Modest Mussorgski1839 – Nacimiento en Karevo (Pskov, Rusia) del compositor MODESTO MUSSORGSKI. Vivió sus primeros diez años en la aldea rusa de Karevo situada en una región campesina. Ya mayor, volvía con frecuencia y permanecía largas temporadas, saturándose la sensibilidad y el humor de la gente de su pueblo, para evocarlas después en la música que componía.
De salud quebrantada y una vida de estrecheces, a su carácter nervioso unía una extrema sensibilidad que le permitía captar una visión exacta y consciente del pueblo. A partir de los veinte años su espíritu le cantó a los inocentes, a los pobres y a los desamparados. A diferencia de algunas composiciones de escasa trascendencia que escribió en su juventud, en su etapa de máxima creatividad se dedicó plenamente a concebir a través de su arte una imagen fiel de la vida, con predominio de la verdad sobre la belleza.
A los 27 años de edad, la hermana de Borodín describió a Mussorgsky como «un brillante oficial en el regimiento de Preobrazhensky», actividad que alternaba con la música, y aunque eran frecuentes las acometidas del padecimiento nervioso que lo aquejó casi toda su existencia, el amor por la música lo impulsaba a sobreponerse con renovado entusiasmo.
Modest Mussorgsky, si bien no alcanzó todo su potencial, poseía un prometedor talento musical, que le convirtió en uno de los más prominentes compositores rusos. Su originalidad, energía e ímpetu no lo hicieron invulnerable a los vicios, dejando inacabados algunos encargos y acortando prematuramente su vida.
Mussorgsk cayó en una profunda depresión tras el fallecimiento de su madre.
El pintor ruso Ilyá Repin realizó un retrato de Mussorgsky pocos días antes del deceso de éste, que en contraste evidente con la descripción anterior, lo muestra avejentado y deshecho por el alcohol, con los cabellos en desorden y en bata de enfermo, aunque con una mirada sumamente expresiva y dulce.
Desde épocas pretéritas Rusia ha sido poseedora de una cultura popular musical abundante. Y aunque en aquellas latitudes desde dos centurias atrás tuvieron auge composiciones provenientes de Francia e Italia, como la ópera de esta última, fue hasta el siglo XIX cuando Rusia inició su propia cultura musical. Singular por su historia y por su carácter, es lo que se denomina «la escuela rusa».
Según algunos especialistas, sin un antecedente que prevea su evolución, el arte musical ruso surgió en pleno siglo XIX y fructificó en un lapso de cinco décadas en que se constituyó como un todo independiente, homogéneo y extenso. El rápido crecimiento de esta corriente musical provoca asombro por las cualidades excelentes de sus obras. Esta música representa una expresión identificada como nacionalista por sus autores, que generaron sus obras a partir de temas originados en los cantos, leyendas y tradiciones dimanados del pueblo.
Entre sus notables exponentes están Mijaíl Glinka, Mily Balákiref, Borodín, César Cuí y Mussorgski, quienes cultivaron con determinación el espíritu ruso. Se autodenominaron «el Poderoso Puñado» (aunque ahora ese nombre se traduce como «el Grupo de los Cinco»), con la particularidad de que eran compositores por afición, ya que convencidos de que no era posible mantenerse económicamente de la composición musical, desarrollaban actividades ajenas al arte pautado.
Borodín era profesor de química en la Escuela de Medicina. César Cui enseñaba fortificación en la Escuela de Ingenieros y Artilleros y fue autor de varios opúsculos sobre esa materia; Músorgski se desempeñó como un empleado sin relevancia y, en consecuencia, su vida estuvo llena de estrecheces económicas, rayana en la miseria, lo que tal vez incidió en su limitada formación musical.
Al mencionar a la música rusa, de inmediato se recuerda su carácter nacionalista. Estilo que incluso cultivaron algunos precursores que desde los primeros escarceos de la música pautada recurrieron al folclore popular, y que plasmaron en las partituras de ópera o en obras instrumentales, al tiempo que en los escenarios líricos empezaban a presentarse cuadros de la vida campesina.
Algunos criticaron a Glinka, Balakirev o a Nikolai Rimski-Kórsakov, de enriquecer su lenguaje artístico con los cantos populares, y hubo quienes contraponían la música llegada de Occidente a la música autóctona de compositores locales cuando Rusia empezó a producir música. Hasta la fecha, en toda la obra musical rusa de primer orden son evidentes los caracteres del nacionalismo.
Ahora bien, los cultivadores de la corriente nacionalista evolucionaron hacia un arte musical libre de convencionalismos que denominaron en aquel entonces «movimiento moderno», en el que la melodía, la tonalidad y el ritmo eran libres, precisamente como en los cantos del pueblo, y Mussorgsky sobresale del grupo por sus audacias musicales intuitivas nunca antes concebidas, o por lo menos expresadas, muy personales de la sensibilidad creadora de este autor, al tomar los elementos populares y aprovecharlos mediante una profunda elaboración; no los transformó ni los adaptó simplemente, sino que les supo extraer la esencia que le habría de servir para manifestar su temperamento y sensibilidad en la mayoría de su obra.
La singularidad de sus composiciones es que no se trata sólo de la expansión de sonoridades, sino que por lo regular se remite a especificar alguna cosa, sean los ritmos del lenguaje hablado o los movimientos de éste. Y así, Mussorgsky es único en su arte, por cierto muy poco difundido en Occidente, indiscutible ejemplo de su raza, de su grupo y de su tiempo.
La música vocal de Mussorgsky evita generalmente las líneas melódicas y el fraseo simétrico y tiende a ajustarse lo más estrechamente posible a los acentos del habla normal. Rasgo destacado de las melodías de Mussorgsky es su carácter modal. Ajeno al uso convencional de la armonía, crea nuevas armonías. El realismo, que constituye un rasgo tan destacado de la literatura rusa del siglo XIX, está ejemplificado en Mussorgsky no sólo en el hecho de imitar la palabra hablada, sino en la descripción musical. Como otros compositores rusos, Mussorgsky construye sus efectos mediante la repetición y acumulación y no por medio de un desarrollo temático.
Su legado musical consta de una treintena de canciones, entre las que sobresalen La habitación de niños (conformada por siete obras que se consideran lo mejor de Mussorgsky, las cuales desde su estreno le aportaron popularidad a su autor); Cantos y danzas de la muerte; La canción de la pulga (con letra del gran dramaturgo alemán Wolfgang Goethe); ocho composiciones corales; la ópera Borís Godunov; el drama musical Jovánschina (en inglés Khovanshchina), El matrimonio (primer acto), comedia musical; La feria de Soróchinsk; las composiciones orquestales Scherzo en si bemol, Intermezzo, Marcha a la turca, Una noche en la árida montaña.
MODESTO MUSSORGSKI falleció en San Petersburgo (Rusia) el 28 de marzo de 1881 a los 42 años de edad.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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Pasquale mato1878 – Nacimiento en Nápoles (Italia) del barítono PASQUALE AMATO. Estudió canto en el Conservatorio San Pietro a Majella.  Realizó su debut en el Teatro Bellini de su ciudad natal, con La Travista, en 1900, y en pocos años se hizo de un repertorio importante; resaltan Rigoletto; La Bohème, Fausto, La Wally, Andrea Chénier, Linda di Chamounix, Lohengrin, y otros.
En 1904 realizó sus primeras actuaciones en el Covent Garden y en Buenos Aires.  Sobresalieron inmediatamente sus excelentes dotes de intérprete y una versatilidad fuera de lo común.  Le gustaba aprender papeles nuevos y careció de “caballitos de batalla”, fenómeno tan generalizado entre sus colegas contemporáneos.
En 1906 triunfó en Roma con Zazá.  En la Scala intervino en Tristán e Isolda y fue un brillante Golaud en el estreno italiano de Pélleas et Mélisande, dirigido por Toscanini en 1908.  Ese año cantó en Chile.
Su debut en el Metropolitan se produjo el 20 de noviembre de 1908 como Germont; cantó luego más de seiscientas funciones en esa sala hasta 1921. Interpretó allí los papeles del repertorio corriente: Germont, Marcello, Amonasro, Alfio, Conde de Luna, Tonio, Sharpless, Ashton, Amfortas, Valentín, Barnaba, Iago, Scarpia, Fígaro –del Barbero-, Renato, Athanael, Escamillo y el Sumo Sacerdote de Samson et Dalila.
Participó en los estrenos mundiales de La fanciulla del West (Jack Rance, 1910), de Cyrano de Bergerac (protagonista, 1913) y de Madame Sans Gêne (Napoleón, 1915); también en sus primeras audiciones norteamericanas de Le Villa, La Wally, Germania, L’amore dei tre re, El príncipe Igor, Francesca da Riminiy Lodoletta.
El 6 de febrero de 1909 cantó el primer acto de La Travista –papel D’Obigny- como homenaje a la Sembrich en su despedida, y donde también intervinieron Farrar y Scotti, como Flora y Duplol, respectivamente.
Retirado de la escena por motivos de salud regresó a Italia.  En 1933 volvió a los Estados Unidos para celebrar con una aislada Traviata los veinticinco años de actividad en América.”
PASQUALE AMATO falleció en Long Island (Estados Unidos) el 12 de agosto de 1942.
“Menos enfático que Ruffo y Stracciari; menos lírico que Battistini y Ancona; más favorecido vocalmente que Scotti y Sammarco, nos parece estar –con De Luca- al frente de los colegas de su generación.
Su voz se muestra siempre hermosa y vibrante; la técnica, impecable.  Excelente como actor, sobresalió en las partes declamadas, sin perder jamás la línea de canto.  Las crónicas de época recuerdan su impresionante Impiccatelo; el último acto de La fanciulla del West y el electrizante Thaïs, lève-toi, de su famosa escena con Farrar en la ópera de Massenet.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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1925 – Estreno en el Théâtre du Casino de Montecarlo de la fantasía lírica en dos actos L’ENFANT ET LES SORTILÈGES de Maurice Ravel (1875-1937), sobre libreto de Colette (1873-1954).
Intérpretes: Gauley, Orsoni, Dubois-Lauger, Bilhon, Lafont, Warnery, Mathilde, Baidarott. Director: Victor de Sabata.

Fuente:
Bertelé, Antonio [et alt.] – ENCICLOPEDIA DEL ARTE LIRICO

Libreto bilingüe francés-español:
Website Kareol – http://www.geocities.com/ubeda2004/enfant/enfant.htm

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1929 – Estreno en el Perry Memorial Theatre of the Royal College of Music de Londres de la ópera en cuatro actos SIR JOHN IN LOVE de Ralph Vaughan Williams (1872-1958), sobre texto tomado por el autor de The merry wives of Windsor, de William Shakespeare (1564-1616).

Fuente:
Bertelé, Antonio [et alt.] – ENCICLOPEDIA DEL ARTE LIRICO