Otto Kemplerer1885 – Nacimiento en Wrocław (Polonia) del director OTTO KLEMPERER. Fue discípulo de Gustav Mahler en Viena y tomó lecciones de composición de Arnold Schönberg en Berlín y, durante la Segunda Guerra Mundial, en los Estados Unidos. Era primo del escritor y filólogo Victor Klemperer.
Gran intérprete de las obras de su maestro Schönberg y de otros compositores de su época como Paul Hindemith, Kurt Weill, Franz Schreker o Ernst Krenek, tuvo que huir de alemania por el acoso del régimen nazi que le reprochaba su origen judío, aunque estuviera bautizado.
Tras la guerra, el mundo musical alemán era remiso a concederle la dirección de sus grandes orquestas, por lo que continuó su carrera como director en Budapest y después en Londres, donde Walter Legge le ofreció un contrato discográfico con EMI. A finales de los años 50 llegó a convertirse en el director más prestigioso y respetado del mundo, sobre todo tras la muerte de sus contemporáneos Furtwängler, Toscanini, Erich Kleiber, Mengelberg y Walter. En esta época Walter Legge hace que el nombre de Klemperer sea mundialmente conocido gracias a sus grabaciones discográficas con la Orquesta Philharmonia de Londres, de la que era director principal. A finales de los años 60, una serie de conciertos triunfales en Viena y Múnich señala su reconciliación aparente entre el mundo cultural germánico, del que siempre fue un gran defensor.
Marcado por la experiencia amarga del exilio, Otto Klemperer abandona tras 1945 el repertorio moderno (a excepción de la música de Gustav Mahler) y se consagra al gran repertorio austrogermánico del Clasicismo y Romanticismo. Es difícil encontrar en su discografía oficial interpretaciones de obras escritas después de 1918. Los tempi de sus versiones muestran a veces una lentitud sorprendente, que quizá puedan sorprender si se piensa que en su juventud Klemperer había sido un director fogoso y amante de la vanguardia. Esta evolución de estilo y de repertorio es similar a la que más tarde tendrán Sergiu Celibidache o Günter Wand.
Klemperer grabó para EMI y para Hungaroton interpretaciones de una extraordinaria intensidad y poder: Beethoven, Bruckner, Bach, Mahler, Mozart, Haydn, Brahms y Wagner son algunos de sus compositores favoritos. Está considerado unánimemente como uno de los mejores directores de la historia.
Era conocido por su fuerte carácter y también por su humor ácido. Pese a haber sufrido varios infartos, continuó dirigiendo hasta una edad muy avanzada, con la mitad del rostro paralizado.
Escribió sinfonías de inspiración malheriana, ninguna de las cuales forma parte hoy en día del repertorio habitual de las orquestas. Klemperer grabó su propia Sinfonía nº 2 junto con la Sinfonía nº 7 de Mahler.
OTTO KLEMPERER falleció en Zurich (Suiza) el 6 de julio de 1973.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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Lucrezia Bori1960 – Fallecimiento en Valencia (España) de la soprano LUCREZIA BORI. Había nacido en dicha ciudad el 24 de diciembre de 1887. Su verdadero apellido era Borja González de Riancho, pero había preferido Bori incluso antes que el italianizado Borgia.
Bori había hecho sus primeros estudios en un convento, pero al manifestarse la vocación por el canto tomó lecciones con Melchor Vidal. Completó su formación vocal en Roma; debutó en el Teatro Adriano de esa ciudad como Micaela (Carmen), en 1908. En 1910 recibió un espaldarazo definitivo al protagonizar Manon Lescaut, acompañada por Caruso y Amato, y Madama Butterfly en el San Carlo de Nápoles.
En la temporada siguiente ya tenía su contrato con La Scala, interpretando entre otros papeles el de Octavian en el estreno italiano de Der Rosenkavalier, bajo la dirección de Tullio Serafin.
Fue una artista frecuentemente contratada por el Colón de Buenos Aires. Añadió varios títulos nuevos a su repertorio: Königskinder, de Humperdinck; Die lustigen Weiber von Windsor, de Nicolai, ambas en italiano, entre otros.
Su debut en el Metropolitan se produjo con Manon Lescaut, el 9 de junio de 1910, durante una gira de la compañía. En esa sala desarrollaría su actividad más importante, a pesar de una interrupción debida a un problema vocal ocurrido entre los años 1915 y 1921. Hacia el final de su carrera estrenó Peter Ibbetson, de Taylor. Su función de despedida se efectuó el 29 de marzo de 1936. Allí había cantado también L’amore medico, Il segreto di Susanna, Così fan tutte, La vida breve, La doncella de nieve, L’Heure Espagnole y Le Preziose Ridicole, además de los papeles típicos de su cuerda de soprano lírica.
Fue un infatigable sostén para varias instituciones musicales y una generosa consejera para jóvenes cantantes, como Licia Albanese, gozaron de su apoyo y adhesión.
Era una mujer exquisita, de refinados modales y gran dinamismo. Luego de su retiro de la escena dio mucho que hablar, ya que su actividad en ayuda del Metropolitan y en otros proyectos fue espectacular. La gente la adoraba e impresionaba siempre como una persona altamente confiable.
Fue una cantante que descolló por su musicalidad, estilo y compenetración escénica, y las características de su órgano vocal la convirtieron en la gran soprano lírica de su época, habiendo encarnado con solvencia a Manón, Norina, Zerlina, Louise y Violetta. Con respecto a este último papel podemos decir que hacía toda una creación y usaba camelias frescas para cada función. En la escena final el Dr. Grenvil le traía algunas, y ella hacía que Annina las colocara en un florero vacío. En el delirio final las tomaba y arrojaba a su alrededor, muriendo en medio de ellas.
Su interpretación de Fiora, en L’amore dei tre re fue memorable, y no tuvo rivales en su tiempo, lo mismo que su Nedda y su Mélisande.
Prefirió siempre la sutileza a la extroversión verista, manteniendo siempre una línea de canto elegante y aristocrática. La voz en sí nunca fue mayormente atractiva, a causa de varios factores fundamentales: falta de brillo, ausencia de suficientes vibraciones y una emisión bastante monocorde. De todas formas, las crónicas de la época no dan demasiada importancia a esas fallas, lo que nos da la pauta de que el sistema de grabación no la favorecía. Como un factor fundamental de su éxito se debe tener en cuenta su gran versatilidad, que le permitía pasar en poco tiempo de Mélisande a Fiora, de Despina a Juliette a la Mary de Peter Ibbetson.
No tenía papeles favoritos, pero sí cierta preferencia por La Rondine, que había estrenado en el Met, en 1928, junto a Gigli, quien también fue su Romeo y su Rodolfo más frecuente.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Hipólito Lázaro1974 – Fallecimiento en Madrid (España) del tenor HIPÓLITO LÁZARO. Había nacido en Barcelona (España) el 13 de agosto de 1887. Luego de cantar operetta, debutó en la ópera como Fernand (La Favorite), en el Teatro Novedades de Barcelona, 1910. Debutó en La Scala como Rodolfo (La Bohéme, 1913). Creó los roles principales de Parisina (Scala, Milán, 1913), Il Piccolo Marat (Costanzi, Roma, 1921), ambas de Mascagni, y La Cena delle Beffe de Giordano (Scala, Milán, 1924). Debutó en el Metropolitan como Il Duca di Mantova (Rigoletto), 31 de enero de 1918; en tres temporadas, cantó 34 funciones de ocho roles, que incluyeron Arturo (I Puritani), Turiddu (Cavalleria rusticana), Daniélo (La Reine Fiammette de Leroux) y Pinkerton (Madama Butterfly). Se presentó en el Teatro Colón de Buenos Aires (1915 y 1922), Viena y Budapest, entre otras ciudades.
Dice Valenti Ferro: “Las armas principales de Lázaro eran: un efectivo patrimonio vocal (“una voz muy bella, una media voz angelical, un verdadero maestro de canto”, juicio que Lázaro habría recibido de Titta Ruffo), de notable “squillo” y una impresionante extensión y facilidad en el agudo, amen de filature notables para una voz de ese poder. Refiriéndose a su extensión, el tenor español se declara a sí mismo en su autobiografía como el único tenor dueño del Fa sobreagudo de I Puritani, sosteniendo que el famoso Rubini, para quien Bellini escribió la parte, para dar esa nota debír recurrir al falsete. Sin embargo, es fama que la extensión de Rubini era de dos octavas y una nota: “del Mi grave al Fa sobreagudo” (citado por Marie y León Escudier).
A sus notables cualidades vocales Lázaro sumaba un fuerte temperamento teatral que supo plegar, en distintas etapas de su carrera, a un repertorio especialmente amplio. Una característica negativa de la personalidad artística de este cantante, fue su proclividad a sacrificar a la música si ello convenía a la orgullosa exhibición de sus medios. Otra manifestación, en suma, de su insanable egocentrismo.
La carrera de este cantante, en la plenitud de sus facultades vocales y el alto nivel internacional que en virtud de las mismas le correspondía, fue bastante breve, pues no abarcó más que una década. Por cierto, siguió cantando durante largos años, si bien sensiblemente disminuído vocalmente.”

Fuentes:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA
Valenti Ferro, Enzo – LAS VOCES – TEATRO COLON: 1908-82

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Alexander Kipnis1978 – Fallecimiento en en West Port (Connecticut, EE. UU.) del bajo ALEXANDER KIPNIS. Había nacido en Zitomir (Ucrania) el 13 de febrero 1891. Estudió en el Conservatorio de Varsovia, donde obtuvo el diploma de director de orquesta en 1912. Luego se trasladó a Berlín: realizó ahí un curso de canto con Grenzebach.
En 1914, al estallar la guerra, fue arrestado; por intervención de un militar amigo fue dejado en libertad, y pudo iniciar su actividad de cantante, en 1915. En 1916/18 fue contratado en Wiesbaden, y luego en la Opera del Estado de Berlín, donde permaneció hasta 1933.
Em 1922 hizo una gira a los Estados Unidos con una compañía alemana –la primera que se presentaba desde el cese de las hostilidades-. Debutó en la Manhattan Opera de Nueva York, como Pogner, en Die Meistersinger von Nürnberg. Abordó inmediatamente otros títulos wagnerianos, y obtuvo un contrato en la Opera de Chicago, que se extendió hasta 1932, con un aislado regreso en 1938.
Debutó en el Colón de Buenos Aires en 1926, integrando una compañía en la que también participaban Friedrich Schorr y Karin Branzell. Volvió a Buenos Aires en 1928, 1931, 1934/36 y 1941. Se destacó en un vasto repertorio, donde sobresalieron títulos como Der Rosenkavalier, Le nozze di Figaro (protagonista), Der Ring des Nibelungen, Tristan und Isolde y Die Zauberflöte.
Debutó en el Covent Garden, en 1927, en el papel de Marcel, en Les Huguenots, y Sparafucile en Rigoletto. Volvió asiduamente a esa sala hasta 1935. Ese mismo año hizo su presentación en Bayreuth con Tristan und Isolde y Parsifal. Fue huésped en poteriores actuaciones, en 1930 y 1933.
Luego se le conoció en París y Oslo (Tristan und Isolde, con Flagstad en 1932). En 1933 abandonó Alemania por razones políticas; se estableció en Viena, a fin de actuar en la Opera del Estado hasta 1938. Luego del “Anschluss” volvió a los Estados Unidos; debutó en el Metropolitan, el 5 de enero de 1940, como Gurnemanz en Parsifal, al que siguieron el Barón Ochs en Der Rosenkavalier; Arkel, en Pélleas et Mélisande; Rey Marke, en Tristan und Isolde; Hermann, en Tannhäuser; Hagen, en Götterdämmerung; Fasolt, en Das Rheingold; Rocco, en Fidelio; Hunding, en Die Walküre; Sarastro, en Die Zauberflöte; Nilakhanta, en Lakmé; Leporello, en Don Giovanni; y protagonista de Boris Godunov. Totalizó alrededor de cien actuaciones en el Metropolitan hasta 1946.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Otto Edelmann2003 – Fallecimiento en Viena (Austria) del bajo OTTO EDELMANN. Había nacido en Brunn am Gebirge (cerca de Viena) el 5 de febrero de 1917. Estudió con Lierhammer y Gunnar Graarud, en la Academia de Viena; debutó como Figaro en “Le nozze di Figaro” de Mozart, en Gera, en 1937. Cantó en Nuremberg, 1938-40; retomó su carrera después de la guerra, integrándose a la Opera del Estado de Viena en 1947. Actuó en Bayreuth como Hans Sachs (“Die Meistersinger von Nürnberg”, 1951-52), rol de su debut en el Metropolitan Opera de Nueva York, en 1954. En 15 temporadas en dicho teatro, cantó 110 funciones de 9 roles que incluyeron: Baron Ochs (“Der Rosenkavalier”), Rocco (“Fidelio”), Rey Marke (“Tristan und Isolde”) y Wotan. También cantó en Salzburgo, Edimburgo y San Francisco.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA