1754 – Nacimiento en Valencia (España) del compositor VICENTE MARTÍN y SOLER. Hijo del cantante Francisco Javier Martín y de Magdalena Soler, fue niño de coro de la catedral de Valencia. Tras estudiar música en Bolonia con Giovanni Battista Martini se instaló en 1775 en Madrid, donde estrenó con 22 años su primera ópera I due avari y en 1777 su zarzuela Il tutore burlato, ligada al espíritu de la tonadilla, que veinte años más tarde tradujo y adaptó al español según el patrón de la zarzuela como La madrileña. En la capital española obtuvo numerosos éxitos, protegido por el rey Carlos IV.
De allí pasó en 1777 al reino de Nápoles, como Maestro de Capilla del también Borbón Fernando IV. Allí permaneció hasta 1785 consolidando su reputación como compositor: en 1779 dio la primera representación de su Ifigenia in Aulide en el grandioso marco del Teatro San Carlo. En años sucesivos representó otros trabajos teatrales en diversas ciudades italianas, (Andromaca, L’amore geloso, In amor ci vuol destrezza y Le burle per amore). Pero la esposa del embajador español en Viena lo invitó a trasladarse a esta ciudad, y para la corte vienesa representó una ópera cómica en 1785. En Viena alcanzó un gran éxito, así que se estableció allí y compuso óperas sobre textos de Lorenzo da Ponte, con quien entabló una gran amistad, como Una cosa rara, ossia Bellezza ed onestà, L’arbore di Diana o Il Burbero di buon cuore. En Viena conoció además la obra de Mozart y Salieri. Su ópera Una cosa rara alcanzó a reponerse 55 veces en pocos años y fue uno de sus mayores éxitos; de hecho, una melodía del final del primer acto fue usada por Mozart en el segundo acto de su Don Giovanni, precisamente en la escena del banquete.al año siguiente volvió a cosechar grandes aplausos con su L’arbore di Diana, que entre 1787 y 1792 recibió de 65 a 70 representaciones en el Burgtheater de Viena, de forma que fue una de las óperas en italiano más representadas de la época.
Más adelante, en 1788, aceptó la oferta de Catalina II para ser compositor de la corte en San Petersburgo; allí compuso nuevas óperas, algunas de ellas en ruso y de tema cervantino como El desgraciado héroe Kosmetovich (1789, libreto escrito en parte por Catalina la Grande y de ciertas connotaciones políticas, ya que trataba de ridiculizar a Gustavo III de Suecia),y, tras un breve intento de instalarse en Londres, donde estuvo entre 1793 y 1796 y representó con éxito La capricciosa corretta, siempre con libreto de su amigo Da Ponte, pero como las siguientes no tuvieron éxito volvió a San Petersburgo, donde se dedicó en exclusiva a la enseñanza y abandonó la composición; allí murió.
Su música fue muy apreciada por sus contemporáneos; compuso más de treinta óperas con y una veintena de ballets para teatros del mayor rango: el San Carlo de Nápoles, el Burgtheater de Viena, el Ermitage de San Petersburgo, el King’s Theater de Londres… Sus obras fueron interpretadas por los mayores cantantes del momento, como el castrato Luigi Marchesi, los tenores Giovanni Ansani y Michael Kelly, las sopranos Maria Balducci, Luisa Todi o Nancy Storace, y sus ballets merecieron la coreografía de Charles Lepicq o Domenico Rossi. Tuvo a su disposición a los mejores libretistas de su tiempo, como Pietro Metastasio o Da Ponte, y fue el músico predilecto de la mayor parte de los soberanos de su tiempo: Carlos IV, José II, Catalina II de Rusia.
En cuanto estilo, su música corresponde al clasicismo vienés: dulce y llena de gracia merced al predominio de la melodía, la estructura a tres voces y la periodicidad del fraseo y de la forma. Muchas de sus melodías tienen un carácter pastoril en cuanto que presentaban un metro de contradanza (en 6/8). Durante su carrera compuso principamente óperas líricas, muchas de las cuales alcanzaron en su tiempo éxitos resonantes. El culmen de su carrera lo alcanzó en Viena con tres dramas jocosos con libreto de Da Ponte: Il burbero di buon cuore (1786), Una cosa rara (1786) y L’arbore di Diana (1787), que hoy en día son raramente representadas, aunque se suelen citar Il tutore burlato, Una cosa rara y La scuola dei maritati.
VICENTE MARTIN y SOLER falleció en San Petersburgo (Rusia) el 30 de enero de 1806.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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1821 – Estreno en el Schauspielhaus de Berlín de la ópera en tres actos “DER FREISCHÜTZ” de Carl Maria von Weber (1786-1826), sobre libreto de Friedrich Kind basado en una leyenda gótica y una historia de Johann August Apel y Friedrich Laun. Intérpretes: Seidler, Eunicke, Stümer, Blume. Dirección: Carl Maria von Weber.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

Libreto bilingüe alemán-español:
Website Kareol – http://www.geocities.com/ubeda2002/cazador/cazador.htm

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Eva Marton1943 – Nacimiento en Budapest (Hungría) de la soprano EVA MARTON. Debutó en 1968 en la Ópera Estatal de Hungría como Shemaka en Le Coq d’Or de Rimsky-Korsakov, en 1972 el director Christoph von Dohnányi la invitó a cantar la condesa de Las bodas de Fígaro de Mozart en Frankfurt llevándola a una serie de importantes debuts: en Florencia como Mathilde de Guillermo Tell, en Viena como Tosca y Tatyana de Eugene Onegin, en la Ópera de San Francisco como Aída, en el Metropolitan Opera como Eva en Los maestros cantores de Núremberg, en La Scala como Leonora en Il trovatore, en Múnich como La Helena egipcia de Strauss y en Tokyo y Salzburgo como Leonora de Fidelio.
En repertorio italiano, la soprano húngara sucedió a cantantes italianas de antaño con fuerte temperamento como Gina Cigna y Maria Caniglia en papeles veristas como Maddalena de Andrea Chénier, La Gioconda de Ponchielli, La Wally de Catalani y especialmente Puccini como Tosca y Turandot convirtiéndose en el mejor exponente del papel en la década de 1980 con puestas en escena en Viena (con José Carreras, 1983), Houston, la Arena de Verona, Buenos Aires (1994), San Francisco (del pintor David Hockney) y la espectacular producción de Franco Zeffirelli en el Metropolitan Opera dirigida por James Levine.
En el Teatro Colón de Buenos Aires debutó como Elsa en Lohengrin en 1978, retornó como la Emperatriz de Die Frau ohne Schatten de Strauss junto a Birgit Nilsson y como Tosca con Plácido Domingo. Retornó en 1994 como Turandot.
Entre sus papeles wagnerianos se destacó además como Elisabeth y ocasionalmente Venus en Tannhäuser (Bayreuth 1977-78), las tres Brunildas de El anillo del nibelungo que cantó en Chicago y San Francisco además de grabarlo integralmente bajo la batuta de Bernard Haitink. Fue una importante straussiana como Salomé, Elektra y especialmente como la emperatriz y posteriormente la tintorera en Die Frau ohne Schatten que dejó filmadas en sus representaciones del Festival de Salzburgo dirigidas por Georg Solti.
En su madurez se dedicó preferentemente a roles de mezzosoprano como Kundry en Parsifal, Ortrud en Lohengrin y Kostelnicka de Jenufa de Leos Janacek.
Otros papeles incluyeron Odabella, Judith, Violanta, Marta (Tiefland), Minnie, Fedora, Semiramay Fata Morgana en Merlin de Albéniz.
Se retiró en 2008 como Klytamnestra de Elektra de Strauss en el Liceo de Barcelona, donde fue una de las sopranos favoritas de la audiencia barcelonesa.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

Website oficial de Eva Marton:
http://www.martoneva.hu/

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Heinrich Schlusnus1952 – Fallecimiento en en Frankfurt-am-Main (Alemania) del barítono HEINRICH SCHLUSNUS.  Había nacido en Braubach (Alemania) el 6 de agosto de 1888.  Debutó como el Heraldo en Lohengrin (Wagner) en 1915. Estudió con maestros de canto en Berlín y Frankfurt.  Debutó en la Opera de Hamburgo en 1915.  Cantó en Nuremberg desde 1915 a 1917 y en la prestigiosa Opera de Berlín desde 1917 hasta 1951.  Fue contratado por la Opera de Chicago para la temporada 1927-28 y se presentó en el Festival de Bayreuth en 1933.
Durante su titularidad en Berlín, SCHLUSNUS se convirtió en el más grande intérprete de roles verdianos de su país: según la mayoría de los críticos, ningún barítono alemán posterior lo ha igualado en ese campo. Schlusnus sobresalió también en la ópera alemana, y obtuvo el reconocimiento de la crítica como liderista y artista de concierto, a pesar de la importante competencia de sus contemporáneos Herbert Janssen, Willi Domgraf-Fassbaender, Gerhard Hüsch, Karl Hammes, Rudolf Bockelmann y Karl Schmitt-Walter.
Según dicen todos, SCHLUSNUS no fue un actor carismático como sus colegas verdianos Lawrence Tibbett o Tito Gobbi; pero, como compensación, fue bendecido con una voz extramadamente bella, acompañada de un legato impecable. Su pulida técnica, acompañada con una prudente administración de sus recursos vocales, le permitió gozar de una carrera inusualmente larga en el escenario.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre