreuth. Estuvo en La Scala en enero de 1952 como Florestán en Fidelio en un elenco también integrado por Marta Mödl (Leonora), George London (Don Pizarro), Lisa Della Casa (Marzelline) y Otto Edelmann (Rocco) bajo la dirección de Karajan. Volvió a la compañía en enero de 1953 para protagonizar Lohengrin con el mismo maestro y las actuaciones de Schwarzkopf (Elsa), Mödl (Ortrud). Neidlinger (Telramund), Edelmann (Heinrich) y Metternich (Herald). En febrero de 1955 regresó para el Siegmund de Walküre junto a Mödl, Rysanek, Hoffmann, Weber y Hotter. En abril de 1959 se conoció allí su Tristán, otra vez con Karajan y la Isolde de Birgit Nilsson. También cantó en Génova. En 1954 Windgassen debutó en la Opéra de París como protagonista de Parsifal y volvió al año siguiente como Florestán y en 1966/67 como Tristán. Otras ciudades francesas que lo apreciaron fueron Estrasburgo (Der Ring des Nibelungen, 1953 y 1963; Tristan y Lohengrin), Niza y Toulouse. El Covent Garden de Londres lo conoció en 1954 en las ropas de Tristan. Esa sala también le fue propicia y regresó entre 1956/60, 1962 y 1966 siendo frecuente intérprete de las versiones completas del Anillo wagneriano. Otros teatros que lo aplaudieron fueron la Opera de Viena (donde algunas veces cantó el papel de Loge) y el Liceo de Barcelona donde actuó en 1955 y 1961. En la Opera de Stuttgart, su sede habitual, interpretó el protagonista de Rienzi, un título wagneriano poco frecuentado por él (1957). La presencia de Windgassen en el Metropolitan se ciñó a algunas representaciones de Die Walküre, Siegfried y Götterdämerung en la temporada1956/57. Creyendo que no le daban todas las oportunidades que merecía, no volvió a la compañía. En 1967 viajó a Buenos Aires para participar como Siegfried en Der Ring des Nibelungen dirigido por Ferdinand Leitner y en el que participaban Birgit Nilsson y Gwyneth Jones, su última actuación fue en 1969 (Parsifal). A Partir de 1970 se dedicó a la puesta en escena.
WOLFGANG WINDGASSEN falleció en Stuttgart (Alemania) el 8 de septiembre de 1974.
Windgassen brilló en el mundo de la ópera wagneriana durante décadas como uno de los más perfectos intérpretes de las principales partes de tenor. Sus aptitudes vocales y escénicas fueron destacadas por los entendidos y diversos públicos lo colmaron de aplausos luego de extenuantes jornadas canoras. Aun así, señalaron que sus condiciones no eran aptas para la totalidad de las obras de Wagner. La voz se caracterizó por un agradable metal tenoril especialmente adaptada para las frases mórbidas y los momentos líricos y elegíacos. La emisión era espontánea y dúctil, aunque no estaba especialmente dotado para los cambios colorísticos. Fue ideal intérprete de Parsifal, Walther, Tristán y Lohengrin. En Siegmund y Siegfried se notaba una cierta carencia de arrojo que Windgassen compensaba con su aguda inteligencia, el dominio del estilo y el absoluto control de la técnica. También se acercó al Florestán de Fidelo y otros títulos como Aida, Fra Diavolo, Frau ohne Schatten, Elektra, Iphigenie in Tauride, Ariadne auf Naxos, Der Freischütz y Euryanthe. Windgassen fue heredero de Lauritz Melchior con características vocales diferentes. Cantaba con gran ahorro de medios y sin aparente fatiga, y su arte estaba privilegiado por una acrisolada musicalidad. Sin estar especialmente dotado para la escena en un principio, adquirió luego una práctica actoral envidiable bajo la tutela de Wieland Wagner.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS

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Giuseppe Taddei1916 – Nacimiento en Génova (Italia) del barítono GIUSEPPE TADDEI. En sus biografías no se explicita mucho su aprendizaje de canto. Debutó en la Opera Real de Roma el 26 de diciembre de 1936 como el Heraldo de un Lohengrin cantado por Beniamino Gigli, Franca Somigli, Ebe Stignani, Armando Borgioli y Giacomo Vaghi, con la dirección de Tullio Serafin. En esa sala lírica encontró un firme hogar artístico. Este período de afirmación finalizó abruptamente cuando en 1942 fue reclutado. Luego de ser liberado de un campo de prisioneros alemán dio un concierto en Viena que le valió un contrato para la Opera del Estado (1946/48), donde cantó Rigoletto, Aida y los Figaros de Rossini y Mozart. Posteriormente se presentó en el Teatro Nacional de Budapest. En el Cambridge Theatre de Londres cantó Rigoletto y Scarpia. El Festival de Salzburgo lo conoció a través de su Figaro mozartiano en 1948. Los éxitos no se hicieron esperar en su nativa Italia, donde se presentó en los principales teatros de Roma, Nápoles, Turín y Venecia. Debutó en La Scala en septiembre de 1948 como Gérard (Andrea Chenier), compartiendo funciones con Enzo Mascherini. Poco después encarnó a Scarpia y en diciembre del mismo año fue el protagonista de Le Nozze di Figaro dirigida por Karajan, junto a Hoefermeyer, Jurinac, Schwarzkopf y Seefried. En enero de 1949 se midió con el Don Pizarro de Fidelio, al lado de Rigal, Picchi, Güden y Christoff. En marzo dividió funciones de Lucia di Lammermoor con Silveri, junto a Margherita Carosio y Gianni Poggi. En mayo asumió los cuatro villanos de Les Contes d’Hoffmann, con Malipiero y Favero, y en febrero de 1950 participó en el estreno mundial de L’Orso Re de Ferrari-Trecate (protagonista). Luego reeditó su Scarpia con Caniglia (o Milanov) y Poggi y cantó Lodoiska de Cherubini junto a Rigal, Corena, Turrini y Modesti. En mayo de ese año se representó en Die Zauberflöte, donde obtuvo un gran suceso con su Papageno en compañía de Carosio, Infantino, Lipp, Pasero y Noni, bajo la dirección de Klemperer. Casi simultáneamente fue Malatesta en Don Pasquale, junto a Pasero (o Corena), Noni y Prandelli. En enero de 1951 reeditó su Gérard (con Caniglia y Del Monaco) y fue Germont en la infortunada Traviata de Renata Tebaldi, dirigida por De Sabata. Un mes después asumió un trabajo diverso en La buona figliola de Piccinni (Tagliaferro) al lado de Carteri, Prandelli, Menotti y Noni. Su inclinación por la ópera rusa lo hizo acercarse a La leyenda de la ciudad invisible de Kitej (Fiodor) coprotagonizada por Zareska, Vinay, Modesti y Gatta. Esta primera etapa de triunfos en La Scala culminó con el Sharpless de Madama Butterfly, con Albanese y Prandelli. Un segundo perído de éxitos en La Scala se inició en enero de 1955 cuando cantó algunas funciones de Andrea Chénier (divididas con Protti) en una versión impuesta por Mario Del Monaco, que debería haber cantado Il Trovatore. Callas, la eventual Leonora, debió aprenderse la parte de Maddalena en brevísimo lapso. En diciembre del mismo año el barítono regresó a su Papageno (Zauberflöte) de la mano de Karajan y en compañía de Schwarzkopf, Gedda, Köth, Sciutti y Zacharia. En abril de 1958 fue Dulcamara en L’elisir d’amore, junto a Di Stefano, Scotto y Bastianini. La actividad de Taddei en la principal sala italiana finalizó en 1961 con algunas funciones de Sharpless en una Madame Butterfly que tuvo por protagonistas a Antonietta Stella, Gabriela Tucci y Leontyne Price. En otras salas italianas Taddei se enfrentó a roles wagnerianos, mientras que en México (1951) se lució junto a Maria Callas en Aida (Del Monaco y Domínguez) y La Traviata (Valletti). En 1953 debutó en Buenos Aires como Scarpia junto a la protagonista de Renata Tebaldi y el Cavaradossi de Carlo Bergonzi. Al año siguiente repitió su Scarpia y fue aplaudido como Iago en Otello (Guichandut y Martorell) y los protagonistas de Falstaff y Gianni Schicchi. En 1958, con motivo del cincuentenario del Teatro Colón, Taddei regresó para cantar un Otello dirigido por Sir Thomas Beecham (Vinay y Stella o Broggini) y el Escamillo de Carmen, junto al mismo maestro, además de Jean Madeira y Pier Miranda Ferraro. En años posteriores se enfrentó a La Forza del Destino, Simon Boccanegra y Macbeth. En 1965 hubo otra feliz intervención de nuestro barítono en esa sala como Varlaam en Boris Godunov, donde desplegó todo su arsenal histriónico. En la misma temporada cantó una función de Scarpia para la Floria de Régine Crespin y la única (y accidentada) presentación de Giuseppe Di Stefano en la principal sala argentina. Taddei se presentó en Río de Janeiro en 1954. Norteamérica conoció a Taddei a través de la Opera de San Francisco. Debutó allí el 11 de octubre de 1957 como Macbeth junto a la Lady de Leonie Rysanek. Poco después encarnó a Scarpia con la Floria de Dorothy Kirsten y el Cavaradossi de Jan Peerce. Para finalizar la actividad de ese año se trasladó con la compañía a Los Angeles para dos funciones de Lucia di Lammermoor. Un año después regresó para Gianni Schicchi. En 1978 cantó Tosca con Caballé y Pavarotti. Al año siguiente mostró de nuevo su célebre Gianni Schicchi. En Chicago se presentó en 1959 como Barnaba (Gioconda) y al Metropolitan llegó tan sólo el 25 de septiembre de 1985 como protagonista de Falstaff. En esa compañía también hizo conocer su Dulcamara. En el Covent Garden de Londres se exhibió entre 1960/67, luciéndose como Macbeth, Iago y Rigoletto. En Francia fue aplaudido en Lyon, Marsella y otros importantes centros líricos. En París cantó en 1981 (Châtelet) el papel del Padre en Louise. Este notable barítono italiano, cuya fama se internacionalizó después de la Segunda Guerra Mundial, fue contemporáneo de sus coterráneos Tito Gobbi, Gino Bechi, Paolo Silveri y Ettore Bastianini, y de los norteamericanos Leonard Warren y Robert Merrill. Fue un consumado intérprete de los personajes verdianos y puccinianos (especialmente Scarpia), de relieve en las encarnaciones cómicas. Una de sus cualidades principales fue la versatilidad y en escena desplegaba magníficas condiciones de actor. En relación a Tito Gobbi ganaba por el factor vocal, mientras que su colega obtenía caracterizaciones aún más intensas. A los norteamericanos los aventajaba en casi todo, con excepción de la zona aguda que tanto éxito le había dado a Warren. La carta de triunfo de nuestro barítono se situó en la fascinante seducción de su canto. Las frases suaves o torturadas, la matización, la espontaneidad de la emisión y el gran control del pathos. La voz poseía una belleza que casi no tuvo rivales. Poderosa o suave en los centros, se deslizaba por las frases con gran dominio de la dinámica. El timbre carnoso perdía consistencia en ambos extremos del registro. Los graves no tenían gran sonoridad y la cobertura del pasaje introducía los problemas de la zona alta. Descontrolado en los agudos, Taddei tuvo allí su “talón de Aquiles”. Desde la época de sus primeros éxitos hubo tiranteces, vibrato excesivo y estrangulamiento por encima del Mi bemol. Esto hizo que muchos aficionados se inclinaran por la broncínea y densa voz de Bastianini o la extraña pero segura impostación de Warren.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS

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Claudio Abbado1933 – Nacimiento en Milán (Italia) del director CLAUDIO ABBADO. Estudió con su padre Michelangelo y en el Conservatorio de Milán, en Viena con Hans Swarowsky. Su debut operístico fue en Trieste (L’amour des trois oranges de Prokofiev) en 1958, el año en que obtuvo el premio Koussevitzky. Ganó el certamen Mitropoulos, 1963; Debut operístico en Salzburgo, Barbiere di Siviglia, 1965; Covent Garden, debut, Don Carlo, 1968. Debut en el Metropolitan con Don Carlo, en octubre 1968. Regulares apariciones con la Sinfónica de Londres desde 1966, principal conductor desde 1969. En La Scala, principal conductor, 1969-71; director musical 1971-80; jefe de conducción 1980-86; un dominio notable para la exploración del repertorio del siglo veinte, en escena y en concierto. Debutó en la Opera del Estado de Viena (Boccanegra) en 1984, principal puesto como director musical (desde 1986). Uno de los mayores intérpretes de ópera y música sinfónica de su generación, conocido por su captación de finos detalles como la estructura del repertorio italiano (especialmente Verdi), el vigoroso ataque y la habilidad para crear poderosa tensión dramática mientras permanece escrupulosamente atento a la partitura. Sus extensas grabaciones incluyen ciclos de Mendelssonhn, Mahler y Stravinsky, y óperas de Rossini y Verdi.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Sergei Lemeshev1977 – Fallecimiento en Moscú (Rusia) del tenor SERGEI LEMESHEV. Había nacido en Knyazevo (Rusia) el 10 julio de 1902. Estudió en el Conservatorio de Moscú y con Stanislavski. Debutó en Sverdlovsk, en 1926. Se presentó en Harbin, Manchuria (1927-29) y Tiflis (1929-31). Se unió al Bolshoi de Moscú, en 1931 cantando en dicho teatro hasta 1961. Su interpretación consagratoria ha sido Lensky de “Eugen Onegin”. Otros roles importantes en su carrera han sido: Vladimir (“Príncipe Igor”), Tsar Berendei de “La doncella de nieve”, Gerald de “Lakmé”, Levko en “Noche de Mayo” de Rimsky Korsakov, Boyan en “Ruslan y Luzmila” de Glinka, el rol titular de “Faust” y Roméo “Roméo et Juliette” de Gounod e Il Duca di Mantova de “Rigoletto” de Verdi.  También ha sido un exitoso cantante de concierto.  Al retirarse de la escena se desempeñó como profesor en el Conservatorio de Moscú.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Gina Cigna2001 – Fallecimiento en Milán (Italia) de la soprano GINA CIGNA.  Había nacido en París (Francia) el 6 de marzo de 1900. De padres italianos, su verdadero nombre era Genevieve Cigna. Estudió piano con Alfred Cortot en el Conservatorio de París y se perfilaba como una prometedora concertista de piano. En 1923, se casó con el tenor Maurice Sens quien la instó a tomar clases de canto con Emma Calvé, Hariclea Darclée y Rosina Storchio.
Como Ginette Sens debutó en La Scala como Freia en Das Rheigold de Wagner, en 1927. Dos años más tarde se consagró como Donna Elvira de Don Giobvanni y Elisabeth de Tannhäuser.
En el Teatro Colón de Buenos Aires debutó en 1932 como Aida, Tosca y Norma, regresando en varias temporadas y estrenando mundialmente la ópera Bizancio de Hector Panizza, en 1939.
Cantó en todos los grandes teatros de Italia (Génova, Pavía, Verona, Florencia, Catania, Bolonia, Turín, Trieste, Parma, Venecia, Roma), debutó en 1933 en Covent Garden en La Damnation de Faust de Berlioz y como Aida el Dia de la Coronación en 1936. En 1937 en San Francisco fue Amelia de Un ballo in maschera, Norma y Violetta en La Traviata.
Debutó en el Metropolitan Opera de Nueva York en 1937 como Aída, cantó Norma, La Gioconda e Il trovatore en la siguiente temporada 1938.
Otros papeles incluyeron Elvira de Ernani, Abigaille de Nabucco, Isabeau, Wally, Francesca da Rimini y en las premieres italianas de Jenufa (1941) y Daphne de Strauss (1942) en La Scala.
Debió retirarse luego de un serio accidente automovilístico cuando se dirigia a cantar Tosca en Vicenza, en 1948.  Posteriormente, se dedicó a la enseñanza.

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