Luigi Cherubini1842 ‚Äď Fallecimiento en Par√≠s (Francia) del compositor LUIGI CHERUBINI. Hab√≠a nacido en Florencia (Italia) el 14 de septiembre de 1760. Cherubini fue un m√ļsico un√°nimemente apreciado en su √©poca. Beethoven fue su admirador incondicional. Goethe afirm√≥ que el texto de Les deux journ√©es (que en gran parte fue el modelo de Fidelio) era el libreto ideal. Este florentino que se convirti√≥ en parisiense (lo mismo que siglo y medio antes, aproximadamente, hab√≠a hecho Lully), fue, de acuerdo con el cosmopolitismo de la √©poca, un compositor en varios idiomas: primero en italiano, despu√©s en franc√©s y una vez incluso en alem√°n (Faniska). Se convirti√≥ en int√©rprete de la Revoluci√≥n Francesa, pues cre√≥, como monumento sonoro, el tipo de √≥pera de ¬ęliberaci√≥n¬Ľ o de ¬ęrescate¬Ľ, un espect√°culo musical que canta el hero√≠smo del pueblo, la liberaci√≥n del yugo tir√°nico, el victorioso levantamiento de los despose√≠dos contra los opresores. Tambi√©n fue un te√≥rico de gran capacidad, autor de un tratado de contrapunto que influy√≥ con la misma fuerza en los franceses (Adam, Auber, H√°levy), en los italianos (sobre todo en Rossini) y en los alemanes (Spohr, Weber, Mendelssohn). Fue sin duda un hombre orgulloso, con una gran confianza en la llegada de su momento (en lo que el destino le ayud√≥, pues vivi√≥ muchos a√Īos). S√≥lo en 1813 le abri√≥ sus puertas la Opera de Par√≠s; en 1821 fue director del Conservatorio de dicha ciudad, a pesar de que por sus cualidades hac√≠a mucho que estaba maduro para ambas cosas. S√≥lo dos veces abandon√≥ su patria de elecci√≥n durante largas temporadas. Pas√≥ tres a√Īos (1805-1808) en Viena, y en 1815 pas√≥ algunos meses en Londres, adonde hab√≠a viajado una vez, en 1784.
Su estilo es sencillo, y sin embargo muy art√≠stico, poderoso y de un efecto profundo; su parentesco espiritual con Gluck y sus obras reformistas es inconfundible. Entre sus casi treinta √≥peras, las m√°s importantes son: D√©mophoon (1788), Lodo√Įska (1791), Elisa (1794), Medea (1797-1802), Les deux journ√©es (1800), Faniska (1806, en Viena), Les Abenc√©rages (1813) y Ali Baba (1833). La mayor√≠a pertenece al repertorio franc√©s, muchas son √≥peras comiques, que no son necesariamente ¬ęc√≥micas¬Ľ. Despu√©s de su muerte, casi todas sus obras, antes tan celebradas, perdieron vigencia con sorprendente rapidez, pero nuestra √©poca vuelve a hacer justicia al indiscutible maestro. Durante mucho tiempo, Les deux journ√©es fue su √ļnica obra de repertorio; luego vino el redescubrimiento de Medea (sobre todo gracias a Maria Callas). La encantadora comedia L’h√ītellerie portugaise la representan con √©xito conjuntos de c√°mara. De Anacre√≥n se oye de vez en cuando la brillante obertura. Son magn√≠ficos sus dos Requiem, de los cuales uno fue ejecutado en su entierro, de acuerdo con sus deseos.

Fuente:
Pahlen, Kurt – DICCIONARIO DE LA OPERA

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Rose Pauly1894 ‚Äď Nacimiento en Eperjes (Hungr√≠a) de la soprano ROSE PAULY. Estudi√≥ en Viena con la famosa contralto de la Opera de la Corte de Viena, Rosa Papier-Paumgartner.¬† Su debut tuvo lugar en Hamburgo como Aida, seguidamente debut√≥ en Viena en 1918, como Desd√©mona en Otello.
A partir de entonces pas√≥ r√°pidamente por las ciudades de Hamburgo, Gera (donde cant√≥ la primer representaci√≥n alemana de Katya Kabanov√° de Janacek), Karlsruhe, Colonia y Mannheim para luego retornar a Viena.¬† En aquellos a√Īos cant√≥ Tosca, la Emperatriz en Die Frau ohne Schatten de Strauss y Rachel en La Juive. En 1927 se traslad√≥ a la Kroll Opera de Berlin, donde abord√≥ los roles de Senta, Donna Anna, Rezia en Oberon de Weber y cant√≥ su primera Elektra bajo la batuta de Otto Klemperer.¬† Su colaboraci√≥n con Clemens Krauss en la Opera del Estado de Berl√≠n fue principalmente en las √≥peras de Richard Strauss, no solamente Elektra y Salome ‚Äď sino tambi√©n Die Frau ohne Schatten, Intermezzo y Die √Ągyptische Helena. Su carrera en Berl√≠n tuvo una abrupta interrupci√≥n con la llegada del nazismo en 1933, cuando los artistas jud√≠os se vieron obligados a huir.¬† PAULY regres√≥ a Viena, esta vez como Elektra, Martha en Tiefland de d‚ÄôAlbert, Aida, Marie en Wozzeck (premiere mundial de la obra), Jenufa, Donna Anna (uno de sus roles favoritos), Senta, Leonora, Carmen, Eboli, Kundry, Turandot, Lady Macbeth y Sulamita en Die K√∂nigin von Saba de Goldmark. En 1933, en Salzburgo, PAULY fue la mujer del tintorero en Die Frau ohne Schatten, reapareciendo all√≠ en 1934 y 1937, en ambas ocasiones como Elektra. En 1938 cant√≥ este rol en el Covent Garden.¬† En ese mismo a√Īo fue Elektra en San Francisco y en el Metropolitan Opera de Nueva York donde tambi√©n cant√≥ Venus (Tannh√§user). Despu√©s se present√≥ en Chicago, en la Opera de Roma y el Teatro Col√≥n de Buenos Aires. En 1946, ROSA PAULY se estableci√≥ en Palestina. Permaneci√≥ activa como profesora de canto hasta su muerte ocurrida en Kfar Shmaryahn (Israel) el 14 de diciembre de 1975.

Fuente:
Website Cantabile-subito – http://www.cantabile-subito.de/

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1908 ‚Äď Nacimiento en Praga (Rep√ļblica Checa) del tenor KURT BAUM. Estudi√≥ con Garbin en Mil√°n y Scoleri en Roma. Debut√≥ en Kreiderkreis de Zemlinsky, en Zurich (1933). Cant√≥ en el Teatro Alem√°n de Praga (1934-39), en la Opera de Chicago¬† (1939-41).¬† Debut√≥ en el Metropolitan Opera como el Cantante Italiano en Der Rosenkavalier, en 1941, y cant√≥ all√≠ hasta 1967, en roles tales como Manrico, Radam√®s, Enzo. Fue el primer Tambor Mayor de Wozzeck en el Metropolitan. Tambi√©n cant√≥ en La Scala de Mil√°n (1948-49) y en el Covent Garden (1953).
KURT BAUM falleció en Nueva York (Estados Unidos) el 27 de diciembre de 1989.

Fuente:
Hamilton, David ‚Äď THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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1915 ‚Äď Nacimiento en San Mauro a Signa (cerca de Florencia, Italia) del tenor MIRTO PICCHI. Su acercamiento al canto fue tard√≠o y realiz√≥ sus estudios en el centro de preparaci√≥n de artistas l√≠ricos del Teatro Comunale de Florencia, bajo la gu√≠a de G. Armani y de la renombrada soprano Giulia Tess. Debut√≥ en Mil√°n como Radam√®s en Aida (1946) y durante varios a√Īos se dedic√≥ al repertorio tradicional. En agosto de ese a√Īo ya estaba reemplazando a Galliano Masini en La Scala con ese t√≠tulo. En 1948 fue titular de Radam√®s en la sala milanesa y agreg√≥ el protagonista de Andrea Ch√©nier junto a Tebaldi. Al a√Īo siguiente fue Dimitri en el Boris Godunov encabezado por Christoff y Florest√°n en Fidelio, mientras que en 1951 afront√≥ el Gennaro de Lucrezia Borgia y el Tom Rackwell de The Rake‚Äôs Progress de Stravinski. En 1952 particip√≥ como Marcial Quiroga en el estreno mundial de Proserpina e lo straniero de Juan Jos√© Castro y cant√≥ Wozzeck al lado de Gobbi. Sus √ļltimas funciones en La Scala de ese per√≠odo fueron con el Max de Der Freisch√ľtz (1955; con De los Angeles) y el Aligi de La figlia di Iorio de Pizzetti. La principal sala l√≠rica italiana fue sede de su retiro de la escena con el Basilio de Le Nozze di Figaro, bajo la direcci√≥n de Claudio Abbado (1974).
En 1949 hab√≠a debutado en el Maggio Musicale Fiorentino con L‚Äôasedio di Corinto. Habitual partenaire de Maria Callas, estuvo a su lado desde la primera Norma (Florencia, 1948) de la artista. Este t√≠tulo los reuni√≥ nuevamente en Catania (1950 y 1951), Rio de Janeiro y S√Ęo Paulo (1951), Londres (1952 y 1953), Chicago (1954) y Epidauro (1960). Tambi√©n estuvieron juntos en Aida (N√°poles y Roma, ambas en 1950).
MIRTO PICCHI falleció en Florencia el 25 de septiembre de 1980.

Fuente:
Patr√≥n Marchand, Miguel ‚Äď CALLAS y 99 CONTEMPOR√ĀNEOS

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Consuelo Rubio1928 ‚Äď Nacimiento en Madrid (Espa√Īa) de la soprano CONSUELO RUBIO. Inici√≥ sus sus estudios musicales en el Real Conservatorio de Madrid a lo largo de la d√©cada de los a√Īos cuarenta. Terminada su formaci√≥n, dio sus primeros pasos profesionales por diversos teatros de Madrid y Barcelona.¬† El verdadero reconocimiento de la artista comenz√≥ cuando le fue otorgado el primer premio del Concurso Internacional de canto celebrado en Ginebra en 1953.
Es a partir de esta fecha cuando se puede hablar de una fama internacional tanto en la vertiente de recital como en la de √≥pera. Fama que viene avalada por sus memorables actuaciones en la √ďpera de Montecarlo con Carmen (1858); en un recital Barroco en el Hollywood Bowl de Los √Āngeles (1959); en la Staatsoper de Viena con Don Carlo y con Ariadne auf Naxos (1960);¬† en la √ďpera de Tur√≠n con Genoveva (1961); o en los Campos El√≠seos de Par√≠s con Carmen (1965). De entre sus numerosas actuaciones por los teatros de Par√≠s, Chicago, Nueva York, Viena, Madrid, R√≠o de Janeiro, Munich, Ginebra, √Āmsterdam, Roma, Mil√°n, Florencia, Bruselas, Lucerna, San Francisco, Buenos Aires, Lisboa… Representando un variad√≠simo repertorio con obras como Dido y Eneas, Don Giovanni, Cos√≠ fan tutte, Giulio Cesare, Alceste, Las bodas de F√≠garo, Idomeneo, Lohengrin, Don Carlo, Otello, Ariadne auf Naxos, Faust, Carmen, Werther, Manon, La forza del destino… adem√°s de innumerables canciones religiosas, m√©lodie francesa y lied. Y actuando al lado de las mejores figuras del momento.
Tras una carrera de √©xitos, m√°s en el extranjero que en la propia Espa√Īa, Consuelo Rubio se retir√≥ de los escenarios a mediados de la d√©cada de los sesenta.
CONSUELO RUBIO falleció en Madrid el 1 de marzo de 1981.
Por lo que respecta a las características de su voz, las críticas fueron en su época unánimes, se resaltaba el temperamento dramático, la voz pastosa y brillante y la claridad en la dicción al margen del idioma en el que se cantase la obra, lo cual denotaba un perfecto conocimiento del idioma en el que interpretaba.
En cuanto a su discograf√≠a √©sta es muy variada, destacando entre toda su producci√≥n la √≥pera Carmen para el sello discogr√°fico Orpheus (1959); La condenaci√≥n de Fausto junto a la Orquesta de Conciertos Lamoureux para el sello DG (1960); Goyescas para la Columbia en el mismo a√Īo; Las Canciones playeras de Oscar Espl√° para el sello EMI; entre otras.

Fuentes:
Artículo escrito por Enrique Peláez proveniente del Website Canto Lírico
http://www.cantolirico.com/

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Antonietta Stella1929 ‚Äď Nacimiento en Perugia (Italia) de la soprano ANTONIETTA STELLA. Estudi√≥ canto en su ciudad natal y gan√≥ en 1949 el primer premio del concurso de Spoleto. Debut√≥ en la Opera de Roma el 27 de enero de 1951 como Leonora en La forza del destino, siendo una de las pocas cantantes que pudieron dar sus primeros pasos en papeles y salas de primer rango. Su Don Alvaro fue el ya consagrado Mario Del Monaco. Inmediatamente fue solicitada por los principales teatros de Italia, que comenzaron a hacer crecer peligrosamente su repertorio. En 1951/52 lleg√≥ a ser Sieglinde en Die Walk√ľre (Bolonia) y Elisabeth en Tannh√§user (G√©nova). La versatilidad pareci√≥ ser su principal aspiraci√≥n y su b√ļsqueda la hizo exhibirse en Guillaume Tell (Roma 1952/53), L‚Äôamore dei tre re (G√©nova, mismos a√Īos) y el Aroldo verdiano en el Maggio Musicale Fiorentino. Este status la expuso a la atenci√≥n del p√ļblico, que ve√≠a en ella una de las voces de soprano m√°s incisivas y contundentes del momento. En 1954 cant√≥ Lohengrin en Roma y se orient√≥ peligrosamente hacia las hero√≠nas m√°s enjundiosas de Verdi (Amelia, Elisabetta y Aida) con todos los peligros que ello implicaba.
Antonietta Stella debut√≥ en La Scala en enero de 1954 como Desdemona en Otello junto a Del Monaco y Warren. En febrero de 1956 se aventur√≥ con la Donna Anna de Don Giovanni, bajo la direcci√≥n de Otto Ackerman y en la compa√Ī√≠a de Siepi, Schwarzkopf, Carteri, Monti, Panerai y Tajo. En abril afront√≥ a Amelia en Un ballo in maschera con Di Stefano, Bastianini y Stignani. El 7 de diciembre de ese a√Īo Stella particip√≥ en la inauguraci√≥n de la temporada de La Scala como protagonista de Aida en una versi√≥n que la un√≠a a Simionato, Di Stefano, Guelfi y Zaccaria. En abril de 1957 fue Leonora en La forza del destino con Di Stefano, Protti, Simionato y Zaccaria. En el mismo mes de 1960 Antonietta Stella volvi√≥ a Un ballo in maschera, esta vez con Poggi, Bastianini y Barbieri. A fines de ese a√Īo intervino en Don Carlo junto a Christoff, Simionato, Ghiaurov y Lab√≥. A principios de 1961 regres√≥ a La forza del destino como √ļltima de una serie de Leonoras. En febrero comparti√≥ con Tucci y Price algunas funciones de Madama Butterfly. Su a√Īo finaliz√≥ triunfalmente con la inauguraci√≥n de la temporada 1961/62 con La battaglia di Legnano de Verdi, coprotagonizada por Franco Corelli y Ettore Bastianini. Dada la importancia de estas funciones de apertura en la compa√Ī√≠a milanesa es f√°cil adivinar que Antonio Ghiringhelli deseara encontrar una nueva diva que pudiese paliar la situaci√≥n creada por una declinante Callas o la igualmente complicada Tebaldi, cuyo horizonte canoro parec√≠a lleno de nubes agoreras. Para la desgracia del director teatral, esa nueva figura no iba a ser Antonietta Stella. Otra intervenci√≥n de gran relieve fue su participaci√≥n en el Trittico pucciniano de 1962 como Suor Angelica, adem√°s de la inauguraci√≥n de otra temporada (1962/63) como Leonora en Il Trovatore, compartiendo honores y aplausos con Corelli, Bastianini y Cossotto. Con estas actuaciones su reputaci√≥n lleg√≥ a la cumbre, comenzando casi de inmediato el lento proceso de decadencia y desplazamiento por otras colegas.
En otras salas italianas Stella se paseó por un variado repertorio que incluía títulos como La Wally (Roma, 1960) y Luisa Miller (Palermo, 1963).
Los primeros triunfos de Stella en el exterior se produjeron en el Covent Garden de Londres, donde el l2 de julio de 1955 se exhibi√≥ como protagonista de Aida. Al a√Īo siguiente viaj√≥ a Buenos Aires y se present√≥ con el mismo t√≠tulo. Demostr√≥ poseer una voz generosa y extensa, no de igual calidad en todo el registro. En ese personaje volc√≥ su ardiente temperamento y actu√≥ en escena con un vestuario bastante audaz. Despu√©s cant√≥ La Traviata, Tosca y La Boh√®me, mostrando menos fulgores. Stella volvi√≥ a la capital argentina con posterioridad, recibiendo la adhesi√≥n del p√ļblico. En 1956 cant√≥ en Brasil su √ļnica Norma. Su tard√≠o debut en la Opera de Par√≠s se realiz√≥ en 1970 con Tosca.
En 1956 nuestra soprano recibi√≥ un gran espaldarazo al debutar en el Metropolitan Opera, convirti√©ndose de inmediato en una favorita del p√ļblico neoyorquino. El 13 de noviembre fue aplaudida en Aida y tres d√≠as despu√©s ya afront√≥ la Leonora en Il Trovatore. Dentro del marco de la misma temporada fue protagonista de Tosca y Elisabetta en Don Carlo. En pasajero intento de alivianar el peso de sus responsabilidades vocales, en 1957/58 se acerc√≥ a Violetta en La Traviata (cotej√°ndose muy de cerca con Callas, Tebaldi y De los Angeles) y a Madama Buttefly, que estudi√≥ con un regista japon√©s y que se convirti√≥ en una interpretaci√≥n festejada en todo el mundo por la sinceridad del enfoque y en su propio personaje favorito. Estos destellos en el campo de la soprano l√≠rica no impidieron que Antonietta Stella regresara a la Amelia de Un ballo in maschera (enero de 1959) y a la Maddalena de Andrea Ch√©nier cantada en una aislada funci√≥n de 1960.

Fuente:
Patr√≥n Marchand, Miguel ‚Äď CALLAS y 99 CONTEMPOR√ĀNEOS

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Isidoro Fagoaga1975 ‚Äď Fallecimiento en San Sebasti√°n (Espa√Īa) del tenor ISIDORO DE FAGOAGA. Hab√≠a nacido en Vera del Bidasoa (Navarra, Espa√Īa) el 4 de abril de 1893.
Hijo de una familia humilde, ya desde la adolescencia descubrieron la excelencia de sus medios vocales y √©stos le llevaron a ser solista en la escolan√≠a parroquial. Sin embargo, √©l prefer√≠a escribir poes√≠as y relatos que aparec√≠an en el bolet√≠n del colegio donde cursaba sus estudios. Ya mozo, decidi√≥ ir en busca de fortuna y emigr√≥ a Buenos Aires. Durante alg√ļn tiempo trabaj√≥ como dependiente en una ferreter√≠a de la plaza del Once. Escrib√≠a en los periodiquillos del gremio y, al tiempo, cantaba en fiestas y reuniones. Los amigos, que fueron sus primeros admiradores, le animaron a que se presentara al famoso bar√≠tono Titta Ruffo y al tenor vasco Florencio Constantino, que entonces actuaban en el Teatro Col√≥n. Lo hizo, le oyeron y muy excelente impresi√≥n debi√≥ causarles porque le aconsejaron que fuese a Mil√°n para estudiar, d√°ndole cartas para algunos prestigiosos maestros. Sigui√≥ el consejo y al poco tiempo, tras re√Īida oposici√≥n, gan√≥ el concurso Campanini que le aseguraba una beca en el Conservatorio de Parma.
Su potente voz no era, en verdad, muy apropiada para la delicadeza del bel canto. Por eso le prepararon en el repertorio dram√°tico como tenor heroico. Y eso es lo que fue desde el primer momento, pues pose√≠a medios vocales poderosos, amplio aliento y arrebatado lirismo, que completaba con excelentes dotes de actor. Se present√≥ en Madrid con ‚ÄúSans√≥n y Dalila‚ÄĚ y despu√©s realiz√≥ una gira por las principales ciudades de Espa√Īa y Portugal con la Orquesta Sinf√≥nica del maestro Arb√≥s, interpretando fragmentos de ‚ÄúParsifal‚ÄĚ, ‚ÄúLa Valquiria‚ÄĚ y otras obras wagnerianas. Por entonces, el compositor vasco Jes√ļs Guridi le eligi√≥ para estrenar en Bilbao su √≥pera ‚ÄúAmaya‚ÄĚ y seguidamente, el a√Īo 1923, la cant√≥ en Madrid.
Regres√≥ a Italia y tras su presentaci√≥n en N√°poles, donde alcanz√≥ un gran triunfo, fue contratado por el Teatro de la Scala para cantar ‚ÄúParsifal‚ÄĚ, ‚ÄúLa Valquiria‚ÄĚ, ‚ÄúSigfrido‚ÄĚ y ‚ÄúEl ocaso de los dioses‚ÄĚ bajo la direcci√≥n de maestros tan eminentes como Sigfrido Wagner, Arturo Toscanini, Panizza, Elmendorff y otros. Ello le vali√≥ ser considerado como el mejor int√©rprete de Wagner en los a√Īos 20. Y no es exagerada esta afirmaci√≥n, porque, caso poco frecuente, cant√≥ sus obras en el prestigioso teatro milan√©s durante once temporadas consecutivas. En Espa√Īa no se le volvi√≥ a oir, pero s√≠ actu√≥ en los principales teatros de √≥pera de Italia y Suram√©rica, despertando en todos verdadero entusiasmo. En medio de estos constantes √©xitos, no dej√≥ de lado su afici√≥n literaria y entre funciones y funciones public√≥ interesantes art√≠culos en los diarios italianos y argentinos, predominando los de car√°cter art√≠stico. Al tiempo, estren√≥ las √≥peras ‚ÄúAuto de berco‚ÄĚ de Rey Coelho, en Lisboa; ‚ÄúAna Karenina‚ÄĚ, de Robbiani, en Roma, y ‚ÄúTabar√©‚ÄĚ, de Schiuma, en Buenos Aires. Ya hab√≠a conseguido un gran prestigio, cantaba en los mejores teatros y le pagaban sueldos elevados. Puede decirse que ten√≠a cuanto pudiese desear. Poco antes de que la √ļltima Guerra Mundial le envolviese en su torbellino, como a tantos otros artistas, al cumplir los cuarenta a√Īos y hall√°ndose en la plenitud de sus facultades vocales, abandon√≥ inopinadamente la escena para consagrarse a la literatura. La decisi√≥n pod√≠a parecer descabellada y hasta absurda, pero √©l la tom√≥ arrastrado por su vocaci√≥n y sigui√≥ el nuevo camino plenamente feliz, aunque la familia no pensara lo mismo. Ya sab√≠a que en varios a√Īos de escribir art√≠culos no llegar√≠a a ganar lo que cobraba por una sola de sus actuaciones de √≥pera, pero, bien administrado, hab√≠a logrado reunir un capital que le permitir√≠a vivir con decoro.
Durante este periodo de escritor salieron de su pluma libros tan notables como ‚ÄúPedro Garat el Orfeo de Francia‚ÄĚ, ‚ÄúUnamuno a orillas del Bidasoa‚ÄĚ y otros ensayos, ‚ÄúRetablo vasco‚ÄĚ, ‚ÄúLos poetas y el Pa√≠s Vasco‚ÄĚ y ‚ÄúEl teatro por dentro‚ÄĚ, entre otros, todos ellos escritos con tan extraordinaria galanura que su lectura seduce. Al mismo tiempo sigui√≥ publicando art√≠culos sobre diversos temas en los peri√≥dicos de Italia y especialmente en el diario ‚ÄúLa Prensa‚ÄĚ, de Buenos Aires, cuya colaboraci√≥n mantuvo a lo largo de quince a√Īos.
Nunca m√°s volvi√≥ a cantar. Para darnos idea de su arte nos quedan discos con diversos fragmentos de obras wagnerianas. √Čl mismo ha dejado escrito que cuando sus muchos admiradores le preguntaban d√≥nde hab√≠an quedado los recuerdos de su vida anterior, las cr√≠ticas, los carteles, las partituras anotadas por quienes le dirigieron y la multitud de fotograf√≠as en las que aparec√≠a con relevantes personalidades y artistas de Europa y Am√©rica, √©l elud√≠a referirse a ello. Dec√≠a que todo eso yac√≠a sepultado en el fondo de unos viejos ba√ļles en el desv√°n de su casa de Vera de Bidasoa. ¬ŅEstar√°n todav√≠a all√≠ cubiertos por el polvo de los a√Īos? Si me es posible, alg√ļn d√≠a tratar√© de averiguarlo, por la mucha simpat√≠a y admiraci√≥n que la figura de Isidoro Fagoaga me inspira, aunque nunca le o√≠ m√°s que en discos.
Muchos hombres han corrido y muchos hombres correr√°n tras la gloria esc√©nica. Este tenor que encarn√≥ a¬† Siegfried, a Parsifal y a Siegmund, la cambi√≥ voluntariamente por la literatura. Y entre libros, ensayos, art√≠culos y conferencias, le lleg√≥ silenciosa la muerte, cuando a√ļn pod√≠a haber escrito grandes obras. Los dioses del Walhalla no lo quisieron as√≠.
Esta destacada figura de la l√≠rica, poco conocida en Espa√Īa, merece ser recordada porque su vida es la historia de un cantante que no quiso serlo. Su verdadera vocaci√≥n iba hacia la literatura, y, s√≥lo las circunstancias que le rodearon, y su gran voz, le llevaron a la √≥pera. Lleg√≥ a ser tenor excepcional y, a la vez, un escritor muy notable. El caso no es nuevo: ah√≠ estuvo para probarlo Giacomo Lauri Volpi.

Fuente:
Hern√°ndez Girbal, F. – Isidoro Fagoaga
Website Archivo Wagner – http://archivowagner.info/