Giuseppe Verdi1813 – Nacimiento en Le Roncole (cerca de Busseto, Italia) del compositor GIUSEPPE VERDI. Recibe sus primeras lecciones de música en su pueblo natal. Continúa sus estudios en Busseto, bajo la tutela de Ferdinando Provesi.
Se convierte pronto en el organista de la iglesia de su pueblo. Intenta entrar en el Conservatorio de la ciudad de Milán pero no lo consigue.
Se puede decir que sus primeros éxitos están relacionados con la situación política que se vivía en Italia. Aparte de su calidad artística, sus óperas servían además para exaltar el carácter nacionalista del pueblo italiano. Quizás el Va pensiero (coro de los esclavos de la ópera Nabucco) es uno de los coros más conocidos de Italia por esta razón. De esta forma, VERDI triunfa en Milán.
Gracias a los éxitos conseguidos, VERDI puede apostar por un estilo más personal en sus óperas y presionar a libretistas y empresarios para que arriesguen y experimenten un poco más. Es notable, en este sentido, la forma en que se engendró la ópera Macbeth, con unos arduos, e incluso despóticos, ensayos para lograr que el texto fuera más hablado que cantado. VERDI consigue su cometido y el éxito de estas óperas es también notorio.
Sigue un período de dificultades personales, con la muerte de su primera esposa y su hija, que contrasta con la creación de sus óperas más populares y queridas, las ya mencionadas Rigoletto, La Traviata e Il Trovatore.
Muchos consideran que la madurez del compositor se percibe en las obras que siguen a este periodo; por ejemplo, Don Carlos, que fue compuesta para la Gran Ópera de París; Aida, compuesta para la Ópera del Cairo; Otello y Falstaff, con libreto de Arrigo Boito basado en Shakespeare. Algunas de estas obras no son bien recibidas por el público o los críticos, que las calificaron de demasiado wagnerianas, crítica que el autor siempre rechaza.
En sus últimos años, VERDI compone algunas obras no operísticas. A pesar de no ser particularmente religioso, compuso obras litúrgicas, como la misa de Réquiem (1874) y el Te Deum. También compuso el Himno de las naciones, que incluye las melodías de los himnos italiano, francés e inglés, sobre texto del poeta Arrigo Boito (1862) y un cuarteto para cuerdas en mi menor (1873).
GIUSEPPE VERDI fallece en Milán, el 27 de enero de 1901, afectado por un derrame cerebral, a los 87 años de edad.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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1954 – Nacimiento en Sevilla (España) del compositor y director de orquesta GERÓNIMO GIMÉNEZ. Se inició con su padre en los estudios musicales, que después continuó en Cádiz, con Salvador Viniegra. Fue un niño prodigio, que a los 12 años ingresó como primer violín del Teatro Principal de Cádiz. A los 17 años ya era director de una compañía de ópera y zarzuela, debutando como director en Gibraltar con la ópera Safo de Giovanni Pacini.
Se trasladó a París al obtener una beca, dónde estudiando violín con Delphin Alard y composición con Ambroise Thomas, obtuvo el primer premio de harmonía y contrapunto. Más tarde, viajó a Italia y luego se instaló en Madrid. En el año 1885 se le nombró director del Teatro Apolo de Madrid y poco después director del Teatro de la Zarzuela. Ruperto Chapí le encargó el estreno de su zarzuela El Milagro de la Virgen, y también estrenó La bruja. Inmediatamente fue nombrado director de la Sociedad de Conciertos, cargo que ocupó durante 12 años. Desde esta posición realizó una importante tarea de difusión de la música sinfónica contemporánea, contribuyendo a incrementar la afición filarmónica madrileña. Según Carlos Gòmez Amat « Los que le vieron dirigir nos han transmitido el recuerdo de unas ejecuciones de gran fuerza y entusiasmo […], con una mímica imperceptible que conseguía aquello que quería de la orquesta.»
Compuso mucho, frecuentemente con precipitación y sobre libretas de calidad más bien dudosa. Pero también colaboró con los mejores autores de sainete de la época: Ricardo de la Vega, Carlos Arniches, Serafín, Joaquín Álvarez Quintero y Javier de Burgos. Compuso algunas obras con la colaboración de Amadeu Vives, quien calificó a Giménez de « músico del garbo », por su sentido rítmico y su fácil melodismo.
En 1896 compuso El mundo comedia es, o El baile de Luis Alonso sobre texto ya estrenado sin música, de Javier de Burgos. A raíz del éxito puso música a otro sainete del mismo autor con los mismos personajes, que se convertiría en una de sus obras más célebres: Las bodas de Luis Alonso o La noche del encierro (1897). Esta segunda parte, que como excepción obtuvo más éxito que la primera, no es una continuación de su argumento, sino que se trata una situación anterior en el tiempo. De ambas han perdurado los popularísimos intermezzos.
Quizá es La tempranica la obra más ambiciosa y mejor conseguida del autor. Se estrenó en el Teatro de la Zarzuela el 19 de setiembre de 1900, compuesta sobre el texto de Julián Romea. Giménez consigue combinar hàbilmente momentos de un intenso lirismo con otros en los que estalla el elemento popular, y que en palabras de Gómez Amat « es una zarzuela con todas las virtudes del género y ninguno de sus defectos».2 Además, se ha puesto de manifiesto la influència de Giménez en el sinfonismo de Manuel de Falla, Joaquín Turina y otros compositores españoles posteriores. La conexión estilística entre ciertos momentos de La tempranica y la posterior ópera de Manuel de Falla, La vida breve, resulta evidente para cualquier melómano. Federico Moreno Torroba la transformó en ópera, musicando las partes habladas. Joaquín Rodrigo compuso el año 1939 una obra en homenaje a dicha zarzuela: Homenaje a La Tempranica, con parte solista de castañuelas.
Al final de su vida se encontró en una precaria situación económica, agravada por haber sido rechazada su petición de acceso a una cátedra del Conservatorio de Madrid. GERÓNIMO GIMÉNEZ murió en la pobreza, en Madrid, el 19 de febrero de 1923.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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1919 – Estreno en la Opera de Viena de la ópera en tres actos DIE FRAU OHNE SCHATTEN de Richard Strauss; sobre libreto de Hugo von Hofmannsthal.
Intérpretes de la premiére: Maria Jeritza, Lotte Lehmann, Lucie Weidt, Aagard Oestvig, Richard Mayr. Dirección: Franz Schalk.

Fuente:
Hamilton, David – THE METROPOLITAN OPERA ENCYCLOPEDIA

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Leyla Gencer1928 – Nacimiento en Estambul (Turquía) de la soprano LEYLA GENCER (Ayshe Leyla Ceyrekgil). Estudió canto en el Conservatorio de Ankara. Debutó en esa ciudad en 1950 como Santuzza en Cavalleria rusticana. Luego recibió consejos de Giannina Arangi-Lombardi y Apollo Granforte. Sus éxitos en Italia comenzaron en su primera presentación en el San Carlo de Nápoles, en 1953. Esa sala iba a ser la sede de aplaudidas jornadas líricas cuando encarnó a Tatiana de Eugenio Oneiguin (1954; Bechi, Tajo, Campora y Domínguez), Madama Butterfly (1954; Prandelli y Borriello) y Tosca (1955; De Santis y Taddei), Amelia en Simon Boccanegra (1958; Gobbi, Mazzola, Picchi y Monachesi), Liù en Turandot (1962; Udovick y Corelli), Leonora en La forza del destino (1964; Bergonzi, Dondi y Cava), Isabel I en Roberto Devereux (1964; Capuccilli, Bondino y Rota), Adriana Lecouvreur (1966; Lazzarini, Zambon y Sordello), Matilde en Guillermo Tell (1966; Raimondi y Guelfi), Maria Stuarda (1969; Verrett, Oncina y Fioravanti), Maria en Lo Straniero de Pizzetti (1969; Cava y Trimarchi), Santuzza en Cavalleria Rusticana (1971; Zambon y Meliciani), Caterina Cornaro (1972; Aragall y Bruson), Antonina en Belisario (1973; Garaventa y Taddei) y Medea en Medea en Corinto de Mayr (1977; Johns y Cesarini).
Gencer debutó en La Scala el 27 de enero de 1957 como Madame Lidoine en el estreno mundial de Dialogues des Carmélites de Poulenc, junto a Filacuridi, Frazzoni, Pederzini, Misciano, Palombini, Zeani y Ratti. En julio fue Leonora (Forza del destino), acompañando a Di Stefano, Protti, Siepi y Carturan, con motivo de una visita de la compañía a la ciudad alemana de Colonia. El primero de marzo de 1958 se realizó otro estreno absoluto: Assassinio nella cattedrale de Ildebrando Pizzetti. Junto a una magnífica actuación de Nicola Rossi-Lemeni como Thomas Becket se lucieron (además de Gencer en el papel de primera corifea) Bertocci, Zaccaria, Cassinelli, Campi, Maionica, Carturan y Dondi. Luego la soprano asumió el personaje de Margarita en Mefistofele de Boito, con Siepi, Poggi y De’Cavalieri. En la temporada 1960/61 compartió con Callas algunas funciones de Poliuto al lado de Corelli, Bastianini y Zaccaria. Lo mismo hizo con Antonietta Stella en Don Carlo, donde también participaban Bastianini (o Gobbi), Christoff, Ghiaurov, Labò y Simionato (o Ludwig). Una nueva Leonora (Forza del destino) se mostró en enero de 1961 en cartelón dividido con Cavalli, De Osma y Stella. Luego vino su Lisa de La dama de pique, ópera en la que también cantaron Radev, Annaloro, Ferrin, Lazzarini, Vinco y Monreale.
Con su carrera más afianzada Gencer regresó a La Scala para alternar algunas funciones de Aida con Leontyne Price, acompañando a Cossotto, Bergonzi, Protti y Ghiaurov. En 1965 protagonizó Norma junto a Giulietta Simionato, Bruno Prevedi y Nicola Zaccaria. En 1970 estuvo al frente de Lucrezia Borgia, en la que participó Gianni Raimondi como Gennaro. Amelia en Un ballo in maschera fue otro vehículo de lucimiento en 1973, al lado de Merighi, Lazzarini y Guglielmi. Finalmente, se puede citar una representación de Albert Herring de Britten en la Piccola Scala, en 1980.
Otra sala italiana que requirió la presencia de Gencer fue La Fenice de Venecia. Entre sus actuaciones más importantes em esa sede lírica se encuentran I due Foscari (1957; Guelfi y Picchi), Gerusalemme (1963; Aragall, Guelfi y Zerbini), Beatrice di Tenda (1964; Oncina, Zanasi y Rota), Macbeth (1968; Guelfi y Lamberti), Medea (1968; Bottion, Raimondi y Mazzucato), Belisario (1969; Taddei, Zaccaria y Grilli) y Les Martyrs -versión francesa de Poliuto- (1978; Garaventa, Bruson y Furlanetto). En el Teatro Comunale de Florencia fue aplaudida como Lida en La Battaglia di Legnano (1959; Limarilli y Taddei), Alceste (1966; Lo Forese y Blanc, dir. Gui) y de Maria Stuarda (1967; Verrett, Franco Tagliavini y Fioravanti), Lady Macbeth (1969; MacNeil y Mori; y 1975; Paskalis y Franco Tagliavini), el papel titular de Agnese de Hohenstaufen (1974; Davidson, Martinucci y Lucchetti, dir. Muti) y el de Lucia di Lammermoor (1979; Kraus, Zilio y Giaiotti).
En Roma, Gencer se lució en I vespri siciliani (1964; Limarilli, Guelfi y Rossi-Lemeni), Alceste (1967; Picchi y D’Orazi, dir. Gui), Lucrezia Borgia (1967; Rota, Cioni, Raimondi), Don Carlo (1968; Cossotto, Prevedi, Bruscantini y Ghiaurov), La Gioconda (1970; Gianni y Ruggero Raimondi, Mattiucci y Guelfi) y La Vestale (1973; Casoni, Merola y Cava). Otra ciudad relevante en su itinerario artístico fue Trieste, donde cantó Lucia di Lammermoor (1957; Prandelli), Il Trovatore (1957; Filippeschi y Bastianini), Werther (1959; Tagliavini y Borrielo), Francesca da Rimini (1961; Cioni y Colzani) y La Falena de Smareglia (1974; Bondino, dir. Gavazzeni). En Bérgamo, ciudad natal de Donizetti, interpretó dos ediciones de Belisario (1970; Grilli y Bruson, y diez años después con casi idéntico elenco). También Lucrezia Borgia (1971; Grilli y Rota) y Les Martyrs (1975; Di Felici, Bruson y Roni). Otros centros líricos que la aclamaron fueron Bolonia con Un ballo in maschera (1961; Bergonzi, Zanasi y Lazzarini), Catania en Ernani (1972; Bergonzi, Cappuccilli y Raimondi), Treviso, con Macbeth (1977; Bruson y Furlanetto; 1980; Zanasi y Rinaudo).
En los escenarios italianos al aire libre hubo presentaciones lucidas de nuestra soprano. En la Arena de Verona cantó una Forza del destino (1967; Cecchele, Cappuccilli y Siepi) y un Trovatore (1968; Bergonzi, Cappuccilli y Lazzarini). De las Termas de Caracalla, una Aida de 1970 (Mattiucci, Mori y Sereni) y de los espectáculos del Sferisterio de Macerata una versión de La Gioconda (1972; Bergonzi, Bordin, Barbieri, MacNeil y Cava) y otra de Aida (1973; Nave, Lamberti y Guelfi). La RAI ocupa un lugar importante en la carrera de Gencer: Anna Bolena (1958; Simionato, Bertocci y Clabassi), Lucrezia Borgia (1966; Aragall, Rota y Petri) y un Trovatore para la televisión (1957; Del Monaco, Barbieri y Bastianini), además de Schwanda el Gaitero de Weinberger (Ribla, Bertocci, Colombo y Luise). En el Festival de Spoleta de 1959, Gencer cantó el papel de Renata en El ángel de fuego de Prokofiev.
En 1961 Gencer debutó en la Opera del Estado de Viena y en el Festival de Salzburgo, donde cantó la Amelia de Simon Boccanegra junto a Gobbi, Zampieri, Panerai y Tozzi. Ese año dio sus primeros pasos en el Covent Garden con Don Carlo, al que siguió Don Giovanni (Donna Anna), coprotagonizados por Jurinac, Freni, Lewis, Siepi y Evans, dirigidos por Georg Solti. El Festival de Glyndebourne la recibió en 1963 como Condesa de Le Nozze di Figaro junto a Mathis, Berton, Cava y Roux. En 1965 cantó Anna Bolena con Johnson, Oncina y Cava. En el Festival de Edimburgo se presentó en 1969 como Maria Stuarda, al lado de Verrett, Fioravanti y Franco Tagliavini. Otras relevantes actuaciones europeas fueron Don Giovanni (Montecarlo, 1963; Ligabue, Adani, Holm y Capecchi), Ernani (Bilbao, 1968; Cecchele, Taddei y Raimondi) y Norma (Lausana, 1966; Cossotto, Limarilli y Vinco).
Leyla Gencer fue conocida en Norteamérica a través de la ópera de San Francisco, cuando sustituyó a Tebaldi en Francesca da Rimini de Zandonai. En ese título la acompañaron Richard Martell y Anselmo Colzani. Cuando en 1957 fueron canceladas las actuaciones de Maria Callas en esa ciudad, la soprano turca ocupó su lugar en Lucia di Lammermoor, junto a Raimondi y Borghi. Luego interpretó La Traviata, acompañada por el mismo tenor y Robert Merrill. En 1958 la temporada fue más intensa y pudo brindar la Elisabetta de Don Carlo con Dalis, Miranda Ferraro, Guarrera y Tozzi; también la protagonista de Manon de Massenet junto a Lewis y Quilico; y Gilda en Rigoletto, en cartelón compartido con Weede y Raimondi. Volvió por última vez en 1967 para La Gioconda, que cantó con Bumbry, Forrester, Cioni, Ludgin y Berberian. Gencer fue aplaudida por primera vez en el medio neoyorquino a través de la Opera de Newark, en 1972, con el Attila verdiano. Allí también intervinieron Martinucci, Hines y Bardelli. En 1973 cantó Caterina Cornaro en el Carnegie Hall (Campora, Taddei y Ramey) y un año después exhibió su célebre Lucrezia Borgia en Dallas (Carreras, Manuguerra y Troyanos).
En 1961, el debuto de nuestra soprano en el Teatro Colón de Buenos Aires fue un acontecimiento y se recuerda su Elvira de I Puritani interpretada junto a Gianni Raimondi, Manuel Ausensi y Ferruccio Mazzoli. De ese mismo año es Rigoletto, con el mismo tenor y bajo, además de la labor protagónica de Cornell MacNeil. En 1964 cantó Norma junto a Lazzarini, Prevedi y Wildermann. Durante ese viaje a Sudamérica aprovechó para presentarse en Río de Janeiro, donde fue aclamada como Amelia en Simon Boccanegra (MacNeil, Cossutta, Wildermann y Mastromei) y Violetta en La Traviata (Labò y Cappuccilli).
Apartada inexplicablemente de los estudios de grabación, fue conocida por muchos aficionados sólo a través de la crónica periodística. Tampoco fue tenida en cuenta por teatros como el Metropolitan y el meollo de sus actuaciones hay que encontrarlo en los escenarios italianos que valoraron sus dotes artísticas. Eficiente como actriz y dueña de un físico armonioso, siguió los pasos de Maria Callas sin imitarla. Cuando su colega comenzó a desaparecer de los escenarios, se hizo cargo de personajes como Alceste, Anna Bolena, Lucia y Lady Macbeth. De esa manera, su fama quedó cimentada como una excelente intérprete del repertorio belcantístico.
La voz de Gencer se adecuó a las partes dramáticas, sin poseer un color oscuro. Las zonas aguda y sobreaguda funcionaban con gran efectividad y el centro del registro era homogéneo. Al no tener problemas técnicos, logró introducirse en repertorios espinosos sin deteriorar su material y a la vez mantuvo una envidiable longevidad vocal. Las partes de coloratura surgieron espontáneamente y, sin exhibir un volumen espectacular, los sonidos se expandían con facilidad en teatros como La Scala o el Colón. También en los ámbitos abiertos como al Arena de Verona, el Sferisterio de Macerata o las Termas de Caracalla.
Asombra en Gencer la vastedad de su repertorio y la corrección con que abordaba los diferentes estilos, a los que dotó de un acendrado buen gusto. Pasaba de la Donna Anna mozartiana a la Agathe weberiana, del Angel de Fuego de Prokofiev a la Francesca da Rimini de Zandonai, del Assassinio nella cattedrale y Lo Straniero de Pizzetti a La Vestale de Spontini y Schwanda el Gaitero de Weinberger. En algunas de las interpretaciones de Gencer se nota cierta contención expresiva. En otras, como la reina Isabel de Roberto Devereux su temperamento conquistó a los públicos con enfoques sinceros e impactantes. Los aficionados líricos pueden escuchar en nuestros días a través de innumerables testimonios del vivo provenientes de los teatros que le dieron el lugar de privilegio que merece entre las grandes divas de nuestro siglo.
LEYLA GENCER falleció en Milán el 10 de mayo de 2008 a los 79 años de edad.

Fuentes:
Patrón Marchand, Miguel – CALLAS Y 99 CONTEMPORANEOS
Wikipedia – La enciclopedia libre

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Willard White1946 – Nacimiento en Kingston (Jamaica) del bajo-barítono WILLARD WHITE. Inició su entrenamiento vocal en el Jamaican School of Music y luego concurrió a la Juilliard School en Nueva York.
Desde su debut con la New York City Opera ha cantado en San Francisco, Londres (en el Covent Garden y en la English National Opera), Munich, Amsterdam, Ginebra, Hamburgo, Madrid, París, Los Angeles, Bruselas y en los Festivales de Glyndebourne, Aix en Provence y Salzburgo.
Sus actuaciones incluyen: Golaud en Pelléas and Mélisande en Amsterdam y San Francisco, Faust en la Bastille, Nick Shadow en las producciondes de Peter Sellars de The Rake’s Progress y Oedipus Rex en el Chatelet, Mephistopheles en la producción de David Alden de La Damnation de Faust, el rol titular en la producción de Stein Finge de Der fliegende Holländer para la English National Opera, el rol titular de Boris Godunov para la Welsh National Opera, la premier mundial de la ópera El Nino de John Adams en el Chatelet, el rol titular de St. Francois d’Assise de Messiaen en San Francisco, entre otras muchas actuaciones.
El amplio repertorio de WILLARD WHITE incluye los roles de bajo barítono en óperas de: Bartok, Monteverdi, Handel, Mozart, Rossini, Verdi, Puccini, Wagner, Debussy, Shostakovich, Mussorgsky, Prokofiev y Gershwin. Ha ofrecido conciertos presentándose con las más prestigiosas orquestas de Estados Unidos y Europa. Su exitoso concierto “Una noche con Willard White – un tributo a Paul Robeson,” donde actuó con un pequeño grupo de versátiles músicos y un narrador, ha sido televisado por la BBC y grabado por el sello Linn Records.

Fuente:
http://www.linnrecords.com/

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Riccardo Stracciari1955 – Fallecimiento en Roma (Italia) del barítono RICCARDO STRACCIARI a los 80 años de edad. RICCARDO STRACCIARI había nacido en Caseleccio di Reno (Italia) el 26 de junio de 1875. Estudió canto en el Conservatorio de Bolonia, y en 1894 integró el coro de la compañía de operetas de Giovanni Gargani. Debutó en el Teatro Comunale de Bolonia en La resurrección de Cristo de Perosi, alternándose con Kaschmann. Luego de foguearse en teatros de provincia, en 1900 se presentó en el San Carlos de Lisboa con La Africana, y en la misma temporada interpretó por primera vez La Traviata y Aida. En Chile actuó en 1901, 1904 y 1912. Ya en Italia, se hizo escuchar en 1904-05 en La Scala, en Aida, La Wally, Loreley, La reina de espadas, La traviata y Resurrección de Franco Alfano. En 1905 cantó por primera vez en el Covent Garden, en Aida, La Traviata, Rigoletto e Il Trovatore, y en el Costanzi de Roma: Guglielmo Ratcliff, y el estreno italiano de Amica, ambas de Mascagni. En 1906 debutó como Germont en el Metropolitan; siguieron luego Lucia di Lammermoor, Aida, Fausto, La Africana, Cavalleria Rusticana, Madama Butterfly, Rigoletto, La Bohème, Pagliacci, Manon Lescaut e Il Trovatore, todos repartidos en sólo dos temporadas. En 1908 volvió a La Scala, y se presentó en la Opera de París, con motivo de una reposición de La Vestale de Spontini. En todo ese tiempo cantó durante muchas temporadas en Madrid, Barcelona, Buenos Aires (Teatro Colón; 1913 y 1928). Volvió a los Estados Unidos en 1917-18. En este último país actuaría en el Auditorium de Chicago y en el Lexington Theatre de Nueva York. Su actividad en Italia se extendió hasta 1935, en las grandes salas, y hasta 1942 en teatros de menor jerarquía.
Poseyó una voz poderosa y homogénea, que le permitió abordar con comodidad el vasto dominio del repertorio italiano, desde fragmentos belcantistas hasta declamaciones veristas. En muchas oportunidades fue definido como “barítono nobile”, por el fraseo elegante y el cuidado estilístico. No obstante, en algunos papeles como Amonasro e Il Conte di Luna, la vehemencia, al estilo Ruffo, desvirtuaba su hermoso timbre. Cantó más de mil veces y realmente se sentía en la piel de los personajes que interpretaba. La voz que nos dejan oír las viejas grabaciones Fonotipia y Columbia luce pareja y suntuosa en la mayoría de los casos, y lo coloca, sin ninguna duda, entre los primeros barítonos de su generación, como De Luca, Scotti, Galeffi, Ruffo, Danise y Amato.

Fuente:
Patrón Marchand, Miguel – 100 GRANDES CANTANTES DEL PASADO

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Hermann Uhde1965 – Fallecimiento en Copenhague (Dinamarca) del barítono HERMANN UHDE a los 51 años de edad. HERMANN UHDE había nacido en Bremen (Alemania) el 20 de julio de 1914. Estudió en su ciudad natal, donde debutó como Titurel (Parsifal) en 1936. Cantó en Friburgo y Munich, en Bayreuth (1951-57, 1960) y Salzburgo (donde creó el rol de Creon en la Antigonae de Carl Orff, 1949). Debutó en el Metropolitan Opera de Nueva York como Telramund (Lohengrin) en 1955. Participó en 6 temporadas en las cuales cantó los roles del Grande Inquisitore, Amfortas y el primer Wozzeck en dicha sala neoyorquina.

Fuente:
Wikipedia – La enciclopedia libre

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2001 – Fallecimiento en Madrid del director LUIS ANTONIO GARCIA NAVARRO a los 60 años de edad. GARCIA NAVARRO había nacido en Chiva (Valencia) el 30 de abril de 1941. Empezó los estudios musicales en su ciudad natal y más tarde amplió su formación en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, donde estudió oboe, piano y composición. En 1963 ganó el Premio del Conservatorio y ese mismo año fundó la Orquesta Nacional Universitaria, de la que fue director hasta 1966.
Becado por la Fundación March, estudió dirección de orquesta en la Escuela Superior de Música de Viena, con Hans Swarowsky y Karl Oesterreicher y finalizó los estudios en 1969 con ‘Auszeichnung’, la más alta distinción que otorga esta Academia. En 1967 ganó el Primer Premio en el Concurso de Directores de Orquesta de Besançon (Francia). Entre 1970 y 1974 fue Director de la Orquesta Municipal de Valencia. En 1980 fue designado Director Musical del Teatro San Carlos de Lisboa y en 1984, Principal Director Invitado de la Orquesta Sinfónica de la Radio de Stuttgart, cargo que ejerció hasta 1987. De 1987 a 1991 fue Director General Musical de la Ópera del Estado de Stuttgart y Principal Director Invitado de la Ópera del Estado de Viena. A partir de la temporada 1991 – 92 es Principal Director Invitado de la Orquesta Filarmónica de Tokio y Director Invitado permanente de la Deutsche Oper de Berlín. De 1991 a 1993 fue Titular de la Orquesta Ciudad de Barcelona.
Ha dirigido habitualmente a la Filarmónica de Viena, Sinfónica, Philharmonia y Royal Philharmonic de Londres, Staatskapelle Dresden, Nacional de Francia, Residencia de La Haya, Suisse Romande, Sinfónica de Viena, Filarmónica de Varsovia, Filarmónica de San Petersburgo, Filarmónica de Los Ángeles, Pittsbourg, St. Louis Symphony y Sinfónica de Chicago.
Ha dirigido ópera en los teatros más prestigiosos del mundo: Covent Garden de Londres, Opera de París, San Francisco Opera House, Chicago Lyric Opera, Metropolitan Ópera de Nueva York, Ópera del Estado de Viena, Scala de Milán, Teatro Colón de Buenos Aires, Gran Teatro del Liceo de Barcelona y en el Teatro Lírico Nacional La Zarzuela de Madrid. Dirige habitualmente en Japón desde que en 1983 hiciera su debut. Ese mismo año debutó en el Festival de Salzburgo, volviendo nuevamente en 1988 para dirigir la ópera El Proceso de Gottfried von Einem. En España, GARCIA NAVARRO dirige regularmente las orquestas: Nacional de España, Sinfónica de Radio Televisión Española.
En 1983 Jacques Chirac le impuso la Medalla de Oro de la Ciudad de París y es miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos de Valencia desde 1984. En enero de 1998 inauguró, junto a F. Zeffirelli como director de escena. La New National Opera de Tokio con una nueva producción de Aida.
En 1999 fue nombrado por elección de sus componentes Director Titular de la Orquesta Sinfónica de Madrid por votación de la misma. En el verano de ese mismo año impulsó la creación del Coro de la Orquesta Sinfónica de Madrid, incorporándolo junto a ésta al Teatro Real. De la labor artística y musical de GARCIA NAVARRO al frente del coliseo madrileño se recuerdan especialmente los éxitos conseguidos durante las últimas temporadas con Missa Solemnis de Beethoven, Otello de Verdi, Margarita la Tornera de Chapí, Der Rosenkavalier de R. Strauss y Parsifal de R. Wagner, esta última ópera con gran éxito de crítica tanto nacional como internacional. En conmemoración al 100 aniversario de la muerte de Verdi, ha dirigido con gran éxito Il Trovatore y la Misa de Réquiem.
En 2001 ha sido condecorado por la República Federal de Alemania con la Gran Cruz del Mérito y con el Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid, así como con la medalla de oro del Palau de la Música de Valencia.
En julio de 2001 le otorgaron el premio de las Artes y las Ciencias que organizan la Generalitat Valenciana y el Diario ‘El Mundo’ en su primera edición, que compartirá con Joaquín Rodrigo a título póstumo.
GARCIA NAVARRO era Director Artístico y Musical del Teatro Real desde su reinauguración en 1997. Su labor ha dejado un teatro consolidado artísticamente y con gran proyección internacional.

Fuente:
Diario El País – www.elpais.com/

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Angeles Gulin2002 – Fallecimiento en Madrid (España) de la soprano ANGELES GULIN a los 63 años de edad. ANGELES GULIN había nacido en Ribadavia (Orense, España) el 14 de enero de 1939. Su padre era director de orquesta y su madre soprano. A temprana edad emigró junto con sus padres a Uruguay. Su padre se vio obligado a abandonar el mundo de la música para atender un negocio de alimentación, por lo que no fue muy bien acogida la intención de que Ángeles quería iniciar estudios musicales. Las primeras clases las recibió de su propio padre, aunque sin ceñirse a las normas tradicionales, tratando la voz como un instrumento que la obligaba a un gran trabajo y esfuerzo. Dos años después se matriculó en el Conservatorio de Montevideo, donde continúo su formación de una forma más tradicional, recibiendo clases de Carlota Bernard.
En 1958 debuta en Montevideo, interpretando el papel de la Reina de la Noche en La Flauta mágica, destacando por la extraordinaria potencia de su voz. Desde este momento interpretó en la capital uruguaya diferentes obras, además de La Flauta mágica, Rigoletto, Maruxa, o Marina.
En 1963 contrae matrimonio en Montevideo con el barítono madrileño Antonio Blancas. Ese mismo año, el matrimonio decide viajar a Europa, primero a España para después trasladarse a Alemania, ante la dificultad de iniciar sus carreras en Italia.
En 1965, su marido Antonio Blancas consigue ganar un concurso de canto de Munich, logrando cierta estabilidad y la posibilidad de establecerse en Alemania.
En 1966 Ángeles se presenta en Dusseldorf, asi como en otros teatros de Alemania. Este mismo año se produce el nacimiento de su hija, la con el tiempo también soprano Ángeles Blancas Gulin.
En 1968 gana en Italia el concurso de Busetto, abriéndola las puertas de los principales teatros italianos. Desde ese momento su carrera artística la lleva a los principales teatros de Europa y América.
En 1969 se presenta en el Festival de Edimburgo interpretando Stabat Mater de Rossini y Requiem, de Verdi. Canta en el Teatro Real de Madrid La Vida breve, de Manuel Falla. Y ese mismo año, se presenta en el Gran Teatro del Liceo de Barcelona, cantando, Aida, junto a Pedro Lavirgen y La Gioconda, junto a Carlo Bergonzi.
En 1971 debuta en el Carnegie Hall de Nueva York con una versión de concierto de la obra de Eugen d’Albert, Tiefland.
En el año 1972 debuta con Stiffelio, en el Teatro San Carlo de Nápoles, junto a Mario del Mónaco y bajo la dirección de Oliviero de Fabritiis. También este año se presenta en el Teatro de la Ópera de Roma, cantando La Forza del destino. También canta por primera vez en el Teatro de la Zarzuela de Madrid interpretando La Gioconda, junto a Plácido Domingo, siendo tambien la presentación del tenor en Madrid. El éxito cosechado por ambos fue apoteósico y ha supuesto unos de los grandes hitos del teatro madrileño.
En el año 1976, consiguió uno de sus grandes éxitos en el Teatro de la Zarzuela, cantando el papel de Amelia de Un ballo in maschera junto a Luciano Pavarotti y Vicente Sardinero.
En Junio de 1980, protagonizó en el Teatro de la Zarzuela, junto a Plácido Domingo el estreno de la obra de Federico Moreno Torroba El Poeta.
En 1986, aquejada de una grave enfermedad renal, fue sometida a un trasplante de riñón como alternativa, a las periódicas sesiones de diálisis. Una vez superada la intervención quirúrgica, intento regresar a Italia, para cantar Turandot, pero la enfermedad se agravó y hubo de desistir en su propósito.
El día 15 de Febrero de 1987, se retiro de la escena, cantando Mefistofele, en el Teatro de la Zarzuela de Madrid, y donde interpreto el papel de Elena, teniendo como compañeros de reparto a Montserrat Caballé y a Eugueni Nesterenko.
Ese mismo año, y mientras se encontraba en el Festival de Granada, sufrió el derrame cerebral que la apartó definitivamente del mundo lírico.
A pesar de su situación física, en el mes de Septiembre de 1993, se quiso sumar al homenaje que al se tributó al tenor Pedro Lavirgen en el Teatro Monumental de Madrid, y cantó “La vergine degli angeli” de La Forza del destino.
Su aportación al mundo discográfico no ha sido muy amplia, así podemos citar la grabación en vivo, de Stiffelio, en 1972, junto a Mario del Mónaco. De nuestro género lírico y junto a su marido, Antonio Blancas, ha grabado varias zarzuelas, formando pareja con él, como Los Gavilanes, de Guerrero, La Leyenda del Beso y La del Soto del Parral, de Soutullo y Vert, Me Llaman la Presumida, de Alonso, etc.
Ángeles Gulin, se distinguió pronto por sus excepcionales cualidades vocales, que le han permitido cantar los más difíciles papeles dramáticos del repertorio italiano. Su voz era extensa, cálida y de gran intensidad sonora, se afirma que esta voz hacía retumbar los cristales y las lámparas de los teatros. Se dice que cuando interpretó en el Teatro La Fenice de Venecia, la ópera Nabucco, en Venecia, los empresarios del teatro aseguraron en una importante cantidad de dinero sus famosas lámparas de cristal, al temer que las vibraciones de su voz pudieran quebrarlas.

Fuente:
Website Mi Zarzuela – http://es.geocities.com/mizarzuela/