Beethoven1770 – Nacimiento en Bonn (Alemania) del compositor LUDWIG VAN BEETHOVEN. Era hijo de un tenor empleado en el palacio de Bonn, mediocre como hombre y como artista; su madre era modesta y bondadosa. A los ocho años lo presentaron al público como pianista en un concierto; el ambicioso padre pensaba sin duda en el ilustre ejemplo de Mozart (por lo que en los anuncios rejuveneció en dos años a su hijo). La visita de Haydn a Bonn cambió de manera decisiva la vida de Beethoven. El famoso compositor, que había alcanzado la cima de su prestigio mundial durante una gira por Inglaterra, animó al desconocido de 21 años, después de ver sus partituras, a emprender un viaje a Viena, donde podría ayudarle en la carrera de músico. El conde Waldstein, aristócrata austríaco, amante y conocedor de la música, que se había acercado a Beethoven en Bonn, facilitó el decisivo viaje desde el Rin hasta el Danubio. Organizó la parte material, proveyó a Beethoven de cartas de recomendación dirigidas a las más nobles familias de Viena y escribió en su diario de viaje las palabras proféticas de que el joven músico “podría recibir, gracias a un trabajo incansable, el espíritu de Mozart de manos de Haydn”.
En Viena comienzan los años más brillantes de la vida de Beethoven: conciertos en palacios, amistad con personalidades no sólo influyentes, sino también muy cultivadas, dinero ganado fácilmente con la publicación y venta de obras así como con lecciones privadas en casas ricas. Sin embargo, como se sabe, el destino quería las cosas de otro modo. Beethoven tuvo que quedarse solo para llegar a la madurez interior, a sus obras poderosas y estremecedoras. La sordera fue la primera desdicha que lo llevó en esa dirección; hubo muchas otras, unas conocidas y otras no. La naturaleza y la música constituyeron pronto (acababa de cumplir los treinta años) su único mundo. Entró en la historia como el más grande dramaturgo entre los sinfonistas; también sus obras para piano, su música de cámara, todo lo que creó, respira tensión dramática.
Era inevitable que Beethoven se volviera hacia el drama musical. Y sin embargo, precisamente este ámbito que anheló con tanto ardor, le ofreció la más dura resistencia. Compuso una sola ópera, y ésta le costó más años de vida, más luchas desesperadas por la forma y la expresión, más amarguras y desengaños que todas sus otras composiciones. Fidelio tuvo que aparecer tres veces en el escenario, cada vez en versión diferente, para que su creador estuviese casi totalmente convencido de que plasmaba su elevado ideal. Hay otras aportaciones de Beethoven al teatro musical: los ballets Las criaturas de Prometeo y Las ruinas de Atenas, algunas oberturas para obras teatrales (entre las cuales es significativa la de Coriolano) y la música escénica de Egmont (con su grandiosa obertura). Pero el verdadero deseo beethoveniano de un drama musical vive en Fidelio. Después de esta obra nunca más volvió al teatro. Tal vez estaba decepcionado por el hecho de que sólo en los instantes más sublimes pudo lograr una verdadera coincidencia y un complemento perfecto entre la palabra y la música. Pero puede que pensara que para expresar el dramatismo más fuerte y de mayor interioridad no era imprescindible el escenario: lo probó con la Novena Sinfonía. Por lo tanto, Fidelio quedó como una excepción en la vida y en la obra de Beethoven. Mientras que Gluck y los compositores italianos contemporáneos se entregaron totalmente al teatro y Mozart le dedicó la mitad de su vida, Beethoven se mantuvo al margen. El compositor sordo y solitario murió el 26 de marzo de 1827 en Viena, ciudad de la que era ciudadano honorario desde 1815. Fue enterrado como un rey.

Fuente:
Pahlen, Kurt – DICCIONARIO DE LA OPERA

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1775 – Nacimiento en Rouen (Francia) del compositor FRANÇOIS-ADRIEN BOIELDIEU. Estudió con Charles Broche. Prolífico y popular compositor de óperas cómicas, su primer éxito fue La Fille Coupable (1793). Entre 1803 y 1811 trabajó en San Petersburgo, luego reconquistó París con Jean de Paris (1812). Durante la década de 1820, respondió al desafío de la popularidad de Rossini con la ópera de formato romanticista La Dame Blanche (1825), pero posteriormente no obtuvo un suceso internacional. BOIELDIEU falleció en Jarcy (Francia), el 8 de octubre de 1834.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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1807 – Estreno en la Opera de París de la tragedia lírica en tres actos LA VESTALE de Gaspare Spontini (1774-1851); con libreto de Étienne de Jouy.
Intérpretes de la premiére: A. Branchu, M. T. Maillard, E. Lainéz, F. Lays, E. Dérivis.

Argumento: Acto primero. Foro de Roma, junto al templo de Vesta. La ciudad prepara el triunfo de Licinio, joven general que ha regresado cargado de gloria por sus victorias en la Galia. Licinio confía a su amigo Cinna su turbación: ama a Julia, que ahora, para obedecer a su padre moribundo, ha entrado en el colegio de las vestales. También Julia se siente turbada por el retorno del héroe; pero la inflexible gran vestal la obliga a que, durante la solemne fiesta, sea ella misma la que ponga la corona de laurel al vencedor. Mientras Julia celebra la ceremonia, Licinio le manifiesta todo su amor y su esperanza. Acto segundo. Interior del templo de Vesta. Julia se ha quedado sola para custodiar el fuego sagrado, que no debe apagarse jamás. Presa de la desesperación, abre las puertas del templo para que Licinio pueda entrar; pero durante el apasionado coloquio que sigue se apaga, descuidada, la llama sagrada. Entra Cinna; anuncia la llegada de los sacerdotes y de las vestales, y, a su pesar, Licinio huye. Julia está desvanecida al pie del altar, donde ya no arde el fuego sagrado de la diosa. El pontífice máximo descubre que el templo ha sido profanado y trata en vano de saber quién era el hombre que estaba con ella; la joven, bajo el anatema del sacerdote, es arrastrada fuera del templo. Acto tercero. Campo con las sepulturas de las vestales culpables. Está dispuesta la tumba donde Julia va a ser enterrada viva. Licinio, desesperado, proclama su culpabilidad ante el pontífice máximo, pero Julia trata de disculparlo, diciendo que no lo conoce. Súbitamente se oscurece el cielo y un rayo cae sobre el altar, donde se había dejado el velo de Julia. La voluntad de Vesta es clara: el fuego sagrado sigue ardiendo ahora, y la diosa ha perdonado a la joven enamorada. Licinio puede, al fin, casarse con Julia, libre de sus votos y de toda mancha. En un bosque de rosales, ante el templo de Venus Ericina, los dos esposos son acogidos por el coro gozoso de las vestales.

Fuente:
Bertelé, Antonio [et alt.] – ENCICLOPEDIA DEL ARTE LIRICO

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1919 – Fallecimiento en Colombarone (Pesaro, Italia) del libretista LUIGI ILLICA. Había nacido en Castell’Arquato (cerca de Piacenza, Italia) el 9 de mayo de 1857. Fue un exitoso libretista desde 1883, escribió librettos para Smareglia, Catalani (La Wally), Giordano (Andrea Chenier) y Mascagni (Iris). Inició su colaboración con Puccini revisando el libreto de Manon Lescaut. Luego, junto a Giuseppe Giacosa realizó los libretos de La Boheme, Tosca y Madama Butterfly.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Camille Saint Saens1921 – Fallecimiento en Algiers (Francia) del compositor y pianista CAMILLE SAINT-SAËNS. Había nacido en París el 9 de octubre de 1835. Como niño prodigio, hizo su debut pianístico a los diez años; estudió composición con Pierre Maleden y en el Conservatorio de París con Hálevy. Actuó como organista en iglesias parisinas, realizó giras como virtuoso del piano, fue maestro (de Fauré, entre otros) y compuso en varios géneros y formas, Saint-Saëns defendió la música de Wagner y Liszt, y también el repertorio preclásico. Su lenguaje musical y estética fueron conservadoras, sus composiciones notables por su facilidad de invención, maestría (especialmente en contrapunto y orquestación), y formal ingenuidad. De sus trece óperas, sólo una, Samson et Dalila (1877) es hoy representada con alguna frecuencia y se destaca por su melódica, colorida seducción y efectos teatrales. Otras óperas: La Princesse Jaune (1872), Henry VIII (1883) y Ascanio (1890).

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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1922 – Estreno en el Teatro alla Scala de Milán de la ópera dramática en tres actos DEBORA E JAELE de Ildebrando Pizzetti (1880-1968), sobre libreto propio. Intérpretes: Elvira Casazza, Giulio Tessi, Anna Gramegna, Umberto di Lelio, Giovanni Azzimonti. Director: Arturo Toscanini.

Argumento: Acto primero. El episodio está tomado del Antiguo Testamento, Libro de los Jueces, capítulos IV y V. En una plaza de Kedesh están reunidas las tribus de Neftali, Zabulón e Isacar. Esperan oír las palabras de la profetisa Debora. Se preparan para combatir con el cruel rey de Canaán, Sisara, y esperan que la profetisa les aconseje acerca de la estrategia de la batalla y augure su éxito. Debora afirma que serán vencedores, y se enfrentan con el enemigo en campo abierto. Entre tanto, Jahel, esposa del espía Jeber, es acusada injustamente de haber correspondido al amor de Sisara. Para ponerla a prueba decide el pueblo enviarla al rey para que lo convenza de salir al campo. Acto segundo. En la terraza de su palacio de Jaroset Goim, castiga Sisara a Jafia, uno de sus capitanes, culpable de haber raptado dos jóvenes esclavas a sus padres, y hace arrestar a Jeber, culpable de haber traicionado a su pueblo aconsejando a Sisara una emboscada en la que los israelitas habrían sido vencidos fácilmente. Poco después llega una mujer velada: es Jahel, a quien Sisara ama desde hace tiempo. La mujer aconseja al rey que conduzca a su pueblo sobre el monte Tabor, donde –dice- solo hay unas centenas de israelitas. Un dignatario descubre fácilmente la trampa y Jahel es entregada a Sisara para que decida su suerte. Pero este le revela su amor, y ella queda totalmente conturbada por sus palabras y por la confusión de sus propios sentimientos que se aleja en la noche, desesperada. Acto tercero. Los israelitas, según la profecía, ganan la batalla. Matan a todos los enemigos; sólo Sisara se salva y se refugia en la tienda de Jahel. La profetisa Debora ordena a la mujer que le entregue al rey enemigo, pero ella prefiere matarlo con sus propias manos antes que entregarlo a los vencedores.

Debora e Jaele compuesta entre 1915 y 1921, está unánimemente considerada como la obra maestra de Pizzetti. Con ella, oponiéndose tanto al teatro verista como al posromántico, ha intentado el autor afirmar su ideal de un drama musical bien equilibrado sobre un riguroso nexo entre texto y música.

Fuente:
Bertelé, Antonio [et alt.] – ENCICLOPEDIA DEL ARTE LIRICO

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James McCracken1926 – Nacimiento en Gary (Ind., Estados Unidos) del tenor JAMES McCRACKEN. Cantó en Broadway mientras concurría a la Universidad de Columbia y estudiaba con Wellington Ezekiel; debut como Rodolfo, Central City, Colorado, 1952. Debut en el Metropolitan como Parpignol (La Bohème), 1953; luego de cuatro temporadas con pequeños roles, dejó el Met en 1957 por Europa, donde cantó roles dramáticos en Bonn. Atrajo la atención con Otello en la Washington, D.C., Opera (1960), repitiendo este rol en Zurich y Viena (1960), Londres (1964) y en su regreso al Metropolitan (1963), donde cantó más de 410 funciones, los principales roles incluyen: Canio, Manrico, Samson, Don José, Radamés, Calaf, Jean de Leyde (Le Prophète) y Tannhäuser. También actuó en Salzburgo (Manrico, 1963), con la Boston Opera, y otras ciudades europeas. Única actuación en el Teatro Colón de Buenos Aires en 1962 (Aida).
JAMES McCRACKEN falleció en Nueva York (Estados Unidos) el 29 de abril de 1988 a los 61 años de edad.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Philip Langridge1939 – Nacimiento en Kent (Inglaterra) del tenor PHILIP LANGRIDGE.
Cursó estudios en la Royal Academy of Music de Londres. Es uno de los cantantes más destacados del mundo, dotado de unas aptitudes dramáticas y musicales que le garantizan estar constantemente solicitado en toda Europa, Estados Unidos y Japón. En reconocimiento a estas cualidades, fue nombrado Comandante de la Excelentísima Orden del Imperio Británico en la Queen’s Birthday Honours (lista de honores del cumpleaños de la reina) de 1994.
Le han sido también otorgados otros muchos premios, entre los cuales el prestigioso Olivier Award por Osud, el “Singer of the Year Award” de la Royal Philharmonic Society, el “Santay Award” de la Worshipful Company of Musicians y el NFMS/Charles Groves prize de 2001 “por su destacada contribución a la música británica”.
Posee un extraordinario carácter polifacético y pleno dominio de una gran variedad de estilos que quedan perfectamente reflejados en una extensa discografía, que abarca desde el período clásico más antiguo hasta el más actual, y que ha sido distinguida con diversos galardones: dos Grammy Awards, por Moses und Aron y por Peter Grimes, el Gramophone Award, por War Réquiem, y un Classic CD Award Premio Classic CD, por Turn of the Screw. Su más reciente grabación de Death in Venice ha sido altamente elogiada, y nominada también para un premio Grammy.
Cuenta con diversas grabaciones en vídeo de sus interpretaciones de Peter Grimes, Billy Budd, Idomeneo, La Clemenza di Tito, From the House of the Dead, Wozzeck, Oberon, Jenufa y Oedipus Rex (que ganó el Classical Music Award).
Entre los festivales y teatros de la ópera que más asiduamente visita se incluyen el Festival de Salzburgo, Edimburgo y Glyndebourne, la Metropolitan Opera de Nueva York, La Scala de Milán, la Bayerische Staatsoper de Munich, la Royal Opera House Covent Garden y la English National Opera. Destacan sus interpretaciones de las nuevas producciones de Peter Grimes, Billy Budd, Death in Venice, Das Rheingold, Moses und Aron, Boris Godunov, The Rake´s Progress, Idomeneo, La Clemenza di Tito, L’incoronazione di Poppea, Oberon, así como de los principales papeles de numerosas reposiciones. En 2001, debutó en su interpretación de Palestrina en el Royal Opera House Covent Garden, con una actuación que fue calurosamente aclamada por parte de la crítica.
En concierto Philip Langridge ha trabajado con las principales orquestas y los más insignes directores, tales como Abbado, Baremboim, Bychkov, Davis, Gergiev, Haitink, Harnoncourt, Hickox, Levine, Mackerras, Masur, Mehta, Ozawa, Prévin, Rattle y Solti.
Además, ha dado recitales junto a Stuart Bedford, Graham Jonson, John Constable, Peter Donohoe, Maurizio Pollini, Andras Schiff y, más recientemente, con David Owen Norris (pianoforte) en una gira con Die Winterreise, de Schubert, que culminó en el Mozarteum de Salzburgo y fue un gran éxito de público y crítica. Con Owen Norris y su hija Jennifer como violonchelista han formado un trío y han grabado un CD de canciones georgianas.
De sus futuros compromisos destacan Lulu y Manon en el Royal Opera House Covent Garden; Hänsel und Gretel (Bruja) y Le Nozze di Figaro (Don Basilio) en la Metropolitan Opera de Nueva York; Billy Budd (Captain Vere) con Opera Australia en la Opera House de Sydney; The Rape of Lucretia en Viena y Der Rosenkavalier en el Teatro Real de Madrid y en La Scala de Milán.
Langridge es también famoso por las master classes de comunicación que imparte a los jóvenes intérpretes, y en calidad de maestro de dicha disciplina ha actuado en Salzburgo, París, Munich, Nueva York, Oporto, Aix en Provence, The Britten Pears School, Royal College of Music, Royal Academy of Music y Royal Scottish Academy of Music and Drama.

Fuente:
Website Pere Porta Concerts – http://www.pereportaconcerts.com/

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Rudolf Moralt1958 – Fallecimiento en Viena (Austria) del director RUDOLF MORALT. Había nacido en Munich (Alemania) el 26 de febrero de 1902. Estudió en su ciudad natal con Walter Courvoisier y August Schmid-Lindner, y fue contratado como répétiteur en la Opera de Munich ejerciendo la dirección Bruno Walter y Hans Knappertsbusch desde 1919 hasta 1923.
Fue director de la Opera de Kaiserslautern (1923-28) y director musical de la Opera de Brno (1932-34). También se desempeñó en Braunschweig y Graz antes de convertirse en el director de la Opera de Viena en 1940 hasta su muerte.
Moralt se caracterizó por su profunda comprensión de las obras y su falta de afectación en las interpretaciones, lo que le permitió mantener un alto nivel en sus casi veinte años de actuación en Viena. Aunque la presencia de los más famosos conductores de su época tendió a colocarlo en un segundo plano, sus interpretaciones, especialmente de Mozart, Wagner, Strauss y Pfitzner, fueron siempre de notable calidad.
Se presentó frecuentemente en el Festival de Salzburgo y actuó como director invitado en otras ciudades europeas y latinoamericanas. Dentro de su producción fonográfica se destacan sus versiones de Don Giovanni y Salomé.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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Tito Schipa1965 – Fallecimiento en Nueva York (Estados Unidos) del tenor TITO SCHIPA. Había nacido en Lecce (Italia) el 2 de enero de 1888. Estudió en un principio composición, dedicándose enseguida a cultivar su voz con los profesores Gerunda y Piccioli, que desde un principio trataron de encaminarlo hacia un repertorio más aguerrido del que afrontaría posteriormente y que le diera su gran fama.
Debutó en Vercelli con La Traviata, en 1911, e inmediatamente obtuvo contratos en teatros de provincia. Participó en La Sonnambula, Rigoletto, Mignon y La Bohème, además de Cavalleria rusticana, Zazá, Adriana Lecouvreur y Tosca; con esta última hizo su primer debut importante, en el Teatro Dal Verme de Milán, en 1912.
Sus triunfos sudamericanos se sucedieron, principalmente en el Colón de Buenos Aires. Luego se presentó en el Costanzi de Roma y en el San Carlo de Nápoles.
Toscanini lo tuvo como protegido y gracias a ese importante apoyo pudo presentarse en La Scala en 1915-16 con El príncipe Igor y Manon de Massenet. En 1917 se presentó en el San Carlos de Lisboa, en el Real de Madrid y en el Liceo de Barcelona, e incluyó uno de sus títulos más famosos: L’elisir d’amore, en el que –salvo Gigli- no tuvo competidores a su altura. En ese mismo año participó en el estreno mundial de La Rondine de Puccini, en Montecarlo.
En 1919 cantó por primera vez su archifamoso Werther, una de las óperas que se convertirían en un modelo de interpretación; también abordó L’amico Fritz, de Mascagni.
En 1920 se produjo su primera presentación en los Estados Unidos, en el Auditorium de Chicago, donde actuó ininterrumpidamente hasta 1932. Con esta compañía se presentó en Nueva York, en 1920 y 1921. En 1932, al dejar Gigli un vacío importante en los papeles líricos, fue contratado por el Metropolitan, donde volvió incluso en al temporada 1940-41. En esa época Schipa trabajó en un repertorio que se centró en títulos como Don Giovanni, Il barbiere di Siviglia, La Sonnambula, L’elisir d’amore, Don Pasquale, Mignon, Manon y Werther. Con menos frecuencia interpretó Lucia di Lammermoor, La Traviata, Martha y Lakmé. En 1930 fue ovacionado en Santiago de Chile. A partir de esa fecha su actividad se desarrolló mayormente en Italia, donde además de cantar en las principales salas, se dedicó a realizar varias películas de gran éxito popular, como Vivere y Torna piccina.
La voz de SCHIPA tenía una serie de características sumamente personales, que el cantante supo aprovechar con total maestría. Incluso se llegó a decir que no tenía voz alguna, sino que era un recitador melódico que encantaba a los públicos.
Sin llegar a esa exageración podemos decir que su timbre era pastoso y algo velado en la zona grave y media, y que no tenía graves ni agudos sonoros. La voz adquiría en el pasaje un brillo máximo para hacerse estridente en la zona superior, que fue la que siempre le causó más problemas. Ya de joven tenía dificultades con el si natural, y al promediar su vida evitaba cantar por encima del la. Se dijo que SCHIPA viajaba con una valija llena de partituras transportadas, lo que es poco probable, pero es un indicio de la precariedad de su registro agudo.
Lo más destacable de su canto radicaba en su impecable fraseo y en la elegancia de su decir; a cada inflexión le daba su sello propio, ya fuera en el terreno de la ópera, de la canzoneta o en sus famosas interpretaciones en español, que le valieran delirantes ovaciones en España.
Tuvo la inteligencia de ir adecuando su repertorio a las posibilidades reales de su órgano vocal, y logró una envidiable longevidad artística, ya que cantó en óperas hasta la década del 50. Su actividad de concertista se extendió hasta 1963.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Tomas Schippers1977 – Fallecimiento en Nueva York (Estados Unidos) del director THOMAS SCHIPPERS. Había nacido en Kalamazoo (Michigan, EE. UU.) el 9 de marzo de 1930. Estudió en el Curtis Institute, luego atrajo la atención como conductor de The Consul en Broadway en 1950, comenzando una larga asociación con Menotti (fue director musical del Festival de Spoleto entre 1958 y 1975). Dirigió la New York City Opera (1952-54); en 1955, se presentó con la New York Philharmonic, La Scala, y el Metropolitan Opera (debut, Don Pasquale, 23 de diciembre de 1955). Regresó frecuentemente al Metropolitan Opera dirigiendo 289 representaciones de un basto repertorio, incluyendo la premiere estadounidense de Last Savage, la premiere mundial de Antony and Cleopatra y obras de Donizetti, Rossini, Bizet, Verdi, Wagner, Strauss y Mussorgsky. Debutó en Bayreuth en 1963 dirigiendo Die Meistersinger von Nürnberg. Fue director musical de la Cincinnati Symphony desde 1970 hasta su temprana muerte de cáncer.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Gianni Poggi1989 – Fallecimiento en Piacenza (Italia) del tenor GIANNI POGGI. Había nacido en Piacenza el 4 de octubre de 1921. Estudió primero con Valeria Manna, y más tarde en Milán con Emilio Ghirardini. Hizo su debut en Palermo, como Rodolfo, en 1947. Cantó por primera vez en La Scala en 1948 actuando allí hasta 1965, los roles que abordó incluyeron: Enzo, Fernando (La favorita), Edgardo, Duca di Mantova, Alfredo, Cavaradossi, etc.
También cantó en los principales teatros de ópera de Italia, particularmente en Florencia en 1955, en una exhumación de Don Sebastián de Donizetti.
Fue un frecuente artista invitado en la Opera de Viena desde 1959 a 1964, además actuó en la Opera de Berlín y en la Opera de Monte Carlo. Debutó en el Metropolitan Opera de Nueva York en 1955, y cantó allí en dos temporadas.
Abordó el rol de Lohengrin en su ciudad natal, Piacenza, en 1963. Se retiró de la escena en 1969, el último rol que cantó fue Faust.
POGGI tenía una buena voz de tenor spinto, ocasionalmente inclinada a la dureza, posibilitándolo a cantar roles líricos y dramáticos.
Puede ser escuchado en algunas grabaciones, en particular en La Traviata, junto a Renata Tebaldi, La favorita junto a Giulietta Simionato, La Gioconda junto a Maria Callas, Un ballo in maschera, La bohème y Tosca junto a Antonietta Stella.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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Ruth Welting1999 – Fallecimiento en Asheville (Carolina del Norte, EE. UU.) de la soprano RUTH WELTING. Había nacido en Menphis (Tennessee, EE. UU.) el 11 de mayo de 1949. Estudió en Nueva York y con Luigi Ricci, en Roma, y con Janine Reiss, en París. Debutó profesionalmente en 1971 con la New York City Opera como Blondchen en Die Entführung aus dem Serail de Mozart. Debutó en el Metropolitan Opera en 1976, donde cantó el rol de Zerbinetta en Ariadne auf Naxos de Strauss. Se destacó en roles de coloratura tales como Olympia en Les Contes d’Hoffmann y en la Reina de la Noche (Die Zauberflöte). En 1979 cantó el rol de Fiorilla (Il turco in Italia) en el Teatro Colón de Buenos Aires. En 1984 cantó Marie en La fille du régiment, en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona junto a Alfredo Kraus. Se presentó exitosamente en varias ciudades de los Estados Unidos y en el Covent Garden de Londres. Su última actuación en el Metropolitan fue como la Reina de la Noche en Die Zauberflöte de Mozart, en 1993.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA